Tenía que ser un partido de una cierta igualdad. Al menos sobre el papel. El Al-Qazeres, con el triángulo Williams-Brown-Cooper como referente, se presentaba en la Seu como una amenaza más a la buena racha del Cadí en los últimos tiempos. Pero de igualdad hubo más bien poca. Las catalanas fueron muy superiores a un rival desangelado, sin propuesta colectiva ni acierto alguno. Y ante eso, unas catalanas mucho más intensas y corales, mucho más serías, infinitamente más equipo, consiguieron el triunfo (70-39) más plácido de lo que llevamos de temporada.


Con sólo una victoria menos que el Cadí, las extremeñas buscaban atrapar las leridanas a la vez que estas lo que pretendían era dejarlas atrás. Más aún. Y así fue. Y no por poco. El triángulo referente de verdad fue el formado por Mehryn Kraker, Shereesha Richards y Caitlyn Ramirez. Eso si se tienen en cuenta los números, las estadísticas. Pero es que si de cifras hay que hablar, el 70 a 37 de que reflejaba el marcador segundos antes de la bocina final dice mucho. O las valoraciones obtenidas por las unas (85) y las otras (20). El Cadí pasó literalmente por encima del rival. Una caricatura de lo que ha sido en otros partidos aunque no es la primera vez que le pasa a las de Jacinto Carbajal. Y es que el Al-Qazeres fue muy poco rival para un Cadí la Seu concentrando, intenso, que supo jugar sus cartas y fue, como suele ser habitual, un equipo sólido y coral. Más allá de las estadísticas.

Casi toda la temporada, pero especialmente la última media docena de partidos, las jugadoras de la Seu, todas, siempre suman. Y siempre hay un par o tres de ellas que asumen responsabilidades con acierto y tiran del carro. Y el carro catalán fue muy superior a un Cáceres sin vida, sin ideas, blando. Sólo hay que ver que nada más fueron capaces de forzar dos tiros libres, que erraron, en todo el partido. O que las extremeñas llegaron a perder hasta 22 balones, una buena parte de ellos por agotamiento de la posesión. Falto de chispa y bien parado por las locales. Sólo individualidades momentáneas de Brooque Williams o Shayla Cooper sirvieron para apuntar unas tímidas reacciones que no fueron más allá de ser eso, tímidas.

Y a medida que fueron pasando los minutos y se fueron ensanchando las diferencias, las extremeñas se fueron fundiendo y las leridanas se engrandecieron. Si encima, y después de muchas jornadas, el Cadí logró un porcentaje superior al 50% en los lanzamientos de dos, mano de santo. O dicho de otro modo: victoria asegurada y de la mejor manera. Con el triunfo más plácido y contundente -que no significa el más brillante- de lo que se lleva de temporada jugada hasta la fecha. Y con todas las piezas del engranaje asumiendo, más o menos, en un momento u otro, cuotas de protagonismo. Y es que las de la Seu hicieron un poco lo que quisieron con el Al-Qazeres.

Richards tomó el mando de su equipo, al menos ofensivamente, nada más comenzar. Cierto que Brooque Williams había anotado la primera canasta del partido. Pero la pívot jamaicana del Cadí pronto hizo adelantar a la suyas. El conjunto entrenado por Bernat Canut era consciente de los peligros del rival. Y de hecho, el rival, el Al-Qazeres, cargaba su juego, principalmente, en Williams y Shayla Cooper. Una y otra trabajaban de lo lindo en ataque. Asumían galones. O dicho de otro modo, impedían que el Cadí se pudiera desembarazar de las extremeñas. La batuta, el ritmo del partido, sin embargo, era claramente blanquiazul azul, local. Y poco a poco el agujero se iba haciendo mayor. Hasta los ocho puntos (16-8) al final del primer cuarto.

Nogaye Lo ponía por primera vez diez puntos de margen entre unas y otras (18-8) sólo iniciarse el segundo periodo. Pero vendría una de las poquísimas y muy tímidas reacciones del Cáceres. Seis puntos consecutivos anotados entre Cooper y Williams, siempre ellas dos y casi en solitario, ponía una cierta desazón a las locales. El resultado se ajustaba (18-14). Podía parecer que había margen para que el partido, en cierto modo, tuviera que empezar de nuevo. Nada más lejos de la realidad. Richards otra vez con cuatro puntos consecutivos y, sobre todo, un par de triples casi seguidos de Kraker dispararon la ventaja catalana. El 30-16 a falta de dos minutos y medio para el descanso obligó a Jacinto Carbajal a solicitar un tiempo muerto. Lo único para lo qué sirvió, y no era banal, fue para detener el ataque de las de la Seu. En aquellos dos minutos y medio sólo una canasta, de Cooper, situó el 30-18 del descanso.

