caceresEra una noche comprometida para el Alqazeres, que sabía que una gran parte de sus opciones para salvarse pasan por ganar los partidos que juegue en su feudo, y el primero que venía era Zamarat. Puede decirse que el partido tuvo dos bloques.

Uno fue el primer cuarto, donde Zamarat enseñó los dientes, mostrando su condición de equipo fuerte, terminando los primeros diez minutos con un resultado de 16-24 para las visitantes.

En el segundo cuarto, la cosa cambió. Las cacereñas reaccionaron, se plantaron fuertes en el ámbito defensivo. Tanto es así, que dejaron a las visitantes en 9 puntos en el resultado del cuarto, que finalizó 14-9 para el conjunto cacereño. Los equipos se fueron al vestuario con un resultado de 30-33.


El tercer cuarto serviría de rampa de lanzamiento para las cacereñas, que imprimieron una marcha más a su juego en toda la cancha. Tanto es así que el resultado al final del periodo fue de 53-46, siendo el resultado parcial con una ventaja de 10 puntos para las locales, 23-13.


En los últimos 10 minutos, se fraguó la victoria del conjunto local. Victoria que sirvió para animar al público asistente, así como para que el equipo de Jacinto Carbajal afronte con otra mirada su particular Tourmalet, cuya meta final es la salvación. El partido finalizó con un parcial en el último cuarto de 23-11, dos puntos más de ventaja que el tanteo anterior, siendo el resultado final 76-57.


Un dato más fue el de la valoración. En este apartado, todas las jugadoras valoraron en positivo, consiguiendo 92 puntos de valoración, mientras que las zamoranas no llegaron a 30, quedándose en 27.


Las mejores jugadoras del encuentro fueron, por parte del conjunto cacereño, Yaiza García, que hizo 11 puntos y 4 rebotes para 15 de valoración, y Marta Tudanca, quien marcó 16 puntos, cogió 6 rebotes y dio 1 asistencia para 20 de valoración. Por parte de Zamarat, la jugadora más valorada y MVP del encuentro fue Sandra Pirsic, con 14 puntos y 10 rebotes para 21 de valoración.


Los próximos compromisos del CB Alqazeres en su lucha por la permanencia son: el día 7 de marzo en la cancha del Rivas Ecópolis y el 14 del mismo mes en casa contra Gernika Bizkaia.


Desde la grada: al igual que en la pista, en la grada también hubo un antes y un después entre la primera y la segunda parte. Durante los primeros 20 minutos, la grada permaneció animando sin parar, pero tras la reanudación, se subió la intensidad de los cánticos durante los tiempos muertos y los ataques, así como la de los silbidos y pitos durante los ataques rivales.

Tanto es así que, desde que el balón salió de la banda tras el descanso, grada y equipo fueron a más: ellas en la anotación y el público en sus animaciones. Conforme pasaban los minutos, la ventaja crecía al mismo compás que el público se mostraba más satisfecho. Al final, las gradas eran una auténtica fiesta, por la celebración de una victoria que se ansiaba desde varias jornadas.

 

Borja Rebollo (Cáceres)