Hasta aquí hemos llegado. Noemí Jordana (Torelló, 1980) ha jugado su último partido oficial en Fontajau antes de retirarse, con 19 temporadas y 575 o 576 partidos FEB en la espalda. Sea como campeona de liga o no, se va una jugadora de gran trascendencia en el baloncesto al que los títulos no han terminado de hacer justicia Jordana ha intentado echar raíces allí donde ha ido. Es sintomático que en 18 de las 19 temporadas las haya pasado en sólo tres clubes. Quienes han disfrutado de su juego la echarán de menos.

Ya lo dijo hace un año pero, en definitiva, por qué se retira?
Hace tiempo que siento que es el momento. Este año no me he lesionado y físicamente podría continuar, pero la cabeza hace tiempo que me señalando el momento. Sabes que las mujeres tienen un reloj biológico para quedar embarazadas? Pues no es el caso, no tengo ningún plan en este sentido, pero es para que entiendas que hay algo que tengo dentro que me lo dice. Pliego porque la cabeza me pide plegar.


Cuando fue la primera vez que se lo planteó?
Después de ganar la liga. Iba pensando: "Ya va siendo hora, ya va siendo hora ..." Y ya hace dos años, de lo. El año pasado me planteé jugar uno más para acabar con un ánimo algo más positivo. También hizo la situación de club. Que se enroque las cosas con el Ayuntamiento hasta el punto de que parecía que podía haber problemas también me hizo decantar, para devolverle al club todo lo que ha hecho por mí estos años.


Y la rebeldía contra los que ya la habían retirado?
Esto también! [Risas] Es que siempre hago lo contrario. Ya sé que este año se han hecho coñas sobre si me volvería a repensar pero ya avisé en Pedro [Puig] que era, seguro, el último.


Y una retirada al estilo Laia Palau, que quiere continuar jugando pero con menos exigencia?
No. Me retiro porque quiero hacer otras cosas en la vida.


Sería correcto decir que el baloncesto le ha llenado la vida pero, a diferencia de otras jugadoras, no le ha resuelto la vida?
Sí, por supuesto. Yo tendré que trabajar.


Esto hace que se plantee apartarse del baloncesto?
He hablado con el club para continuar vinculada, pero mi prioridad es encontrar trabajo. Y si encuentro a Ripoll me costará más mantener esta vinculación que si soy en Girona. Si el club quiere que sea, aunque sea para poner sillas, no tengo ningún problema, porque me lo paso bien y es un club lleno de buena gente, pero lo primero es lo primero.


Hace tiempo me había dicho que no quería entrenar. Lo mantiene?
Sí. No tengo ni título, ningún título. Así evito la pregunta!


Cuando Ivanovic era jugador también dijo que no quería entrenar.
Es que, para empezar, el baloncesto el sé entender pero no siempre el sé explicar. No es el mismo lenguaje, el de los entrenadores y los jugadores. Se nota mucho en los entrenadores que han sido jugadores, que te cuentan las cosas haciéndolas. Ser entrenador implica muchas cosas y no sé si las sabría hacer.


Esto no es falsa modestia? O pereza? O prevención, no sea que como entrenadora fuera terriblemente exigente?
Esto último podría ser. Sé todos los trucos de jugadora y creo que como entrenadora sería demasiado intolerante. Y no me llama bastante la atención. Ahora mismo estoy haciendo prácticas de un máster de dificultades de aprendizaje y trastornos del lenguaje en la Fuente de la Abeja y cuando salgo de allí soy superfeliz. Estoy encantada de la vida. Cuando me preguntan si me gustaría trabajar allí me pone una sonrisa en la cara. Y si me dicen si me gustaría entrenar, pues ... pfff. Acaso un día en haya y descubro algo diferente? De acuerdo, pero ahora no. A veces, hablando con mi padre, me dice "Pues gracias!", Y le respondo que no es ningún desprecio, al revés. Que lo veo como algo complicada para la que tienes que preparar.


¿Cómo ve la posibilidad de plegar como campeona?
Es que no hemos estado tan lejos de la Avenida. A finales de partido las sensaciones han sido de: "Si somos, de idiotas!"


¿Qué le ha quedado por hacer en el baloncesto, irse fuera, jugar campeonatos de selecciones?
He podido marchar; tras ganar la liga con el Uni y también antes. Yo no tengo agente pero hoy en día es tan fácil como tener, levantar el dedo y decir que quieres ir a jugar por el mundo. Lo que no puedes hacer es decir que quieres ir al Ekaterimburgo y esperar que te responderán: "Sí, niña, ven aquí", pero marchar es muy fácil. No me hace ningún pesar porque aquí he estado feliz. Tampoco he jugado a baloncesto pensando donde ganaría más dinero, sino donde sería más feliz.


