Hace sólo dieciocho días que el Spar CITYLIFT Girona suda la camiseta en Fontajau. Y esta vez la expresión no es un tópico. Miguel Ángel Ortega  ha exigido un nivel de entrenamiento desde el primer día que debería permitir que ...
¿Como ha visto evolucionar el equipo y qué le transmite ahora?
Estamos haciendo el equipo, transmitiendo a la gente lo que busco. Quiero un equipo que conecte con la grada, que transmita un poco de pasión, que trabaje y, evidentemente, que gane. Que no sea un equipo que le da igual. Estamos creando todo esto, pero es difícil cuando somos poca gente. Cuando puedes hacer cinco contra cinco mundo tiene más claro qué tiene que hacer.

Para qye el equipo juegue como quiere usted, ¿cree que han acertado con las incorporaciones?
A veces cuesta que la gente joven que llega sepa exactamente dónde va. Hay quien no necesita nada de tiempo, como Knezevic, al que le ha sido más fácil porque me conoce y ya ha jugado la liga. Pero hay quien pide más tiempo para que le cuesta más.


¿Fue una decepción la marcha tan prematura de Abramovic?
Sí, pero es mejor que haya pasado ahora que más adelante, o que se hubiera quedado aquí y ahora una semana estoy bien y otra no tan bien. Mejor que se vaya y que se aclare.


La temporada pasada, cuando estaba en el Cadí, me decía que siempre jugaban con un desgaste tan alto porque era lo que se podía hacer con la plantilla que tenía. Ahora, con más calidad en el Spar, ¿veremos un equipo con más registros?
Una cosa es cuando tienes gente para formar y para hacer crecer, como el año pasado con Tania Pérez, Laura Gil, De Kleijn, Ben Abdelkader ... Había que hacer un baloncesto que las ayudara a ser mejores jugadoras. Aquí también tienen que trabajar y mejorar, pero esperamos un poco más de rendimiento. Tácticamente tendremos más cosas. No presionaremos en toda la pista en todos los partidos de principio a fin. Si lo hicimos contra el Ekaterimburgo fue porque hemos empezado un poco tarde, y este es un buen entrenamiento para encontrar el tono físico. No podemos ir poco a poco, con un poco de pereza. Tenemos que espabilar, ir al grano. Ahora, cuando toque competir, haremos lo que sea necesario en cada momento.


Individualizar cuesta, pero parece que el potencial de Spanou es muy alto.
Sí, es cierto. Pero cuando llegas a un equipo nuevo, con un entrenador nuevo, no es fácil. Puede hacer muchas cosas, pero también tiene que trabajar algunos aspectos defensivos. Ha sido mucho tiempo en EEUU jugando de cinco, sin salir de la pintura. Tiene este estilo americano de cojo la pelota y ya no veo nada más. Es normal, y lo hace bien, pero hay que darse cuenta de que tiene alrededor gente como Jordana y Kuktiene, que también juegan.


Con ausencias y todo, en la Liga Catalana Uni es favorito.
El equipo está por hacer. Quizás en términos de prestigio, de plantilla ...

¿Ahora se está sacudiendo la presión?
No, de ninguna manera. Yo quiero ganar, pero el equipo no está hecho. Quiero ganar todo lo que se pueda, pero paso a paso. Y lo primero es hacer el equipo. Yo no lloro. Aquí estamos acostumbrados a tener miedo de todo. A mí, de miedo, me hacen cuatro cosas y basta. Yo he llorado el día que murió mi padre y punto. Pero no puedo entrenar a un equipo de gente que se refugie en pretextos. Adelante, tú! Un poco de empuje o, si no, dónde vamos? Todos nos estamos comparando, pero este discurso de la comparación, que si este tiene, que si Salamanca tiene ... no me gusta nada.


Todos estamos pendientes de Gray. ¿Qué espera, cuando llegue?
También le será complicado. Llega tarde y no tenemos mucho tiempo. Viene de competir al máximo nivel y llega a un equipo con una exigencia máxima de ganar. Y tampoco tiene muchísima experiencia. Es joven y tiene mucho talento, pero es casi debutante fuera de EEUU. Me gusta mucho lo que está haciendo allí, porque juega para el equipo y, cuando es necesario, decide. Esta actitud de mirar por el equipo, poniendo manos, defendiendo, pasando ... Si aquí mantiene este registro nos ayudará mucho.


¿Qué le ha sorprendido, de la plantilla, del club, en estas dos semanas, para bien o para mal?
Me ha sorprendido la ciudad. Hacía tiempo que no había estado aquí y ahora está fantástica. Del club, me gusta mucho el potencial que hay tras el acuerdo con el GEiEG. Se pueden hacer muchas cosas con la cantera. También la organización del club, hay una buena estructura y se ha ganado la liga en diez años. No me gusta tanto que vamos tarde en la preparación. Ir a jugar sin haber podido hacer más entrenamientos de cinco contra cinco. Cuando en la pista hay demasiados momentos en que el equipo no sabe dónde está, se generan dudas.


No había dirigido nunca Noemí Jordana. ¿Qué sensación le hace?
Es de esas personas que cuando eres riva la saludas, tiene ese puesto que ni te mira ... Tenía muchas ganas de trabajar con ella y estoy muy contento. Si no fuera así, no diría nada. Me ha sorprendido su capacidad de entrenamiento. Me esperaba una jugadora experimentada, que se dosifica, y nada de eso. Va a todas. En un trabajo de resistencia muy exigente ha sido la primera. Tampoco soy de preguntar cómo es la gente, porque lo que te dicen te condiciona. Prefiero descubrirlo por mí mismo. Con ella estamos en la misma línea, vemos el baloncesto de manera bastante parecida.


¿Cree que alguna jugadora se ha sorprendido con su nivel de exigencia?
Yo no soy temperamental, soy muy normal en el trato, no uso silbato, digo las cosas ... pero esto es baloncesto profesional. Y si alguien en su trabajo va haciendo, el encargado le dirá que espabile. Hay que correr y trabajar, porque nos pagan para ganar partidos. No puedes mirar hacia otro lado. La gente está muy malacostumada, y hay que decirlo. Acostumbrada a ir haciendo, y aquí hay que ser productivo. Yo tengo muy buen trato con la gente, pero hay que trabajar.


En el último partido en Fontajau, las escalas no se veían. ¿Qué espera en este inicio de curso?
Lo tengo muy claro. Si Fontajau se llenó, fue por el juego del equipo, por el éxito del equipo. Los recintos deportivos los llenan los equipos. La gente no viene a ver qué pasa, viene a ver ganar. Y tiene que ser así. Si llenamos Fontajau en abril será fantástico, señal de que estamos ganando.


Toni Romero
foto: Quim Puig
lesportiudecatalunya.cat