El técnico Joan Carles Pié y la pívot Georgina Bahí se han convertido en las dos piedras angulares sobre las que Cadí la Seu ha empezado a construir su plantilla para la temporada 2017-2018 nuevamente en la máxima división del baloncesto femenino español (LF1). El club leridano ha conseguido la renovación de uno y otra. Y también la de la combo Andrea Vilaró. Al preparador y las dos baloncestistas se les deben añadir la pivote mallorquina Nogaye Lo y la alero Marta Montoliu, que continúan del curso recientemente finalizado. Sin duda alguna, el hecho de atar un año más a Bahí es una enorme noticia. La jugadora gerundense, que afrontará su cuarta temporada consecutiva en la entidad -y la quinta en total- se convertirá en la capitana del equipo ante una de las bajas ya anunciadas, la de la alero Tania Pérez, que ha declinado la propuesta de renovación de Cadí.

Ya antes del término de la temporada, con el descalabro de la derrota ante Bembibre en el Palau d’Esports de la Seu que dejaba las leridanas fuera de un play-off que habían tenido al alcance después de una más que notable segunda vuelta, Cadí puso propuestas de renovación encima de la mesa de Joan Carles Pié y cinco de sus jugadores que por rendimiento e implicación el club pretendía mantener: la capitana Tania Pérez, la base alemana Svenja Brunckhorst, la escolta Andrea Vilaró, la alero Belén Arrojo y la pívot Georgina Bahí. Pié fue el primero en dar el okey. Después le siguió Vilaró y hace cuestión de horas también ha respondido afirmativamente Georgina Bahí. El técnico y la pívot se comprometen por una temporada más. Y la exterior barcelonesa, de 23 años y 182 centímetros de altura, por dos años con una cláusula de salida ejecutable por ambas partes al finalizar el primero. Vilaró se ha mostrado “contenta de seguir un año más” y esperanzada que la temporada 2017/18 sea “mejor que la pasada”.

Renovar al entrenador era la primera prioridad de Cadí la Seu. Después le seguía mantener tantas jugadores como se pudiese entre las que interesaba su continuidad. Sin duda alguna, la renovación de Bahí es una consecución muy importante. Aunque sin admitirlo públicamente, en la Seu la daban más por perdida que por renovada. Su okey llegó este miércoles por la tarde seguida de un “muy contenta de poder jugar un año más en el Sedis Cadí. Nueva temporada con mucha ilusión y nuevos retos”. Los que se había fijado inicialmente Joan Carles Pié serán sin duda más asumibles con la participación de la pivote de 27 años y 190 centímetros de altura. El entrenador daba por hecho que se quedaría sin la mayoría de su última plantilla. Por ahora, más allá de las que han aceptado seguir, Tania Pérez es la única que se ha definido, y después de seis años en la Seu cambiará de aires. Su objetivo inicial es crecer como jugadora y humanamente cogiendo nuevas experiencias fuera de España.

 

Treinta minutos por partido
La capitanía que deja vacante la alero de Santa Coloma de Gramenet la asume ahora Georgina Bahí. En plena madurez, la jugadora de Fornells de la Selva (Girona) ha puesto su saber hacer bajo los aros y su más que notable tiro exterior al servicio de Cadí sin perderse ni un solo partido este último curso. Más aún: ha jugado una media de 30 minutos por partido anotando 12 puntos, capturando cinco rebotes y yéndose a 12 créditos de valoración de media. Será uno de los referentes del equipo, no el único si se hace caso a lo que pretende la dirección técnica del club leridano. Joan Carles Pié está acostumbrado a trabajar con gente joven, con proyección y ambición, pero sin excesiva experiencia. Asegura el técnico (El Masnou, 1966) que se encuentra a gusto moldeando talentos de futuro. Pero también ha exigido una base, una alero y una pívot de calidad y experiencia contrastadas. Bahí, una de las mejores pivotes nacionales el último curso y con un trabajo e implicación excelentes, respondería a la última de las piezas solicitadas, aunque el club espera poner otra pieza lo suficientemente veterana al lado de la gerundense.

 

Como partían de la base que tendrán que hacer frente a bajas notables y cuantiosas, tanto Pié como el director técnico del club, Pep Ribes, hace unas cuantas semanas que barajan posibles combinaciones de nombres -que mantienen bajo llave- para substituir a las piezas que vayan cayendo. De momento solo Tania Pérez. Ni la pívot nigeriana Meiya Tirera ni la base americana Jude Schimmel no repetirán. Y en principio tampoco entra en los planes del club la joven pivote catalana Carla Escuert. En cambio, entre las jugadoras que sí interesan parece más difícil atar otro año a Belén Arrojo. La prometedora alero granadina no ha dado señales de vida al club desde el final de la temporada aunque también es cierto que está inmersa en la recta final del curso académico.

 

Mientras, las negociaciones con Brunckhorst están en stand by. La alemana ha hecho una temporada más que correcta y en la Seu se valora, más allá de sus capacidades baloncestísticas -intensidad defensiva, rapidez en las transacciones ofensivas, notable capacidad reboteadora, fortaleza física en general-, su implicación con el club y su buena aclimatación a la ciudad. Se la ve como una excelente segunda base que también es fiable si tiene que coger el mando. De hecho, a sus 25 años y siendo la capitana de la selección alemana, Svenja tiene madera de directora. Para Brunckhorst, la de la Cadí era su primera experiencia fuera de su país.

 

La jugadora pidió tiempo para poder calibrar hasta dónde puede llegar a generar interés y ahora es el club pirinaico que ha dado frenazo al asunto porque maneja otras duplas posibles en la posición de base. Ante la duda de saber cuántas de las piezas que se pretenden terminarán encajando en el nuevo puzzle leridano, el club ya baraja varias opciones, algunas de ellas, como ha admitido Joan Carles Pié, entre las jóvenes jugadoras catalanas que están terminando su etapa universitaria en los Estados Unidos.

TONI SOLANELLES
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)