Jordana hace dieciocho años que juega como profesional pero sabe que el próximo año tendrá que buscar trabajo; Dorca, aunque fue campeona del mundo a los quince años, tiene media hora de tiempo entre que sale del puesto de trabajo y comienza el entrenamiento. Dos referentes en sus deportes hablan de las diferencias entre competir siendo hombre y siendo mujer.

Las deportistas catalanas destacan más que los hombres en los Juegos Olímpicos, Fontajau llena para ver baloncesto femenino ... Creen que todavía hace falta hacer una jornada de discriminación positiva del deporte femenino como la de este domingo en Girona?

En cuanto al hockey, sí. Seguro que sí. Es necesario que se hable de las mujeres dentro de este deporte, porque compitiendo en la máxima categoría las chicas son amateurs y los chicos viven del hockey. Hasta que no haya una cierta igualdad tendremos que seguir apostando por estas jornadas para que la gente se dé cuenta de lo que hay.

Hablando de baloncesto, creo que depende mucho del resto de deportes que hay en la ciudad. Nosotros tenemos la suerte de que, en estos momentos, no hay baloncesto masculino. También es cierto que nosotros, como club, hace años que estamos allí trabajando mucho, consiguiendo buenos resultados y creo que, dejando de lado algún partido que ha sido bastante desastroso, la gente cuando viene a Fontajau sale contenta.

Y vuelven ...

Sí .. Les gusta lo que ven y quedan sorprendidos. El otro día mi madre me contaba que, a la salida del pabellón, sentía como dos chicos jóvenes, de los que vienen con alguna invitación, comentaban lo de «pues está bastante bien, esto del baloncesto femenino».

De pequeñas, todas, o muchas, niñas hacen deporte. Ahora bien con quince, dieciséis años, muchas lo dejan y cuesta dar el salto a los equipos seniors. ¿Por qué existe todavía esa barrera?

Está el tema de los estudios, yo me encontré. Jugaba en Sant Hipòlit de Voltregà y entrenaba cuatro días la semana más el partido y, de repente, me encontraba que en pleno Bachillerato debía ir quince días a Japón para jugar el Mundial. Y piensas, ¿qué haces? Repito curso porque me pierdo muchas semanas de clase? Lo más importante es los estudios porque del hockey no podrás vivir. Entiendo que muchas chicas no pueden hacer el esfuerzo de compaginar todo, que, al final, es la opción más difícil.

Pero este problema de los estudios también deberían tener los chicos?

La diferencia está en la frase que dijo Carla antes «de eso yo no puedo vivir». Los chicos pueden pensar que si con dieciséis años están jugando un mundial si «me esfuerzo aquí de eso podré vivir». Un hombre de tercera división de baloncesto cobra más que una mujer de primera. Tercera división.

No más que todas las jugadoras de Liga Femenina 1

No, de todas no, pero sí de una mayoría. No estoy hablando del Uni, sino más en general del baloncesto. Yo misma soy consciente de que el próximo año, cuando deje, tendré que trabajar para que todo lo que he ganado no me servirá para vivir. Yo he de haber estudiado porque tendré que hacer algo. No como los de la ACB, que es la misma categoría que la mía, cuando pliegan pueden montar cincuenta bares o vivir de rentas si han sido inteligentes y han ahorrado. En Navarro, descontando el año que estuvo en la NBA, hace las mismas temporadas que es la máxima categoría que yo: dieciocho. Y seguro que le cambiaría la cuenta corriente.

...

Siempre he sabido que tenía que estudiar. Tal vez más despacio, no necesitas hacer la carrera año a año, y no porque seas más tonto que el resto, sino porque lo compaginas con otra cosa y ganas suficiente dinero para hacerlo así. Pero siempre teniendo claro que tienes que estudiar. El caso de los hombres con nosotros no tiene nada que ver. Yo no me he comprado ningún piso, voy con un coche muy modesto y no he dejado de jugar para tener familia. Con un hombre todo esto sería diferente.

Y con un deporte más minoritario, como el hockey, aún más. Carla fue campeona del mundo muy joven, y hoy sigue jugando, pero hemos hecho la entrevista a mediodía a la hora del descanso de su trabajo.

Y, por la tarde, terminaré a las ocho y media para las nueve estar ya cambiada en la pista para empezar a entrenar.

Una campeona del mundo.

Sí. Gané el mundial muy joven, tenía quince años, pero nuestro problema ya viene de la Federación Española. Las chicas ganamos un mundial en Japón, que hacía muchos años que no pasaba, y nos regalaron una televisión para decirnos «felicidades». Habíamos estado entrenando cuatro meses en el CAR de Sant Cugat, mañana, tarde y noche dejando los estudios, familia, todo; después marchas en la otra punta del mundo tres semanas más, ganas y te dan una televisión. Yo con quince años más feliz que unas pascuas, pero con el tiempo ves el esfuerzo que hicieron mis para llevarme a entrenar cada día en el CAR, porque yo no tenía carné y, aunque entrenéssim todo el día, tampoco nos quedábamos allí concentradas. Y entonces los chicos tendrán unas primas descomunales para ganar un mundial de hockey.

Cambiar el Voltregà, donde ganaba ligas, por Girona fue para compaginar mejor deporte y trabajo, ¿verdad?

Sí. Claro. A mí me encantaba jugar a San Hipólito. Es el club con el que lo he ganado todo, que me ha abierto muchas puertas y donde estaba muy bien. Pero había terminado los estudios y necesitaba encontrar un trabajo en una población que tuviera el pabellón de hockey a cinco minutos del lugar de trabajo.

El tema está claro: El deporte no hace diferencias de género, las diferencias vienen por la sociedad.

Sí. El esfuerzo para llegar arriba es igual en los hombres que en las mujeres. Es cuando llegas que ves que las diferencias están.

Exactamente la recompensa no es la misma. Cuando llegas ves que eres una mujer. Hablando de hockey cualquier copa o competición masculina saldrá por Esport 3 y Teledeporte; y en cambio la misma competición en femenino no.

En cambio en los Juegos Olímpicos mundo habla de deporte femenino.

Porque los medios de comunición son todos allí en unos Juegos y ya se encuentran tanto las pruebas masculinas como las femeninas. Ya veríamos lo que pasaría si los Juegos Olímpicos femeninos se celebraran en unas fechas distintas a la de los masculinos. Seguro que no tendrían la misma repercusión.

Veo poco optimismo.

Es que está todo dicho. En mi caso, hablar del deporte femenino es picar hierro frío. Estuvimos ocho años en la máxima categoría aquí con el Girona y no hemos tenido ningún reconocimiento. Nos dan una Copa, viene alguien a hacerse la foto y ya está. Jugamos por pura vocación. Incluso las que han venido de fuera, que llegan aquí y se deben buscar un trabajo mientras las de aquí las intentamos ayudar como podemos dejándolas quedar unas semanas en nuestro piso o como sea. Jugamos porque nos gusta y el equipo es una piña, pero la recompensa ...


Marc Verdaguer
diaridegirona.cat
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