La posibilidad de que el Spar CITYLIFT Girona gane la tercera final seguida contra el equipo castellano aviva los miedos en Salamanca. Si el título viniera a Girona, la Avenida se quedaría, de entrada, sin plaza en Euroliga

La liga se decidirá el sábado en Salamanca y esta es la primera gran victoria del Spar CITYLIFT Girona: haber llevado la final en un desempate que el Perfumerías Avenida quería evitar a toda costa para ahorrarse toda la presión que corresponde a quien se sabe favorito y tiene todas las circunstancias -Pista, efectivos, experiencia ...- a favor. Y lo quiere ahorrar, sobre todo si delante tiene su demonio particular.

Sí, porque a pesar de los dos triunfos castellanos en la fase regular -que ahora velan muy poco- y el de las semifinales de copa -que, no habiendo servido para ganar el título, queda anecdòtic- en las dos últimas temporadas el Uni tiene un balance positivo en los enfrentamientos con la Avenida (6-5), lo ha ganado en las dos finales que han disputado (liga y supercopa) y la ha llevado al tercer partido de una final que, con Ibekwe la pista, es posible que ya estuviera decidida. La presión por ganar es tremenda en Salamanca, y que el rival sea lo que es la incrementa.

 

CON CONSECUENCIAS

El Perfumerías Avenida saltaba a calentarse con la grada llena de más de 3.000 aficionados, que con sus gritos de ánimo también le estarán recordando que es el favorito para ganar el título. Pero en el subconsciente las jugadoras también tendrán los efectos de una hipotética derrota -más presión afegida-, que ni son pocos ni menores.


El primero, y más evidente, es que quien gana el sábado tiene plaza para la próxima Euroliga -y ahorrándose una hipotética previamente y quien pierda, no. En el caso del Spar, la presión es menor porque no le importaría disputar la Eurocopa y porque su historial europeo se reduce a un año. En cambio, el Avenida ha disputado consecutivamente las diez últimas ediciones (con un título en 2011 y un subcampeonato en 2009) y sólo le faltaría quedar fuera justamente después de haber hecho su peor año (4-10). En todo caso, una hipotética renuncia del Conquero puede ir al rescate del subcampeón de liga, sea quien sea.


Pero hay más consecuencias. El número mínimo de derrotas para perder todos los títulos FEB es de cuatro. Si el Avenida pierde la liga, terminará el año en blanco con un balance de 29-5. Tan sólo cinco derrotas, pero bien escogidas e incluyendo todas las finales.
No ganar la liga implicaría que el club castellano pondría fin a un año de imbatibilidad en Würzburg en competición FEB. En el día de hoy, el último que ganó, el lunes hizo un año, fue justamente el Uni en el primer partido de la final. Luego, 15-0.


Y la última consecuencia del hecho de no ganar la liga sería una espera larguísima, eterna, para el club con más presupuesto de la competición: la Avenida estaría un mínimo de dos años sin ningún título. Ganó la copa del 2015 y no podría sumar otro hasta la copa del 2017. Ni siquiera la supercopa (Spar-Conquero).

Toni Romero
lesportiudecatalunya.cat
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