La reanudación fue prácticamente un calco del inicio del encuentro. Shereesha Richards asumiendo protagonismo ofensivo gracias a recuperaciones de balón y lucha bajo el aro rival. Dos canastas seguidas y una distancia que ya hacía oler el triunfo (34-18). Un triple muy lejano de Kraker, con un poco de suerte, haciendo picar el balón al tablero antes de entrar y justo cuando se acababa la posesión situó un contundente 37 a 20 cuando todavía no se había llegado al ecuador del tercer cuarto. Aquella canasta de la alero estadounidense era sin duda un claro aviso de que la novena victoria de la temporada estaba muy bien encarrilada par el Cadí.

Williams otra vez se cargó su equipo a la espalda. Como buena combo americana, la nueva jugadora extremeña era un puntal ofensivo. Pero con un juego bastante anárquico y sin pensar demasiado en fajarse en defensa. Sin embargo, cinco puntos suyos fueron la puerta de salida de otra tímida reacción que llevaría el Al-Qazares a situarse a once puntos de margen (40-29). Al tercer cuarto le quedaban tres minutos y la renta suponía aún un buen colchón para las leridanas. Pero Canut no quería sorpresas y detuvo el partido. Y el tiempo muerto probó de lo lindo para el Cadí. Un parcial de 7 a 0 gracias a una buena intensidad defensiva y al hallazgo de buenas opciones ofensivas, ya fuera desde la distancia, ya fuera bajo los aros, pareció que rompía definitivamente el encuentro.

El 47-29 del minuto 30 era más que contundente. Además, Brooque Williams, una auténtica amenaza cada vez que se levantaba, erraría los dos únicos tiros libres de que dispusieron las extremeñas. Por si fuera poco, nada más reanudarse el juego después de la pausa previa al último cuarto, Yurena Díaz anotaría su único triple de la noche, sus únicos tres puntos. El último tramo del encuentro sería un auténtico festival anotador para las locales. Con Caitlyn Ramírez utilizando su fuerza y corpulencia o Andrea Vilaró buscando cada vez que podía pasillos hacia canasta o aprovechando rebotes ofensivos, la diferencia sólo hacía que aumentar. Y delante del Cadí, un Cáceres sin orden ni concierto. Fuera totalmente el partido. Con toda una Laura Quevedo proveniente del Perfumerías Avenida que haría sus dos únicos puntos cuando el partido no sólo estaba decidido: la paliza local ya se daba por segura.

Kraker añadiría otro triple (volvió a anotar cinco) y Richards otra canasta de aquellas que hace después de hacerse espacio bajo el aro. Por cada acción acertada de las visitantes, las locales hacían tres. Y así era fácil llegar a los veinte, a los veinticinco, a los treinta puntos de diferencia. Una victoria clara y contundente del Cadí que le sirve para marcar un corte entre los equipos que quieren sumarse al grupo de líderes y aquellos que se empiezan a descolgar, como, aparentemente, el Al-Qazares. Unas y otras tendrán el próximo fin de semana en blanco por lo que a competición se refiere. Llega la Copa de la Reina, y para las que no lo disputan es tiempo de trabajar para afianzar los conceptos usados durante lo que llevamos de curso. Y para dejar descargar también las piernas y las mentes.


CADI LA SEU (70).- Díaz 3, Montoliu 2, Kraker 17, Richards 18, Bahí 1 -cinco inicial-, Vilaró 7, Ramírez 10, Oma 3 y Lo 9. 8 de 14 tiros libres; 22 de 42 lanzamientos de dos; 6 de 22 triples; 43 rebotes (28+15); 13 faltas, ninguna eliminada

NISSAN AL-QAZERES (39).- Do Nascimiento 2, Williams 15, Quevedo 2, Monty 2, Cooper 12 -cinco inicial-, Brown 4, Forasté 2, Martín, S. Romero y Corrales. 0 de 2 tiros libres; 18 de 45 lanzamientos de dos; 1 de 13 triples; 36 rebotes (25+11); 14 faltas, ninguna eliminada

Parciales: 16-8; 30-18; 47-29; 70-39.

TONI SOLANELLES MOLLAR
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LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)