El Spar CITYLIFT recupera la esencia de su juego, atropella el Uni Györ y llega al ecuador de la primera fase con un balance impecable (3-0). La determinación defensiva y el dominio del rebote marcaron la diferencia
Era un día para alzar la voz y el equipo lo hizo. Con garra, determinación y mentalidad, el Spar CITYLIFT sacó su mejor versión para propulsarse en Europa -en el ecuador de la primera fase, acredita un 3-0 con un +52 de puntos- y demostrar que lo que sucedió en La Seu d'Urgell fue un accidente. De aquellos que, a lo largo de un curso, pasan.

El equipo recuperó toda la sustancia de su juego y sobre todo a partir de segundo cuarto, desmontó un rival que ya venía bastante sacudido por el cambio de técnico y una crisis de resultados en la liga húngara. Con todas y cada poniendo su grano de arena, el duelo se había agrietado a principio de tercer cuarto. Más allá de la actividad detrás, tuvo mucho que ver el control del rebote gerundense. De los 39 rebotes que fue bajo la canasta del Uni Györ, más de la mitad (20) terminaron en manos locales. Un registro demoledor.

El factor Oma

Que Hampton ya estaba recuperada del tirón en el abductor -por la mañana, el club confirmó que la resonancia había salido bien y que el músculo estaba intacte- se puso de manifiesto en el arranque, exhibiendo su facilidad anotadora . Pero, en defensa, sufría y Spanou sacaba jugo en el emparejamiento. No era cosa sólo de la estadounidense; el equipo no acababa de localizar el tono defensivo y, entre esto y los errores no forzados bajo canasta -Suerte una vez más de la fortaleza en el rebote de ataque-, el Uni Györ podía mantener la igualdad (12-12, 7 ').

Pero no tardaría en ceder terreno. Hay ayudaría la racha desde el arco -tres triples con buena circulación, en la recta final del primer parcial- y la energía inyectada a la defensa por Oma, desde el banquillo. Esta vez, su aparición, además de sus valiosos intangibles, generó en ataque, haciendo de todo y bien. Y el Spar CITYLIFT se fue en el electrónico, gracias también a su jerarquía en la zona (36-20, 14 '). A las visitantes, en cada ataque se les hacía de noche y, sin conexión con las pivotes, acababa tirando de forma forzada. Dos tiros de campo hechos fue el bagaje húngaro en el segundo cuarto, donde por si fuera poco Spanou y Gray ya acumulaban tres faltas. Sólo el desacierto local en tiro libre (10/20 al ecuador) permitió que, en el descanso, el enfrentamiento aún estuviera vivo (43-27).

Si todavía había alguna duda sobre a quién pertenecía el partido, el equipo volatilizarse los pronto, con dos triples seguidos, de Palau y Murphy (51-31, 24 '). El Uni Györ, desatinado, no tenía argumentos para competir ya que el rebote era casi monopolio gerundense. Fue a través de acciones individuales de Spanou donde encontró petróleo para evitar que la situación se le escapara de las manos. Pero esto, a medio plazo, era un mal negocio. Y más aún si el Spar CITYLIFT no bajaba la presión al balón y la intensidad detrás. Del juego de transición fruto sobre todo de pérdidas de rival, se generó un +27 a mediados de último cuarto (71-44). Las húngaras lo maquillaron en un tramo final en el que hubo algún minuto para las jóvenes.

Spanou, ovacionada en el regreso

La cabecera pívot griega dejó buen recuerdo en Girona en las dos temporadas que estuvo (2015-17). Incluso había ayer en Fontajau quien lucía la camiseta del Spar CITYLIFT con su nombre en la espalda. Fuertemente ovacionada durante la presentación del Uni Györ, Artemis Spanou agradeció después del partido este recibimiento: "Siempre he dicho que aquí estuve muy bien. Guardo grandes recuerdos de aquella etapa y lo considero mi casa. "En cuanto al partido, admitió la superioridad gerundense. "Ellas son un equipo muy duro cuando juegan en casa. Necesitábamos hacer 40 minutos perfectos, y hemos tenido demasiados altibajos. Nos han hecho daño sobre todo en el rebote ", explicaba la griega, que añadió:" Lo que tenemos que hacer es mirar adelante y ser positivas. "Incisiva y castigando la defensa de Hampton en el primer cuarto, los problemas de faltas -tres en el segundo cuarto- la limitaron. Acabaría estirando el equipo en el último cuarto, evitando que el rociado fuera más amplio de lo que se intuía a pocos minutos del final.

 


100 PARTIDOS DE ERIC SURÍS

En los prolegómenos del partido de ayer, el presidente del Spar CITYLIFT, Cayetano Pérez, entregó al técnico gerundense una camiseta conmemorativa por sus cien partidos al frente del equipo, que se cumplían ayer. Eric Surís llegó al cargo en el verano de 2016 y, desde entonces, ha alzado dos Ligas catalanas -ambas contra el Cadí la Sede- y ha llegado a seis finales en competiciones FEB (dos de supercopa, dos de copa y dos de liga), pero en todas se ha acabado encontrando el muro del Avenida. Un muro que espera derribar este curso.

 

 

Jordi Prat
lesportiudecatalunya.cat
foto: Q. Puig
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