Ha sido el último e imprevisto fichaje de Cadí la Seu. Pero no por ello deja de ser de aquello más importante. La internacional argentina Andrea Boquete ya es una más en la Seu d'Urgell, dónde coincide con una excompañera en Argentina, la hoy capitana del conjunto catalán Georgina Bahí, y con otra de las componentes de la selección albiceleste, Macarena Rosset. Boquete, como Rosset, debutarán en la Liga Femenina (LF1) después de conseguir el billete para el Mundial de España 2018. Lo obtuvieron gracias a una meritoria segunda plaza en el premundial -la AmeriCup- disputada en Buenos Aires. Las dos jugadoras de Cadí tuvieron un paper destacado en el buen papel de las denominadas 'gigantes' en su país.


Boquete, una alero de 26 años y 183 centímetros, no es la primera vez que juega en España. Lo hizo a principio de esta década en Bembibre, cuando el equipo leonés jugaba en LF2 y la alero argentina (usada como alapivote entonces) era una joven promesa (no llegaba a los 20 años). Su vuelta al campeonato español se da en un momento muy diferente de su carrera. Plenamente asentada en la competición doméstica (la última temporada fue una de las líderes dela Estrella de Berisso con un promedio de 15,2 puntos, 8 rebotes y 34 minutos jugados) y el combinado estatal de su país. Pero la jugadora de Mendoza es amante de nuevos retos. "Me considero una persona tranquila y sincera. Me gusta aprender de las personas, queriendo ser siempre mejor, no sólo como jugadora sino que también como persona." Quiere crecer, asegura Boquete. Y cumplir sueños.


Nada más terminar la AmeriCup aseguraba que antes de final de mes (de agosto) estaría camino de Europa. Lo tenía claro y así fue. ¿Era un reto volver a dar el salto?
Hace varios años tuve la posibilidad de jugar en España. Mi último equipo fue Bembibre. En ese momento jugaban en LF2. La idea era volver, pero por problemas de papeles no se pudo, y me quedé jugando en Buenos Aires. La realidad es que en mi cabeza siempre estuvo la idea de volver a España, pero por sobre todas las cosas soñaba con jugar en LF1. Siento que es un reto muy grande para mí, y estoy dispuesta a dar lo mejor de mí para ayudar al equipo en lo que sea necesario. Además quiero seguir creciendo como jugadora y pienso que aquí es el mejor lugar para poder hacerlo.

Usted ya había sondeado la posibilidad del Cadí la Seu. Pero lo más importante era conseguirel pasaporte español que finalmente ha obtenido.
Tener el pasaporte español facilita muchísimo las cosas para venir a Europa. En su momento jugué en la Liga Brasileña y me gustó mucho, pero siempre quise jugar en Europa. El basquet aquí es diferente y pienso que es el lugar perfecto para crecer. Por suerte pude cerrar en Cadí la Seu. Cuando mi agente me habló de este equipo en ningún momento dudé.

¿En qué medida ha sido importante que en la Seu d’Urgell estuvieran Georgina Bahí -que conocía de Berazategui- o el hecho que Macarena Rosset haya recalado también aquí?
Que Geo y Maqui estén aquí hace las cosas más sencillas en cuanto a adaptación y a no sentirme sola en un principio. La verdad que Geo es una gran persona y en todo momento  me hace sentir muy cómoda. Reencontrarme con ella ha sido muy genial. Y sobre Maqui puedo decir que compartimos muchas cosas y muchas costumbres de nuestro país. Eso también hace que uno no se sienta tan lejos de casa, por así decirlo.


Llega a España después de una notable AmeriCup y de un importante éxito colectivo con la selección. Qué valoración hace del torneo como grupo e individualmente.
Nunca me sentí tan cómoda jugando en la selección. Creo que fue clave la unión de grupo, tanto fuera como dentro de la cancha. Fue un torneo excelente en cuanto a resultados, pero muy malo en cuanto a lesiones. Aún así, creo que eso nos hizo fuertes y nos potenció. Estoy muy feliz porque creo que el grupo merecía después de tanto años de trabajo tener un gran torneo. Y así fue.


Haber tenido una competición oficial FIBA como Maqui le hace llegar a tu nuevo club con algún tipo de sobrecarga de esfuerzo.
Me siento bien físicamente, a veces es más cansancio mental que otra cosa. Después del torneo tuve unos días de descanso y recuperé bastante, y por suerte no arrastro ninguna molestia.


En el club, y entre otras cosas, igual que el día que se anunció el fichaje de Rosset, en su caso también se destacó el elemento del ‘carácter argentino’. ¿Nos explica qué es y como es ese carácter argentino?
Creo que el carácter argentino es especial: llevamos dentro esa competitividad y esas ganas de ganar, somos muy patriotas y sentimos mucho los colores de Argentina. Y con el corazón a veces suplimos algun déficit físico o táctico. Siempre entregando todo lo que tenemos hasta quedarse vacío.

Ha podido participar ya en una cuantas sesiones preparatorias y un partido amistoso. ¿Cómo ve al grupo? ¿Y a ti en él? ¿Que te parecen les compañeras -personalmente y baloncestisticamente?
Es un grupo muy intenso, con ganas de entrenar y mejorar. Poco a poco las voy conociendo y me voy integrando, el tiempo hace que me vaya sintiendo cada vez más cómoda y pueda soltarme. Como compañeras, súper bien. Desde el primer día siempre haciéndome sentir cómoda y ayudándome en todo lo que respecta a entrenamientos. Estoy muy contenta de estar aquí.


El club hace una apuesta por, como mínimo, cuatro elementos: juventud, polivalencia, intensidad y velocidad. ¿Qué tal le siente todo ello?
Me gusta que el equipo sea un equipo joven y trabajador. Creo que eso es muy importante. Y el estilo de juego que tienen acá me gusta, es algo nuevo para mí, muy diferente a lo que ya venía acostumbrada, pero creo que puedo encajar muy bien.


Aunque es difícil hacer grandes valoraciones porque aun es pronto para saber qué tal los equipos rivales… ¿qué retos personales y colectivos se fijas para la temporada?
De mi parte dar todo de mi y cumplir el rol que me toque a raja tabla para ayudar al equipo en todo lo que sea necesario. Es un grupo que puede dar mucha batalla, no tengo dudas de eso.


Y la última: ¿Qué tal le está yendo la integración a la Seu desde el punto de vista más humano? Supongo que la ciudad en cuestión, pequeña, no se parece en nada a lo que hayas podido conocer hasta ahora…
Siempre al principio la adaptación cuesta, es algo nuevo, y muy diferente a lo que estaba acostumbrada, pero la gente de aquí, es muy atenta, y hacen que te sientas como en casa. Con respecto a la cuidad, sinceramente me gusta mucho, es pequeña y tranquila. Pero también Andorra está cerca y se puede visitar algo más.

 

 

TONI SOLANELLES MOLLAR
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)