Seis años en Vigo, seis años en Valencia y seis en Girona, además de uno a Olesa. Las raíces y la vida.
En Valencia fui porque mi pareja estaba allí. La primera vez fui porque me hicieron un contrato semiprofesional, con las mañanas para estudiar y las tardes para el baloncesto. Pero, visto que allí no acababa de centrarme, me fui a Vigo, donde, por desgracia suya y suerte para mí, la base titular del Celta y de la selección española, Laura Grande, se rompió la rodilla. Pasé a jugar 40 minutos con unas jugadoras que daba gusto tenerlas al lado. Era aprender cada día. En Vigo hay fui muy feliz, hice amigos, y por eso continué. Ayudó que ganamos una copa y que nos peleábamos arriba, compitiendo bien. Pero mantener una relación a distancia era algo insostenible y voy ofrecerme en Valencia. Fui yo, ellos no me llamaron. Voy pasar cuatro años más, algunos jugando más, otras menos, en la Euroliga, con una final a cuatro y compañeras alucinantes como Erika de Souza y Margot Dydek. Un nivel muy alto. Pero llegó otro momento de la vida, el de plantearme que aprender entrenando está muy bien pero quizás toca jugar más, y después de un año en Olesa con problemas económicos pero con muy buena relación con el pueblo, me vuelvo a Vigo. Y de Vigo en Girona, porque el Celta se planteaba si valía la pena acumular deudas o era más inteligente bajar y sanear el club. Me ofrecían quedarme en LLF2 pero yo todavía podía jugar a LLF. Y aquí me he quedado.


¿Qué ha encontrado en Girona que se haya estado seis años?
La ciudad es encantadora y he hecho amigos. En Vigo también, pero eran más del entorno del baloncesto. Aquí también acabamos tocando el baloncesto, pero es diferente. He podido seguir estudiando y el club ha tenido un trato fantástico conmigo.


¿Qué le ha llenado más, los títulos, haber jugado con compañeras que han sido estrellas o detalles más pequeños?
Los títulos, no. Está claro que te alegras mucho, pero hay muchos momentos de trabajo, de aprender, de poder enseñar ti. El hecho de haber encontrado jugadoras como Allison Feaster con las que, sólo con una mirada, ya conectábamos. Cuando encuentro un equipo en el que todo el mundo se mira y no hace falta decir nada porque todo el mundo sabe qué hacer, tengo esa sensación de: "Qué bien me lo estoy pasando y que puñetera que soy."


¿Qué queda de Noemí que descubrió el baloncesto profesional en Valencia?
Hace mucho tiempo. El nombre, supongo. Es que tenía 17 años. No es sólo el baloncesto, es que la vida te enseña.


Alguien se ha llevado mal o no ha sido justo con usted?
No tengo conciencia de grandes injusticias. Todos tenemos altibajos. Sí que me han hecho alguna mala jugada, pero este no es el lugar de explicarla.


Ha sido suficientemente valorada, tanto económicamente como por su juego, o ha quedado tapada por otras jugadoras de trayectoria brillante en su posición?
En Girona me he sentido muy bien valorada. Pero es que esto va un poco con las decisiones que he tomado yo. También habría podido ir a hacer de mercenaria, no implicarme en ningún equipo, un año en cada lugar, voy a hacer mis números y que me paguen. Pero eso no va conmigo. He estado boba? No lo sé. Pero en Girona, las niñas, los padres, me hacen sentir cosas que me llenan mucho. A veces alucino de la gente que me conoce. Si yo no soy nadie. Este famoseo me sorprende.


¿Qué personaje le ha hecho cambiar de opinión sobre un aspecto del baloncesto?
Yo de cada entrenador he aprendido cosas. En una filosofía general no me han cambiado mi criterio, pero en pequeños detalles, sí. Yo he peleado mucho con Xavi Fernández, que sí, que no, que sí, que no ... [risas] y al final dices: "Va, de acuerdo." Porque, si no fuera así, sería que yo tendría la razón absoluta sobre todo, y no es así.


Con Xavi Fernández ha establecido una relación sólida.
Es que venía a entrenarse con nosotros mañana. Nos hemos peleado mucho y aún tenemos rencillas. Más que con nadie, porque ambos somos muy tercos. Siempre empezamos con un no, y se nos ha de dejar un rato para hacer este proceso, este baile, porque nos acabamos poniendo de acuerdo.


¿Qué proyectos personales tiene?
Si la pregunta quiere ser si tengo pensado tener un hijo, la respuesta es no [más risas]. Si me dejas elegir, me gustaría quedarme a vivir a Girona y trabajar de maestra de educación especial. Pero depende de donde encuentre trabajo.

 


El homenaje, la próxima temporada

El club hizo oficial ayer una nota en la que anuncia que, tal como la jugadora había manifestado a principio de temporada ( "Será seguro mi último año", El Deportivo, 19 de mayo de 2016), el partido de mañana es el último que Noemí Jordana disputará como jugadora profesional en Fontajau. Jordana, que no quería ninguna solemnidad en el anuncio, accedió a hacer la entrevista que se publica hoy la semana antes de afrontar las semifinales contra el Araski.

La base de Torelló plegará con la etiqueta de jugadora legendaria del club. Con más partidos, más minutos, más puntos, más triples, más rebotes (sí, también), más asistencias, más recuperaciones y más valoración que nadie, también se llevará los récords del club en triples en un partido (7, dos veces , la última no hace ni quince días) y asistencias (11). Pero también es leyenda de la LLF. Falta mucho para que alguien pueda jugar más partidos FEB que ella (la siguiente es Luci Pascua, de 33 años, con 434) y y un par de años para que Silvia Domínguez la supere en asistencias (ahora 1.048, por 1.293 de Jordana).

No habrá acto de homenaje mañana contra el Avenida para que la jugadora quiere estar centrada en la final. Lo que se tenga que hacer -de acuerdo con Noemí Jordana- será en un momento oportuno durante la próxima temporada. Sí es claro que su dorsal 9 será el primero de una jugadora que se colgará en el techo del pabellón de Fontajau.

foto Quim Puig
Toni Romero
lesportiudecatalunya.cat
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*Noticia publicada el viernes 28/04/2017