MarinaLizarazuInfalible en la conquista de medallas con las categorías de formación de la Selección Española y pieza indispensable en la explosión de la Universidad de Iona en la NCAA, la base madrileña Marina Lizarazu regresa a España para asumir la dirección de un Quesos El Pastor con el que re-debutará en una LF1.

Todo un reto para una jugadora con la que sacar brillo al tridente exterior zamorano que formará junto a Ainhoa López y Celia García.

Costaría creer que en el currículum deportivo de Marina Lizarazu figuren cinco medallas internacionales en otros tantos veranos con la Selección Española sabiendo que cuenta con apenas 22 años de edad , si por algo se ha caracterizado la carrera de esta joven base madrileña, es por la precocidad con la que ha ido ganándole minutos al reloj de la evolución deportiva.

Una trayectoria que la llevó cuatro años atrás a un baloncesto universitario norteamericano en el que inscribió su nombre con letras de oro como MVP y campeona de conferencia con la Universidad de Iona y del que regresa mucho más madura tanto a nivel personal como deportivo. Eso sí, acompañaba de ese carácter tan propio que la ha acompañado siempre sobre la pista y que la va a llevar a ser, inevitablemente, una de las líderes del nuevo Quesos El Pastor de Zamora.

Jugadora a tener muy en cuenta durante la próxima temporada de la Liga Femenina 1 y que ejercerá como el vértice más afilado del tridente que formará en la línea exterior zamorana con unas Ainhoa López y Celia García junto a las que ejerce, en estos momentos, como las principales generadoras de ilusión del que es ya su nuevo vestuario.

Lizarazu: “Las sensaciones son positivas, podemos llegar lejos”

Las largas horas de vuelo que la separaron de su casa en Torrejón de Ardoz durante su ciclo universitario quedaron definitivamente atrás durante el pasado fin de semana cuando Marina Lizarazu llegaba con su equipaje al que será su nuevo hogar en la capital zamorana. Un destino al que llega con el optimismo, la ilusión y la alegría que la han acompañado durante toda su carrera y con los que ilumina estos días las primeras sesiones de entrenamiento de un Quesos El Pastor que disfruta ya de su talento sobre la cancha.

Marina, primeras horas de vuelo de la temporada. ¿Qué tal te estás sintiendo en esta nueva etapa en Zamora?

“Por ahora realmente bien porque la ciudad me está sorprendiendo mucho, no es excesivamente grande pero resulta muy acogedora, con mucha gente amable y dispuesta a ayudarnos en todo lo necesario para que podamos adaptarnos lo antes posible. Pensaba que me iba a costar algo más adaptarme pero todo está siendo muy rápido y fluido lo que hace que nos estemos sintiendo realmente cómodas tanto con el club como con la ciudad. Llevo tan sólo cinco días aquí pero estoy muy contenta e ilusionada con lo que nos pueda deparar esta nueva temporada”.

¿Ayuda en estos momentos la experiencia que supuso el haber tenido que hacer las maletas con apenas 18 años para poder iniciar una vida totalmente diferente a miles de kilómetros de casa?

“Sin lugar a duda. Estos días hablaba con mis padres con la llegada a Zamora y recordábamos que sería difícil el encontrar de nuevo una situación tan difícil como puede ser el tener que marcharte a un país con otro idioma, otra cultura, otro estilo de baloncesto y en el que no conoces a absolutamente nadie. Comparado, ahora todo me parece mucho más sencillo porque es todo al revés, ahora soy yo la que ayuda a recibir a las americanas, la que las traduce… Aquellos inicios fueron duros pero me han ayudado mucho a madurar tanto a nivel personal como deportivo”.

¿Cómo han sido esos cuatro años alejada de España en los que has logrado hitos tan importantes como un campeonato de conferencia o un MVP en las fases finales?

“El balance general es muy positivo. Como te decía, el primer año empecé en otra universidad y fue muy duro por todo lo que supone el llegar a un país diferente al tuyo y con un idioma que no controlas del todo pero, a partir del segundo año, todo comenzó a ir mejor. Encontré una mejor conexión con mi nueva universidad y poco a poco fui encontrando mi sitio. El año en el que ganamos la conferencia fue realmente bonito pero ya no sólo por el MVP sino por todo lo que sucedió dentro y fuera de la pista con un grupo que congeniaba muy bien y que disfrutaba mucho jugando a baloncesto. La final fue algo inolvidable y una experiencia muy bonita porque era la primera vez que la universidad ganaba el anillo en categoría femenina y nos llevó a entrar en la historia. Guardo grandes recuerdos y, si de mí hubiera dependido, me hubiera quedado un año más pero lo cierto es que estoy muy contenta de poder estar de vuelta”.

