Partido muy gris del Spar CITYLIFT, que acaba recurriendo al oficio para romper la resistencia del União Sportiva y conservar la imbatibilidad
Un pésimo inicio (2-15, 4 ') y un día muy desacertado en el tiro condicionan el equipo gerundense

No siempre se puede estar brillante ni agobiar a los rivales desde el primer cuarto. Ayer, el Spar CITYLIFT estuvo realmente lejos de lo que puede ofrecer y, como había pasado en las Azores en la ida, se atragantó con la União Sportiva, un rival que le causó muchos dolores de cabeza con su versatilidad y movilidad . Tanto es así que, sin control del rebote -las portuguesas le cuestionaron la jerarquía y capturar 38, cuando es el peor del torneo (23,8) - ni del tempo, se llegó al último cuarto con incertidumbre, sin tener todavía la victoria cerrada. En el tramo final, y con las visitantes desgastadas a nivel físico, tiró al suelo su resistencia. El resultado terminaría siendo engañoso, teniendo en cuenta lo que llegó a sufrir.

ausentes

El ambiente era muy frío en el arranque y el equipo se contagió. Que no saltó a la pista como convenía era evidente, ya que el rival anotaba en cada ataque. Había mérito también de las portuguesas, pero tanta pasividad hacía pavor. Cuando el resultado comenzó a generar inquietud (2-15, 4 '), llegó la reacción. La actividad detrás apareció y la União Sportiva ya tenía más dolores de cabeza para hacer circular el balón. De hecho, no anotaría ninguna canasta en juego más en todo el primer cuarto (0/7, en los últimos 6:10). El Spar CITYLIFT también localizaría los puntos -el muñeca de Murphy irrumpió con fuerza aquí-, pero no acababa de sacar bastante jugo de su dominio del rebote ofensivo.

Nada más empezar el segundo parcial, las locales adelantarse por primera vez gracias a un triple de Rosó (20-18, 12 '). Hacía todo el efecto que, a partir de ahí, todo haría bajada, sobre todo viendo como las visitantes se estampaban reiteradamente en la defensa gerundense. Que esto no le costara ya el partido fue por los errores de las de Eric Surís, muchas veces en tiros nítidos, liberados. El rival se esforzaba a proteger la pintura, a riesgo de conceder en exceso el triple. Y le salió bien la apuesta, ya que, a pesar de no estar fino, el equipo preocupar a insistir desde la larga distancia (2/12 en el segundo cuarto), y estuvo casi ocho minutos sin hacer ningún punto. Surís había planteado alguna defensa alternativa, pero Coulibaly ayer tenía un día muy inspirado, también desde el exterior. Al descanso, 23-28.

La salida de vestuarios fue con la idea de morder en defensa y de imponer un ritmo vivo que la União, con una rotación escasa, no sería capaz de mantener. Pero, si bien en defensa contenía la producción al equipo portugués, los tiros seguían sin entrar y no aparecía ninguna inspiración individual que propulsa el Spar CITYLIFT hacia una racha de acierto. Atrapadas en el tipo de partido que interesaba a las visitantes -y no jerarquizar el rebote tuvo mucho que ver, básicamente para encontrar la transición-, aunque estaba inesperadamente abierto en la entrada del último cuarto (42-36).

Primero, con Reisingerova y luego, con Oma (48-39, 33 '), las gerundenses tensar la cuerda, pero las visitantes no se rindieron. En especial, Coulibaly, sacando réditos en esta fase de los rebotes en ataque. Con fe y apretando los dientes, el equipo portugués llegó a soñar con la sorpresa en el tramo final (52-47, 36 '), pero un 11-0 local en un visto y no visto, con puntos en la zona y triples, las volvieron a la realidad.

Registros de mínimos

Acostumbrados a tanta exuberancia ofensiva, ayer el Spar CITYLIFT ofreció otra cara. En la media parte, únicamente había hecho 23 puntos, con 9/35 tiros de campo (25,7%), cuando en los dos anteriores partidos en Fontajau, había superado los 30 al final del primer cuarto. Fueron 32 contra el Zamar y 31, el pasado domingo contra el Ensino, ambos de Liga Femenina. De hecho, el segundo cuarto fue el más pobre ofensivamente de la temporada, contando todas las competiciones. Hizo 6 puntos con 2/18 tiros, dos triples. La anotación final (65) no es la más baja para que se quedó con 62 en la final de la supercopa, que perdió en Salamanca, contra la Avenida (72-62).

Sea como sea, el equipo gerundense acabó engordando más su diferencial de puntos (+97) y, incluso perdiendo en la última jornada, podría acabar en el Top 8 de la primera fase y eludir la próxima eliminatoria. "Iremos a ganar porque hay equipos que se juegan cosas todavía", decía Eric Surís.


Jordi Prat
lesportiudecatalunya.cat
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foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO