Los pésimos porcentajes de tiro condenan al equipo vitoriano en una dura derrota ante el Sant Adriá que logra el pasaporte copero

La cita ante el Sant Adriá pretendía marcar un antes y después de las dos derrotas ante Cáceres y Cadi La Seu. Esta última especialmente dejó muy tocado al equipo vitoriano apeándole de su deseo copero. Aun así, y con esa capacidad de sobreponerse que tienen los equipo de Urieta, la visita al equipo revelación, el Sant Adriá, era suficiente motivación para volver a ese juego intenso, dinámico y veloz que caracteriza a Araski. Apenas lo pudimos ver, salvo los últimos instantes del primer cuarto, los únicos donde hubo cierto equilibrio en un partido roto en el descanso.


El 7-0 inicial significó empezar a remar ya a contracorriente demasiado pronto. Las locales se mostraban pletóricas en pista, ante el gran reto de hacer historia metiéndose en la Copa, mismo hito que hizo la escuadra alavesa el pasado año. El acierto no acompaño a las vitorianas que con un 23 por ciento en tiros de campo, fueron víctimas de sus propios errores y de la euforia local. Aun así, con el 14-11 del primer cuarto, hubo un pulso equilibrado a la espera de que la chispa gasteiztarra se encendiera en algún momento. Con Arrate Agirre en Vitoria por una gastroenteritis, y la peor versión de Silva o Van den Adel, con el trabajo siempre de entrega de Forster pero también muy fallona bajo aros, ni Diallo mandando, debido a la superioridad de Coulibaly (14 puntos, 9 rebotes) o Reisingerova, la temperatura en el pabellón Marina Besos fue subiendo con los triples de la canterana Vila (14 puntos), inspiradísima y líder de su equipo. Cada acierto caía a plomo como bombas atómicas en el ánimo de las jugadoras vitorianas que a duras penas enlazaban un par de jugadas ofensivas. El suplicio en ataque se tradujo en los siete puntos del segundo período por 26 de las catalanas para el rotundo 40-18.

Difícil apelar a la épica o buscar resquicios para una reacción alavesa que no llegó, porque no era el día. Araski dispuso de tiros liberados, pero nunca supo leer las variantes defensivas para encontrar las ventajas y eso que San Adriá concedió una y mil veces el tiro exterior. Superadas en todas las facetas del juego, 15 rebotes menos que su rival, solo 4 asistencias, 3 de 19 en tiro triple, 18 pérdidas o 27 de valoración por 71 de las catalanas, el tercer cuarto no hizo sino abrir la puerta a la puntería de Arrojo o Peña. Sin argumentos defensivos, en cualquiera de sus modalidades individual o en zona, difícilmente Araski pudo ponerse a atajar sus graves problemas ofensivos. Sin fe ni confianza, con el brazo encogido y el corazón arrugado, fueron pasando los minutos, para aumentar el castigo y la diferencia máxima de 40 puntos (71-31), mientras Izaskun García, Silva o Etxarri tiraban de orgullo en el último cuarto para reducir un escandaloso marcador. La fiesta de Sant Adriá, clasificado para disputar la Copa contrastaba con el derrumbe de un equipo herido y muy tocado tras consumar su tercera derrota consecutiva en otro partido desafortunado.

El cierre de la primera vuelta coloca a Lacturale ART Araski décimo en la clasificación, con seis victorias y siete derrotas. Lo peor son las malas sensaciones de los últimos tres partidos, lo mejor la capacidad de este equipo para sobreponerse y poner un antes y después a esta situación el próximo sábado en Zamora ante el Quesos El Pastor, en el comienzo de la segunda vuelta de la Liga Dia.

 

Snatt´s Femení Sant Adriá  78 ( 14+26+16+22): Riley 14, López 2, Arrojo 7, Hurtado 7, Reisingerova 5 –quinteto inicial
Peña 5, Claret 5, LLobet 5, Coulibaly 14, Vila 14, Kovacevic, Verano

Lacturale ART Araski 47 (11+7+9+20): García 10, Van Den Adel 5, Diallo 4, Tudanca 2, Forster 3 –quinteto inicial
Molinuevo 2,Etxarri 6,  Aldalur 2, Pardo 4, Silva 9


ARASKI AES