El Spar CITYLIFT Girona defiende 24 puntos en la pista del Ragusa, donde la espera un ambiente de remontada y de épica. Si conserva la personalidad y no se deja desestabilizar, nada le debería impedir el acceso a la fase de los ocho mejores

Cualquier equipo firmaría jugar la vuelta de una eliminatoria con 24 puntos de ventaja como lo hará el Spar CITYLIFT Girona esta noche en Ragusa. Pero también es cierto que, como bien sabe Nuria Martínez -que ya hay jugado-, el PalaMinardi es un escenario que puede llegar a crear unas condiciones ambientales similares a las de una pista griega. A la del Olympiacos Uni sólo hizo 60 puntos cuando en toda la Eurocopa no había bajado de 75. Si se quedara en 60, el Ragusa lo eliminaría haciendo 85, y tiene potencial para lograrlo .

Con todo, 24 puntos son muchos. Tantos, que pasar a los cuartos -un muro un año atrás- ahora no admite ningún aplazamiento. Tantos que, siendo sólido mentalmente, manteniendo la personalizado y no cayendo en intentos de desestabilización, deberían ser suficientes. Más que el resultado, el objetivo debe ser competir por cada acción y dificultar al máximo la anotación del Ragusa. Si es así, si se minimizan las pérdidas y canastas fáciles, si el equipo siciliano no encuentra el ritmo anotador y al descanso no ha visto ningún resquicio, decaerá.

Y si no es así, queda la solución del intercambio de golpes, que, con la finura que ha demostrado el Uni cuando su rival no es el Avenida, también podría permitir pasar a cuartos a través de una anotación alta . No sería la situación ideal, pero tampoco es el Uni un equipo acostumbrado a dominar partidos a base de dormirlos. Nunca lo hace, y es más que dudoso que lo sepa hacer.

Hacia arriba y hacia abajo

El Uni perdió la copa, pero no parece que lo haya afectado: +24 contra el Ragusa y +22 en Ferrol, con una gran autoridad. Por el contrario, su rival de hoy, que encadenaba siete victorias cuando visitó Fontajau, ha encajado el -24 de Girona y un -19 en Venecia que lo deja fuera de la lucha por el segundo puesto de la fase regular en Italia. A Fontajau, además, Astou Ndour no ocultó su incomodidad. Basta saber si el PalaMinardi (3.800 asientos) y sus aficionados (entrada única a 5 euros) podrán propiciar lo que parece un milagro que no se ha producido en las dos últimas temporadas.

Si el Uni pasa la eliminatoria conseguirá llegar más lejos que la temporada pasada en la Eurocopa, y situarse en el top 8, aquella eliminatoria que mezcla los cuatro supervivientes de los 40 que iniciaron la competición en octubre y los cuatro equipos descabalgados de la Euroliga -no son los peores- porque no han accedido a sus cuartos de final.

Toni Romero
foto: Q. Puig
lesportiudecatalunya.cat
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