Sufrir y disfrutar son conceptos de frontera difusa en el mundo del deporte. Esta campaña, el Star Center Uni Ferrol ha disfrutado tanto de sus éxitos como sufrido para conseguirlos y, por eso, al conjunto departamental y a sus aficionados les llegó la hora de divertirse. De divertirse y disfrutar de que Esteiro acoja un partido de semifinales por el título de la máxima categoría nacional. El problema es que, cuando los éxitos llegan de forma inesperada y a un ritmo fulgurante, la ambición lleva siempre a querer más. El conjunto de Lino López quiere más; sus seguidores quieren más, el baloncesto femenino nacional quiere y necesita más de uno de los equipos que ha revolucionado el campeonato... Y cierto es que la realidad dicta que en esta ocasión el “más” roza casi lo imposible, pero aquí nadie se resigna.

Que el Perfumerías Avenida es de los pocos equipos en esta liga que es capaz de aplicar el “rodillo” a cualquier rival –ha ganado 25 de 26 partidos en la liga regular– es un hecho incuestionable; pero que a un único partido, si las cosas salen perfectas, se le puede buscar las cosquillas, también lo es. El Star Center ya lo hizo en la liga regular, en Esteiro, donde acabó perdiendo de solo cinco puntos, y ahora quiere que el partido de esta noche –21.00 horas– se parezca más a ese encuentro que al que hace cuatro días abrió la serie de semifinales en Salamanca.

El vigente campeón sumó allí el primer punto de la eliminatoria a su casillero, amparado en su manifiesta superioridad física e intensidad de su juego. No es que el Star Center se viese sorprendido, porque a estas alturas el potencial del Perfumerías Avenida ya no sorprende a nadie, sino más bien desbordado, incapaz de encontrar la forma de desplegar una mínima parte de lo que puede dar de sí.

El cansancio –llegaba tras jugar una intensa serie de cuartos cuyo último partido se había disputado apenas 48 horas antes y había hecho un desplazamiento de más de seis horas en autobús– fue entonces un hándicap más que añadir a la mochila de las de Lino López. Ahora, si bien el exceso de minutos sigue estando ahí, han tenido un margen mayor para la recuperación física y también mental. Para recapacitar, para repasar dónde están los flancos débiles –si es que los tiene– de este Avenida.

Haberlo dejado en 33 puntos en la primera parte del partido en el Wurzburg es un buen punto de partida y a él se aferra el Star Center que, a pesar de todas las circunstancias adversas y de la amplia diferencia final (69-45), no defendió del todo mal.
Ahora se trata de eso. De volver a dar la cara. De regalar al público de Esteiro la mejor versión de ese equipo que no se resiste a abandonar la serie por la vía rápida.

Una meta que pasa por ser tan sólido atrás como en las últimas semanas; pero, sobre todo, depende de la fluidez de su ataque y de contar con un poco más de acierto que en el primer duelo. En él, la agresiva defensa del Perfumerías Avenida nunca lo dejó sentirse cómodo sobre la pista. Acumuló pérdidas de balón, errores forzados y no forzados, incapaz en demasiadas ocasiones si quiera de encarar el aro. El Star Center no pudo actuar, pero tampoco pensar.

Ahora se trata de pensar, pero aun más de sentir y de que en Esteiro fluya el baloncesto. El trabajo está hecho, nadie puede pedir nada más. Pasen, siéntense y disfruten.


diariodeferrol.com
foto: Virginia Algora (LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO)