Con algo menos de la primera mitad tuvo suficiente el Spar CityLift Girona para sentenciar el duelo catalán de la décima jornada de la Liga Día. Se habían disputado diecisiete minutos y las gerundenses ya dominaban de 26 puntos (42-16) a un Cadí la Seu que, aunque de cuerpo presente, se dejó el alma en el vestuario durante la primera parte. Y Núria Martínez, Nadia Colhado, Astou Traer, María Conde y compañía no perdonan. Y no perdonaron, aunque vieron como las leridanas resurgían de sus cenizas durante el segundo periodo y, como poco, evitaban lo que habría podido haber sido una paliza de campeonato. Se quedo en un triunfo arreglado de las locales (72-60) pero sin pasarse.


El arranque ya fue toda una declaración de intenciones. De las unas y de las otras. Mientras Nadia Colhado iba trabajando ya fuera anotando a la primera o haciéndolo en la segunda oportunidad, las chicas de la Seu parecían cazar moscas. En un santiamén, la exIDK establecía un 7-0 de lo más contundente. Un golpe de fuerza bajo el tablero rival de Reese Richards sirvió para que Cadí se estrenara, pero cinco puntos consecutivos más de las gerundenses con triple incluido de la siempre sobria Núria Martínez obligaron a Bernat Canut a detener el partido cuando todavía no se habían jugado ni siquiera cinco minutos (12-2). Pareció que el tiempo muerto cargaba las baterías de las urgelenses. El primer triple de los cuatro que anotaría Mehryn Kraker más una diana de Nogaye Lo después de que Andrea Vilaró desperdiciara dos tiros libres restablecieron un cierto equilibrio (12-7). Pero fue un simple espejismo.


Los tres últimos minutos del primer cuarto fueron un vendaval del Spar CityLift Girona. O tal vez, también, un recopilatorio de errores de Cadí, con pérdidas constantes de posesión. Sea como quiera, entre Colhado, superior bajo los aros, y Rosó Buch que acabaría anotando un triple de aquellos que se ven muy poco a menudo justo cuando sonaba el claxon del final del periodo dieron casi por roto el partido. Un parcial de 10 a 0 a favor de las locales dejaba un claro y contundente 22-7 al final de los primeros diez minutos. Pero las de Eric Surís no tenían suficiente. Y nada más reanudarse el juego, otra que tampoco es manca, como la exSedis Nicole Romeo, clavaba un triple de habilidad y acierto que ensanchaba aún más las diferencias (25-7).


Por suerte para las de Bernat Canut, Yurena Díaz respondió con la misma moneda y logró hacer desaparecer, de una vez por todas, el 7 de la casilla visitante del marcador. Pero el Girona no pretendía dejar que Cadí se le subiera a la chepa. Astou Traore y María Conde reclamaban su dosis de protagonismo. Y a buen seguro que lo tuvieron. Ante un Cadí desangelado, sin acierto delante ni demasiada fuerza detrás, las dos exteriores gerundenses se repartieron puntos y acciones brillantes para disparar aún más el Spar CityLift. Sólo respondería Kraker.
Pero la americana, muy sola en estos minutos al menos en acierto ofensivo, no podía detener el tsunami local. Tampoco logró la reacción deseada el nuevo tiempo muerto solicitado por Canut, que veía como poco a poco el agujero era tan grande que empezaba a amenazar de convertirse en una sonora paliza. Del 36-14 del minuto 15 de partido se pasaría poco después a la máxima diferencia que habría en todo el encuentro, los 26 puntos que separaban unas y otras después de que la gigante Kristina Alminaite transformara su única canasta (42-16). Por si no tenía suficientes problemas Cadí, Andrea Vilaró debía retirarse después de darse un golpe en la pierna derecha, ya de siempre con molestias. Por suerte para ella y para las urgelenses, aunque renqueante, volvería a saltar al parqué tras el descanso.


Justamente, al entreacto se llegó con un claro 44-22. Bastante bien aún para las visitantes. Porque Kraker anotaría dos triples casi consecutivos que permitieron a las chicas de la Seu sumar un poco más. El Girona, sin embargo, era dueño y señor del partido. Martínez marcaba el ritmo y Colhado dominaba bajo el aro casi a sus anchas. Y cuando ninguna de las dos no afinaba del todo, siempre había quien aparecía (se dijera Traoré, se llamara Conde, Romeo o Buch) para aportar chispa. Justo lo que le faltaba, a todas luces, a un Cadí que era todo un poema en ir hacia el vestuario. Canut, Bernat Canut, pondría el grito en el cielo. O quizá no fue necesario tanto. Bastaba, seguramente, con mostrar el marcador y los registros de unas y otras.