¿En qué ha cambiado la Marina Lizarazu que ejercía como la junior del Rivas en LF1 de la que nos va encontrar ahora en este Quesos El Pastor?

“Principalmente en que soy una jugadora mucho más madura. Ya no soy la “peque” que sube al primer equipo para ser jugadora de relleno sino alguien que llega a Zamora para ser importante, para tirar del carro y asumir responsabilidades en los momentos importantes. Quiero ayudar al equipo en todo lo posible poniendo mi granito de arena para que todas las compañeras se sientan cómodas sobre la pista y podamos luchar para poder llegar lo más lejos posible”.

¿Qué fue lo más llamativo de la oferta del Quesos El Pastor? ¿Por qué decidiste fichar por su proyecto para este regreso a Europa?

“Porque me ofrecían un reto muy interesante con el que poder iniciar mi carrera profesional en el baloncesto. Los años de Rivas fueron muy bonitos y me siento muy orgullosa de aquel premio que tuve a mi trabajo en la cantera pero ahora las cosas son muy diferentes porque la responsabilidad es mucho mayor. No quería un proyecto de gente veterana o en el que me costara tener minutos sino un lugar que apostara por las jugadoras jóvenes y en el que tuviera la oportunidad de ser importante. Como bien sabéis, en este equipo casi todas empezamos de cero y, por tanto, todas tenemos las mismas oportunidades a través de nuestro trabajo. Quizás a priori pueda parecer por edad o experiencia que somos un equipo poco competitivo pero te aseguro que los rivales van a tener que trabajar duro para ganarnos”.

A tus espaldas 13 partidos en LF1 y uno en Copa de la Reina pero la primera jornada liguera va a ser como redebutar en la competición…

“Sin duda porque fueron muy poquitos minutos. Trataba de aprovechar y disfrutar de cada uno de ellos pero apenas tuve tiempo de saber lo que es jugar con peso en la competición y por eso ahora todo va a ser muy diferente. Vengo de un baloncesto diferente pero siempre digo que el baloncesto es baloncesto en todas partes y que tan sólo son pequeños conceptos a los que hay que adaptarse. Para eso tenemos la pretemporada y no creo que me resulte complicado el poder adaptarme de nuevo al juego europeo”.

Primer partido oficial: Open Day de la LF1 a tan sólo unos kilómetros de casa.

“¡Y me hace mucha ilusión! A mí y a toda mi familia porque hace muchísimo que no me ven jugar. Mis padres han podido ir alguna vez a Estados Unidos pero mis hermanos, mis abuelos y el resto de la familia no me han podido ver jugar así que creo que, entre todos, van a llenar media grada para animarte”.

El debut llegará ante Araski pero, ¿hasta dónde crees tu que puede llegar el equipo este año?

“Nunca se sabe… Todavía estamos comenzando y nos queda mucho trabajo por delante con el que construir nuestra identidad como grupo pero las sensaciones que me llevo de estos primeros entrenamientos son positivas. Tenemos un grupo joven, con gente dispuesta a trabajar duro y que te hacen el día a día muy agradable lo que se traslada también a la pista. Si conseguimos estar cómodas, que todas nos soltemos y que demos lo mejor de sí creo que podemos llegar más lejos de lo que podamos imaginar pese a que somos una plantilla corta”.

¿Y cuáles son los retos personales de Marina Lizarazu?

“Principalmente, el ser capaz de asumir responsabilidades en el equipo. El saber tirar del carro en los momentos importantes y sobre todo el saber asumir esas funciones de líder para que mis compañeras sean mejores. Quiero demostrar que soy capaz de anotar pero también de dirigir, en definitiva, mostrar que puedo hacer un poco de todo para llevar al equipo lo más lejos posible”.

 

Trayectoria deportiva - Marina Lizarazu:

Categorías Inferiores: Basket Torrejón

2007/09: Deportivo Covibar Rivas (Infantil)

2009/10: Deportivo Covibar Rivas (Cadete)

2010/11: Rivas Ecópolis (Cadete)

2011/12: Rivas Ecópolis (Junior) 2012/13: Rivas Ecópolis (Junior y LF1)

2013/14: Universidad de Texas Teach (NCAA - EEUU) 2014/17: Universidad de Iona (NCAA - EEUU)

2017/18: Quesos El Pastor Zamarat (Liga Femenina 1)

 

  Trayectoria internacional - Marina Lizarazu:

2011: Medalla de oro - Europeo U16 (Cagliari - Italia)  

2012: Medalla de plata - Mundial U17 (Amsterdam - Holanda)  

2013: Medalla de oro - Europeo U18 (Vinkovci - Croacia)  

2014: Medalla de plata - Europeo U20 (Udine - Italia)  

2015: Medalla de oro - Europeo U20 (Lanzarote - España)

 

Pablo Romero- FEB

*Foto: IONA-UNIVERSITY