Justo cuando el Spar ha recuperado el sello y las victorias, el técnico pasa un momento anímico difícil porque percibe que el club no confía. No lo quiere verbalizar, pero el entrenador del Spar CITYLIFT Girona, Miguel Ángel Ortega, ha pasado las dos semanas más difíciles desde que llegó a Girona. Su ánimo desde la derrota ante el Cadí ha sido perceptiblemente bajo y, aunque las victorias contra el Castors Braine y el Promete y, sobre todo, la recuperación de una identidad de equipo son motivos para el optimismo, sigue preocupado.

La cuestión de fondo responde al concepto de la confianza. Ninguna voz autorizada del club se ha dirigido a Ortega para enviarle un mensaje de tranquilidad o para quitar importancia al estado de opinión que lo ponía en cuestión y que saltó del ámbito interno al público a través de diversos medios de comunicación. Y Ortega percibe esta ausencia de comunicación sobre este tema como una falta de confianza del club hacia él. Como si la falta de desmentido llevara implícito que sí, que era cierto que se lo cuestionaba.

El hecho de que el club enlazara, mediante su cuenta de Twitter, algunas informaciones en las que se aseguraba que se jugaba el cargo aún hizo más dolorosa la herida.

El técnico está seguro de que el equipo le apoya. Como mínimo, es una evidencia de que ha respondido en la línea que propone Ortega justo en el momento que se ha ido difundiendo que se jugaba el cargo.

La copa es el reto

Ortega sí aviene a hablar de la primera gran cita de la temporada. A tres semanas de la copa y con el emparejamiento de semifinales contra el Perfumerías Avenida, no le importa asumir más presión. Más bien, la pregunta: "Hoy no somos favoritos, pero confío en que dentro de dos semanas podremos ir a San Sebastián con los argumentos que se esperan del campeón de liga y de supercopa, preparados para competir. Después pasará lo que tenga que pasar. "

Para alcanzar este nivel en San Sebastián, Ortega confía en dos aspectos básicos: la recuperación de Spanou y el crecimiento del equipo. En la jugadora griega siempre la ha considerado -con Jordana y Gray- una pata básica del equipo que maravillaba hasta noviembre. "Se sentirá cómoda con este juego de correr, morder, transición, lanzar a la primera, más posesiones y más canastas. No creo que sea ningún problema ", intuye. Pero, por encima de todo, "la progresión del equipo" es el camino para volver a ser un rival incómodo para el Perfumerías Avenida.

Toni Romero
lesportiudecatalunya.cat