Y el decorado cambió en la reanudación. Al Girona, el homenaje a Noemí Jordana y Anna Carbó -las dos grandes capitanas del equipo de las últimas temporadas que vieron como se aprovechaba el derbi catalán para retirarles la camiseta con el 9 y el 7 respectivamente y hacerles diferentes ofrendas con dos pilares de los Marrecs de Salt, la colla castellera donde se ha integrado Jordana, incluidos- pareció que se le ponía más bien como un final de fiesta. Y eso que quedaban veinte minutos aún. La distancia con la que se había llegado al descanso era mucha. Pero quedaba partido aunque las de Surís hubieran hecho mucho trabajo ya. Pero quien quiso hacer más faena de entrada fue Cadí. De hecho, no tenía otra opción si no quería marchar de Fontajau cariacontecido. Y justo después de un tiro libre anotado por Colhado (falló el otro de la serie), las chicas de la Seu protagonizaron su mejor racha.


Con Kraker nuevamente de estilete ofensivo y con un triple de Yurena Díaz justo después de que el técnico del Spar CityLift se viera obligado a solicitar un tiempo muerto, Cadí consumaba un parcial de 0-10 que pese a no poner en peligro ni la victoria ni el dominio local sí era un buen toque de atención (45-32 min 26). María Conde y Astou Traoré volvieron a salir al rescate gerundense a pesar de que ahora era Shereesha Richards quien se apuntaba a sumar puntos para las urgelenses, Colhado y Martínez, siempre al acecho también, volvían las cosas a su sitio (56-36 min 30). La sangre no había llegado al río para las gerundenses. Pero las de la Sen tampoco querían marchar con una derrota severa hacia el Pirineo. Vilaró decidió que era su turno. Y a pesar del aparatoso vendaje en la rodilla derecha que no le facilitaba especialmente la movilidad más allá del dolor que padeciera, anotó dos triples seguidos sólo iniciarse el último cuarto (56-42). Núria Martínez paró el golpe con una canasta con adicional. Pero un triple de Andrea Boquete más un baloncesto en contraataque de Nogaye Lo después de que ella misma hubiera recuperado el cuero en defensa volvieron a poner el miedo en el cuerpo a Eric Surís.

A falta de poco más de siete minutos para el final y un 59-47 en el marcador, se detenía nuevamente el partido. Y nuevamente Traoré, Colhado y Martínez trataban de poner las cosas en su lugar para los intereses locales (65-49). Ahora era Bernat Canut quien llamaba a sus jugadoras al banquillo. Era un juego de arrebatos y rachas. Eso sí, con una distancia más o menos grande, la victoria local no parecía peligrar. Menos aún cuando al derbi le quedaban poco más de tres minutos. Pero con dos canastas seguidas de Bahí, la segunda aprovechando un despiste gerundense, otra de Kraker y un triple de Lo, Cadí aún tuvo tiempo de poner la distancia por debajo de la barrera psicológica de los diez puntos (69-60). Quedaban 45 segundos que el UniGirona aprovechó para asegurar el triunfo desde la línea de personal. La última posesión ya no se llegó a disputar. Núria Martínez decidió que ya era suficiente.


SPAR CITYLIFT GIRONA (72): Martínez 11, Buch 7, Mendi, Evans 2, Colhado 15 -cinco inicial-, Romeo 7, Conde 13, Traoré 15, Alminaite 2 y Oma. 11 de 14 tiros libres; 23 de 46 lanzamientos de dos; 5 de 14 triples; 38 rebotes (28 + 10); 15 faltas cometidas.

CADI LA SEU (60): Díaz 6, Rosset, Kraker 18, Richards 8, Bahí 6 -cinco inicial-, Vilaró 6, Lo 11, Montoliu 2 y Boquete 3. 4 de 7 tiros libres; 13 de 38 lanzamientos de dos; 10 de 35 triples; 29 rebotes (19 + 10); 19 faltas cometidas.

Árbitros: Areste y Alcaraz
Parciales: 22-7; 44-22; 56-36; 72-60.


TONI SOLANELLES MOLLAR texto & fotos
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