Los 23 puntos de margen conseguidos la semana pasada en Lyon dejan el Spar CITYLIFT Girona muy cerca de convertirse en el primer equipo catalán a jugar las semifinales de una competición europea en baloncesto femenino. El Uni tiene muy complicado poder contar hoy con Reisingerova

 

El técnico gerundense del Spar CITYLIFT, Eric Surís, recuerda bien cómo, siendo él muy joven, hace 19 años vivió en directo en Fontajau - «estaba allí en la grada del fondo, el partido terminó empatado ...» - las semifinales de la Copa Korac que el Casademont Girona jugó, y perdió, contra el Limoges la temporada 1999-2000. El equipo entrenado por Trifón Poch, con Darryl Middleton y Pablo Laso de piezas clave junto a Larry Stewart, empató, como bien recordaba ayer Surís, en Fontajau (77-77), y cayó una semana más tarde en la pista francesa contra el equipo dirigido por el también ex jugador del Valvi Girona Dusko Ivanovic (69-57).

Hoy, si mantiene los 23 puntos de margen que consiguió en su contundente victoria de la semana pasada en Lyon (57-80), el Spar CITYLIFT Girona no sólo igualará aquel éxito del Casademont, sino que superará su propio tope en competiciones europeas (el año pasado cayó en cuartos de final contra el Galatasaray) y se convertirá en el primer catalán de la historia que llega a las semifinales de una competición europea en baloncesto femenino. Una hazaña que no habían conseguido equipos míticos como Mataró, Picadero, Sabor de Antes o UB Barça. «Me lo han comentado estos días y realmente me ha sorprendido, porque realmente no era consciente de que no hubiera ningún precedente de un equipo catalán en unas semifinales europeas. Ojalá lo consigamos porque, ya sólo para nosotros de puertas adentro, es un paso enorme como club que tendrá mucho mérito y, si encima, sirve para escribir una página de la historia del baloncesto catalán, ya sería redondo », aseguraba un Eric Surís que, por otra parte, insistía en recordar que la clasificación para las semifinales todavía no es un hecho, a pesar de los 23 puntos de renta, porque el Asvel Lyon sigue siendo el líder de la Liga francesa y un equipo con mucho potencial jueguen o no las lesionadas Clarissa Dos Santos y Alysha Clark, ausentes la semana pasada en el partido de ida en Lyon.

«Debemos plantear el partido con respeto, pero con el punto de valentía que tuvimos en Francia y no pensar que hemos de especular con el resultado siendo conscientes de que el Lyon puede tener una buena racha de anotación en cualquier porque, tengan bajas o no, son jugadoras con mucho talento », reflexionaba un Surís que ha preparado el partido con diferentes variantes en función de si el técnico francés, Valery Demory, puede contar o no con Clark y Dos Santos. Dos jugadoras de alto nivel -la norteamericana fue campeona de la WNBA con Seattle el pasado verano- y que ni jugaron el jueves en Lyon ni en el partido de este fin semana el Asvel perdió contra el Bretagne en la Liga francesa. «En la ida ya escondieron su estado y supongo que, hasta bien antes de comenzar el partido, no sabremos si juegan o no; igual que nosotros tenemos la duda de Julia (Reisingerova) y la baja de Leia (Dongue) », dijo Surís, que sabe que la pívot checa tiene complicado jugar porque aún arrastra el dolor por el golpe en la rodilla que recibió en la final de Copa. Sin Reisingerova ni Dongue, no puede jugar en competición europea; Surís sólo tiene tres jugadoras interiores: Bea Sánchez, Hampton y Colhado, que sigue haciendo un esfuerzo para jugar con la mano derecha lesionada: «Siempre tenemos la opción de jugar con Helena (Oma) en cuatro, pero es complicado contra equipos tan físicos como el Lyon ».

A diferencia de lo que pasó a octavos de final (MBA Moscú) y en cuartos (Szekszard), hoy el Uni no tiene la necesidad de remontar, pero Surís espera que Fontajau tenga una respuesta similar a la de aquellos días: «Siempre necesitamos el calor de Fontajau y de nuestra gente, porque seguro que tendremos momentos difíciles ».

Marc Verdaguer
diaridegirona.cat
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foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO