Spar Citylift Girona fuerza el tercer partido tras vencer (79-75) en un duelo igualado en Fontajau que se decidió desde la línea de tiro libre y de la mano de Ibekwe

Fue raro el comienzo del partido entre Girona y Avenida, con error en la confección del quinteto local que llevó a salir de inicio a Marina Serra -aunque no llegara a estar en pista ni medio minuto-, o con un fallo en contraataque de Milovanovic absolutamente sola bajo el aro. Pero esas distracciones tardaron en desaparecer lo que tardaron en romper a sudar ambos equipos. Intensidad e intercambios de canastas, con Girona buscando a sus interiores e intentando no perder un segundo y correr y con Avenida cargando bien al rebote ofensivo -seis en el primer parcial-.

Si una cosa se podía esperar el equipo salmantino era que el criterio arbitral fuera poco permisivo con su intensidad -vamos que si algunos hablaron de arbitraje casero en el primer partido podían repetir discurso en este-, y pronto alcanzó el bonus pero el estilo es innegociable y al margen de pedir "no hacer faltas estúpidas", Ortega le dijo a sus jugadoras que a seguir igual tras su primer tiempo muerto con 14-14 en el marcador. Para entonces Milovanovic, con seis puntos anotados, ya tenía dos en su casillero lo que la mandó al banquillo poco antes de finalizar el primer cuarto que se alcanzó con la máxima igualdad, 18-18. Sin acabar de estar cómodo, el equipo salmantino mantenía las tablas y jugadoras como De Souza daban la impresión de tener 'uno de esos días'. En el lado contrario era Ibekwe la que más daño hacía, tanto al posteo como tirando desde fuera.

Si en Avenida Milovanovic no jugaba por las dos faltas en el inicio del segundo cuarto, Girona tenía que sentar a Coulibaly tras hacer su tercera personal con más de seis minutos pendientes hasta el descanso. Aunque la defensa zonal de Girona incomodaba, Avenida seguía trabajando a la perfección al rebote, segundas opciones que le permitían volver a coger el mando del partido, 23-26, y obligaban a Suris a solicitar tiempo muerto.

Desde 6,75, donde aun no había anotado Avenida, volvía a coger ventaja el equipo gerundés que encontraba en Alminaite una mejor opción que en Coulibaly. Volvió Milovanovic y con ella el primer triple para mantener el marcador parejo porque ambos equipos mantenían una gran eficacia al ataque y el duelo se convirtió en un toma y daca de aciertos. Y para muestra el último minuto con triple de Peters sobre la bocina y a la remanguille y respuesta de Silvia Domínguez también desde 6,75 al final de la posesión para llegar al descanso, 39-39.

Hasta la obsesión se había hablado de los terceros cuartos como los definitorio en los partidos entre ambos equipos y Girona salió situado en una defensa zonal siempre incómoda para Avenida. Ahora le costaba más anotar a ambos equipos y de hecho tardó más de dos minutos en hacerlo el equipo salmantino que lo tuvo que hacer desde el tiro libre. Aunque los problemas de verdad en cuanto a faltas los tenía Avenida. Tres faltas Milovanovic, tres Beard, tres Elonu y el equipo en bonus con seis minutos de cuarto por delante.

Milovanovic seguía tirando del carro de los puntos y Alminaite seguía provocando problemas aunque sumaba su cuarta falta y se iba al banquillo volviendo a permitir aparecer a De Souza. Con dos buenas acciones Avenida volvía a recuperar el mando tras varios minutos, 48-51. Los intentos de presión del equipo salmantino se saldaban con faltas así que se adelantaban líneas de manera puntual porque Girona viajaba una y otra vez al tiro libre y así se mantenía al frente hasta el final del cuarto, 58-55.

El inicio del último parcial se convirtió en el momento más delicado para Perfumerías Avenida que con las ideas pocas claras en ataque vio como en un visto y uno visto Girona se iba a su máxima renta, un +7, que mitigó un triple de Silvia Domínguez. Ortega pidió tiempo muerto para intentar variar el ritmo del encuentro y le respondió su base con un nuevo triple. Galones para 'la jefa' de cuya mano se igualó la situación, 65-64. Con 0-7 y a cuatro minutos y medio del final, el equipo salmantino se volvía a poner arriba.

La quinta de Coulibaly fue una mala noticia para Avenida porque con ella en pista el equipo salmantino atacaba mejor que con Alminaite y la prueba fue que sumó tres ataques sin acierto. Con 70-70 y 1'53" por jugarse era imposible aventurar lo que iba a suceder. Los dos equipos en bonus y sucesión de tiros libres en ambos lados de la pista.

Un robo de Ibekwe le permitió anotar en transición fácil y poner a su equipo tres arriba a falta de un minuto, un lujo a esas alturas. Un rebote ofensivo de Alminaite, una canasta sin saber ni cómo de Leo Rodríguez le pusieron ya el partido en bandeja a un Girona que le salió bien pedir más dureza de los árbitros y que además encontró en Ibekwe el arma para forzar el tercer partido.

Teresa Sánchez
tribunasalamanca.com
foto. LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO