La prometedora Belén Arrojo a sus 20 años está jugando su tercera temporada en la Liga Femenina en el Cadi La Seu. Además está poco a poco haciéndose un hueco en la Selección Española absoluta. Todo esto es gracias a que la granadina lleva el baloncesto en la sangre. También tiene otro objetivo ser Fisioterapeuta en el futuro.

Belén Arrojo (20 años) comenzó a practicar gimnasia con tres años, pero en cuanto pudo empezó a jugar al baloncesto en el colegio Regina Mundi de Granada. La alero vio el baloncesto en casa desde pequeña, ya que su padre Enrique Arrojo jugó en ACB con el Oximesa. Su madre, Belén Jiménez, lo hizo en 1ª División B (actual Liga Femenina 2).

Después en infantil se pasó al equipo del Ramón y Cajal, donde ya empezó a darse cuenta de que el mundo de la canasta era su pasión. Su gran rendimiento en Granada le llevó a fichar con 14 años por el Siglo XXI “Acepté la propuesta del Siglo XXI porque era una gran oportunidad para compaginar estudios con baloncesto. Al principio lo único que me costó fue el estar lejos de mi familia, pero en cuanto pasaron unos meses me sentí como en casa allí. Entrenábamos 4 horas diarias. Se puede llevar perfectamente. Sólo tienes que ponerle ilusión y ganas. Esto me hizo madurar antes”.

Tras 4 temporadas en el Siglo XXI puso rumbo por fin a la Liga Femenina con sólo 17 años. Fue fichada por el Ciudad de Burgos (2013-14), donde tuvo un gran debut y llegó a jugar 21 partidos con 22 minutos de media en la cancha. Empezó ya a desarrollar su gran polivalencia y promedió 6 puntos y 3 rebotes por encuentro. El Mann-Filter fue su siguiente destino donde siguió creciendo la temporada anterior (2014-15) y evolucionó sobre todo en ataque, al promediar 9 puntos por partido. Este verano volvió a cambiar de camiseta y se fue a liderar al Cadi La Seu junto a las españolas Laura Gil y Tamara Abalde, un equipo que ha mejorado en las últimas jornadas y que está en la lucha por entrar en la Copa de la Reina. Van 7ª en la clasificación a un triunfo del cuarto clasificado que es el Mann Filter.

“Ahora en La Seu puede anotar cualquiera. A la mayoría de las jugadoras las conocía de haber conocido con ellas. Me siento muy cómoda y motivada. El empezar tan joven a jugar en la Liga Femenina me hizo que quisiera mejorar. He tenido otras oportunidades de irme a la NCAA pero he preferido quedarme en esta Liga y triunfar aquí. Ahora también estudio INEF en la Universidad a Distancia. Estoy en mi segundo año. Después me gustaría estudiar Fisioterapia. Me encanta el deporte”, nos explica Arrojo.

La gran virtud de Arrojo es su polivalencia en la cancha. “Gracias a mi altura y a mi velocidad puedo jugar de tres y de cuatro. De pequeña antes de llegar al Siglo XXI jugaba de base. Ahora puedo actuar en todas las posiciones”.

La alero está ahora intentando hacerse un hueco en la Selección Española absoluta. Debutó en la pasada concentración del Eurobasket 2015 y en el mes de noviembre jugó en los partidos del Preeuropeo ante Finlandia y Suecia. “La primera vez cuando entrené con Alba Torrens, Marta Xargay fue como un sueño hecho realidad. Me costó creérmelo. Se aprende mucho con ellas. No dejan de darte consejos. Fue un gran premio que me llamaran el mes pasado para jugar en un Preeuropeo. Me ha hecho esforzarme por mejorar y darme cuenta que el trabajo tiene su recompensa. Víctor Lapeña nos dijo que disfrutáramos y aprendiéramos la máxima del resto de jugadoras Sueño con jugar unos Juegos Olímpicos con la Selección Española”.

En verano acabó su etapa en las Selección inferiores de forma exitosa levantando el trofeo del Europeo Sub-20 en Lanzarote junto con Leticia Romero. En total ganó el Europeo en las tres categorías: Sub-16 (2011), Sub-18 (2013) y Sub-20 (2015) y fue subcampeona del Mundo con la Sub-17 (2012). “La clave de que ganáramos tantas medallas la generación del 95 es que nos llevamos todas genial, tanto dentro como fuera de pista. Hemos vividos unos momentos increíbles juntas. Fue un gran premio acabar ganando el oro en el Europeo Sub-20 en casa”.

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