La base zaragozana todavía no es "consciente" del doblete conseguido en su temporada de debut con el Tango Bourges. "Es la primera vez que veo que el baloncesto femenino y el masculino son igual de importantes", afirma asombrada.

Cristina Ouviña es una trotamundos del baloncesto. Tras pasar previamente por Polonia, donde ganó tres ligas con el Wisla-Can Pack, y Rusia (Nadezhda de Oremburgo), la base firmó al principio de esta temporada con el Tango Bourges francés. Buscaba nuevos retos y puede que, quizá, temperaturas más apacibles. Finalizado el curso, se puede afirmar que el cambio de aires le ha sentado a las mil maravillas a la jugadora zaragozana.

El pasado sábado, rubricaba un doblete de ensueño (liga-copa) tras vencer con su equipo al Tarbes en el último y definitivo partido de las eliminatorias por el título de la competición doméstica. Ouviña ayudaba a la gesta con nueve puntos, dos rebotes y una asistencia y una gran capacidad, difícilmente medible, para controlar los 'tempos' del juego. Algo más de un mes antes, el pasado 21 de abril, el Tango se había alzado con la Copa de Francia ante el Charleville-Mézières (70-82). Otra victoria con sello y participación aragonesa. "Me siento genial. No soy muy consciente aún de lo conseguido por la igualdad que hay entre los equipos", cuenta.

El dominio del conjunto de Ouviña ha sido más que palpable durante el curso, en el que los deberes se han realizado. Y con nota. El conjunto del centro de Francia ha acabado la fase regular de la Liga Femenina en cabeza de la tabla, en solitario, tras perder solo tres de los 22 compromisos que deparaba el calendario. Una fortaleza que ayudó a la base a encarar la recta final de la temporada con confianza y ánimos renovados tras sufrir una lesión que la mantuvo alejada de las pistas durante casi tres meses. Pero regresó para las batallas decisivas.

Ouviña ha logrado sobreponerse a una campaña algo difícil por el cambio de país: de Rusia a Francia; más cerca de su Zaragoza natal y de su querido Mann Filter, pero aun así lejos de casa. "Ha sido un año muy duro", reconoce. "Me costó más de dos meses adaptarme. Es una liga muy física y con un baloncesto muy diferente, al punto de que jugaba mejor en Euroliga. Y una vez que empezaba a estar a mi nivel llegó la lesión", explica. El Tango se ha situado esta campaña entre los ocho mejores conjuntos del panorama continental. Llegó hasta los cuartos de final de la competición europea.

La magnitud del doblete de la jugadora aragonesa también ha tenido su eco en una prensa muy comprometida con el deporte femenino. El diario regional 'Le Berry Républicain' abría su edición impresa de este domingo con el entorchado en la competición de la regularidad. 'Les Tango dans l'Histoire' (El Tango, en la Historia) titulaba el rotativo en una portada en la que Cristina Ouviña, en primer plano, se mostraba exultante y con los brazos en alto. Tras esa victoria, el Tango desbancaba al Clermont como el club francés con más títulos ligueros (14).

Ouviña no esconde su ilusión por haber visto el baloncesto desde una perspectiva diferente a la que estaba acostumbrada. "El baloncesto aquí se vive de manera diferente. Creo que es la primera vez que veo que el baloncesto femenino y el masculino son igual de importantes. Los pabellones se llenan con 4.000 o 5.000 personas, salimos en el periódico, hay una tienda exclusivamente con ropa que lleva nuestros nombres. Cada mes recibimos cajas llenas de artículos de marcas como Nike o Adidas. Parece que hablo de cosas comunes, pero para nada", detalla.

Parece claro que el deporte que tanto ama goza de otra dimensión en suelo francés. Su felicidad por poder vivir esta experiencia, junto con el reconocimiento a su labor por parte de la dirección deportiva del Tango, se tradujo en abril en la extensión de su contrato por una temporada. Un curso más en el que la sangre aragonesa podrá seguir cosechando éxitos en el extranjero.

María Soro
foto: Cris Ouviña
heraldo.es