Spar CITYLIFT no hace un buen partido en la pista del Gdynia y se queda con las ganas de sumar la primera victoria a domicilio a pesar del esfuerzo final de las jugadoras, que permite a Mendy disfrutar de un lanzamiento de tres para remontar

 

El Spar CITYLIFT encajó en la pista del Gdynia (71-69) la tercera derrota en la Euroliga en un partido en el que Mendy tuvo un último lanzamiento triple para llevar la victoria hacia Girona. Aunque la presión ambiental era inexistente, el equipo de Eric Surís volvió a comprobar la dificultad que supone ganar partidos fuera de casa en la Euroliga, aunque el rival es presuntamente la cenicienta del grupo. El Uni tuvo problemas para defender la australiana Pico Allen (23 puntos) y el juego exterior de las locales, pero tampoco supo cerrar el rebote. Además, perdió Coulibaly por cinco faltas en los minutos finales y las pérdidas el penalizaron constantemente. Elonu (20 puntos) fue la más consistente sobre la pista.

Araújo comenzó el partido marcando la línea de las gerundenses. Había comenzado la temporada con un 0 de 22 de triples pero ayer clavó los dos primeros que tuvo y el equipo arrancó con un 0-8 que tenía que servir para darle confianza. Pero no fue así. Las jugadoras locales muy pronto encontraron el camino para romper la defensa de Surís, la mejor arma del Spar CITYLIFT, y con penetraciones y canastas sencillas fueron cambiando la dinámica del duelo. Sólo Elonu (8 puntos en el primer cuarto) aceptó el reto que planteó el Gdynia, que completó en los últimos instantes un parcial de 13-0 gracias al primer triple de Papova (19-14). Coulibaly tuvo problemas para cerrar el rebote y en ataque estático Laia Palau no encontró buenos pases para mantener el ritmo anotador de los primeros minutos.

Mendy al rescate

El segundo cuarto comenzó también con malas vibraciones. Kastanek clavó dos triples seguidos y las polacas consiguieron su máxima diferencia (27-16) en unos minutos en los que las gerundenses atacaron sin convicción. Surís puso en la pista todo su arsenal ofensivo (Sykes, Mendy y Elonu) y el equipo finalmente vio la luz al final del túnel, aunque seguía teniendo problemas para atar en corto Allen. Un dos más uno en transición y un triple frontal de Mendy colocaron el equipo dentro del partido de nuevo (34-31) y antes del descanso Sykes, muy activa, aprovechó una asistencia made in Palau para que el equipo fuera al vestuario con buena cara (36-33).

La segunda parte se convirtió en una lucha constante de las gerundenses para romper la dinámica del duelo ya que las polacas, jugando todas por fuera, siempre clavaban un triple en el momento que hacía más daño o después de coger un rebote de ataque . Un lanzamiento de Allen, de hecho, las disparó en el marcador (61-51). Quedaban todavía 9 minutos y las de Surís no bajaron la cabeza, pero continuaron sin poder correr y anotar canastas fáciles, un déficit que tampoco Rosó Buch, ni de base ni de escolta, pudo resolver. En este escenario Surís pidió balones dentro para Coulibally, que cuando estaba haciendo más daño (62-59) hizo la quinta falta. Un dos más uno de Balintova y un contraataque de Greinacher volvieron a poner el partido cuesta arriba (67-61), pero los triples de las polacas no entraban y Mendy empató el partido (67-67) a 1:01 del final . Kastanek respondió con una buena penetración y después de tiros libres anotados por Elonu y Balintova (a 3 segundos) Surís pudo preparar la última jugada en un tiempo muerto. El balón fue a las manos de Mendy, que buscó claramente el tiro de tres. Sin fortuna.

Lluís Simon
lesportiudecatalunya.cat
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foto: FIBA