El Spar CITYLIFT Girona llama a la remontada. El Uni quiere seguir vivo en la Eurocup y jueves (20.00) el apoyo de la afición puede ser determinante para acceder a los octavos de final eliminando un pegajoso Olympiacos que ayer, en su pista, disfrutó de un arbitraje muy placentero. Eric Surís ya contaba con la dureza de las griegas, pero que además el equipo penalizado por las faltas, ya sólo de entrada, fuera del Uni, resultó desconcertante. Martínez, Evans y Colhado ya tenían dos faltas en el primer cuarto mientras en la otra zona las locales podían hacer de todo. Aunque en la segunda parte las gerundenses dieron la vuelta al marcador, al final, entre los árbitros y alguna balón suelto la victoria fue para el Olympiacos, aunque por cinco puntos remontables la próxima semana en Girona.

El consuelo del partido de ayer es, como admitía Surís los vestuarios, que el equipo había salido vivo de Grecia. La victoria, por supuesto, habría encarrilado su pase a octavos, aunque haber perdido por un marcador ajustado y en un partido tan brusco, seguro que servirá para estimular la grada y las mismas jugadoras. Las cosas se empezaron a complicar enseguida para el equipo de Girona, que en los primeros diez minutos tuvo en Mendy y Romeo (22 puntos) las jugadoras más destacadas. El Uni estaba incómodo, la defensa del Olympiacos era durísima y en los primeros 20 minutos del Spar CITYLIFT sólo fue capaz de anotar 24 puntos para irse al descanso siete puntos por debajo.

El paso por los vestuarios sirvió para reactivar el Uni, que en el tercer cuarto ofreció su cara más reconocible y logró remontar el partido, con Romeo (que acabó con seis triples) de líder. Se entró en el último parcial cinco arriba (41-46) gracias a un 10-22 que había silenciado la afición griega, aunque quedaba demasiado partido por delante. A seis minutos del final, justo cuando el Spar CITYLIFT había alcanzado la máxima ventaja (43-49) todo se volvió a torcer. El Olympiacos consiguió empatar el partido (49-49) y en el cara o cruz final se llevó el premio siguiendo con su defensa más allá del límite y, a partir de la cuarta falta de Colhado, encontrando sus interiores. Los últimos 12 segundos tuvieron de todo. Con 63-58 una antideportiva sobre Romeo permitió el Uni situarse 63-60 y disponer de balón, pero la perdió. y sobre la bocina los árbitros pitaron una falta increíble que dio dos puntos extras a las griegas (65-60).

Jordi Roura
diaridegirona.cat
Google Translate (sin revisar)
foto: FIBA