Ibekwe y Gidden se llevaron la mayoría de los flashes, pero sin ella nada habría sido posible. Domina el juego, la competición, el baloncesto. Lo domina todo. Noemí Jordana es una joya del deporte al que, a punto de cumplir 35 años, todo el mundo busca en el momento decisivo.

¿Cómo le ha ido el verano. Muy diferente?
No, no he hecho nada diferente. He corrido menos, eso sí, porque cuando terminó la liga no me podía ni poner unas zapatillas.

¿Ha cambiado su punto de vista sobre el poco estímulo que le generaba volver a la Euroliga?
Estamos en proceso. Todo es ponerse, y una vez estás por medio, sale lo que tienes. Porque siempre puedes decir que esto este año no lo harás, pero si es algo que va contigo, no lo puedes evitar.

Aunque ya hace diez años que disputó su última Euroliga, debe saber bien a qué se enfrenta. ¿Qué le espera al equipo y el club?
En el equipo, que es una competición muy física y sales de los partidos que te duele todo. El primer partido que jugué fue contra Allison Feaster. Yo salgo toda happy y en la primera jugada me pegó una seta que me estampó contra la valla. Pensé: "Esto qué es?" Es otra cosa: cogidas, codazos ... un paso más a nivel físico. Como club, sobre todo hay que cumplir las normas, porque hay sanciones. Y te sancionan, no es ninguna broma. Estar preparado para viajes y tener las cosas planificadas con tiempo.

¿En la Euroliga existen normas no escritas?
Como en todas partes, no?

Es evidente que no puede volver a jugar 36 minutos de media ...
... Aunque es lo que quisiera ...

No me lo creo.
Claro, yo quiero jugar todos los partidos, todos los minutos. Por supuesto! No me trago todos los entrenamientos de principio a fin? Pues esto lo hago para jugar partidos. De querer, quieres jugar todo el partido desde el principio hasta el final. Otra cosa es poder hacerlo.

Pero su buen seso, ¿qué le dice en este sentido?
Que con el ritmo que plantea Miguel [Ortega, el entrenador] tendremos que hacer pausas. Será duro, con dos competiciones.

¿Cómo es este ritmo?
Alto, y en toda la pista ...

Ahora se entiende como jugaba el Cadí la temporada pasada ...
De entenderlo ya lo entendía el año pasado. Ahora lo pongo en práctica. Todo es hacerse a la idea e ir a ellos adaptando. Tú puedes correr maratones y el primer día que te pones a jugar al baloncesto tienes agujetas porque usas unos músculos diferentes. Por mucho que corras, los abductores no trabajan mucho. Cuando saltas, los gemelos también más cargados. Por muy en forma que hayas venido, la primera semana todo son agujetas, eje, uis, "con eso yo no podré" ... pero poco a poco te vas poniendo.

¿Tiene un objetivo personal esta temporada?
No.

Y quiere que nos lo creemos ...
La temporada pasada tampoco tenía ninguna.

¿No se ha impuesto ninguna?
Yo no voy más allá de disfrutar, tratar de pasarlo bien porque si no es así, la hemos pifia mucho. Quizás alguna vez, a partir de alguien que me quería picar y me decía que "este año no eres capaz de perder menos de no sé cuántas pelotas" ... Cuando alguien me provoca diciendo que no soy capaz, ya la ha derramada , porque soy más terca que una mula, me pico y por mis santos dallonses, lo hago.

Este año no será capaz de ganar un título que no sea la liga catalana o la supercopa.
[Ríe]. Pon también la liga, no te jode!


Toni Romero
foto: Gloria Sánchez
lesportiudecatalunya.cat