El Spar CITYLIFT Girona continúa con su momento dulce de juego pasando por encima del Araski en Fontajau para cerrar la semana de la histórica clasificación para los cuartos de final de la Eurocup. Las gerundenses resuelven el partido en la primera mitad: 46-23 al descanso

Llovía, hacía frío, era una tarde con mucha competencia futbolística (el sofá de casa con el Espanyol - Barça, y en Montilivi con el Girona - Athletic). Pero los habituales de Fontajau no fallaron a su cita con el espectáculo de los domingos por la tarde. Un millar y de aficionados que saben que el Uni falla muy poco. Casi nunca, si no existe la Avenida de por medio. No falla y siempre cumple regalando a los espectadores un baloncesto alegre. Netamente ofensivo, con una capacidad para jugar a más de 80 puntos por partido que deja sin respuesta la mayoría de rivales; y, para acabarlo de redondear, con pinceladas de espectáculo con aquellas jugadas que hacen levantar los espectadores de sus asientos. Como una, justo antes del descanso, en la que, rodeada de rivales en la zona, María Conde inventa un pase de espaldas para dejar sola Alminaite que, bajo canasta, anota fácil. Era el 46-20 y la constatación de que, cuando encaraba quedaba toda la segunda mitad, el partido hacía muchos minutos que estaba absolutamente sentenciado.

Un rato después, el partido terminaba con una victoria gerundense por 37 puntos de diferencia (87-50). Las gerundenses habían consolidado, aunque un poco más, su segunda posición en la liga y habían completado la segunda semana consecutiva perfecta. Tras la derrota en la final de Copa, el Uni ha superado el Virtus Eirene en los octavos de final de la Eurocup derrotando el Virtus Eirene, tanto en Fontajau como Sicilia, y ganando en liga en la pista del Ferrol y ayer a un Araski que, en ningún momento, pudo soñar con la sorpresa. Y es que el desgaste no parece pasar factura en las piernas de las jugadoras del Uni. El equipo pasa por un momento dulce y eso provoca que la cabeza destierre las señales de cansancio que envía el cuerpo. La mejor muestra en una jugadora de la segunda mitad cuando, en defensa, Shante Evans se tira al suelo para salvar un balón que se perdía por la línea. Lo consigue y la mujer a Nuria Martínez que, sin ningún salto, la envía larga al otro campo, donde Mendy, gracias a une piernas que se cansan menos que las de nadie, ya se bajo la otra canasta para anotar con una sencilla bandeja. En aquellos momentos, las gerundenses ya ganaban más de treinta puntos, que se convirtieron en cuarenta de diferencia al inicio del último cuarto con un triple de Rosó Buch (74-34).

Una victoria muy contundente. «Hemos hecho las cosas muy bien hechas desde el principio y eso nos permite hacer estos buenos partidos que, a ojos de los espectadores y de la gente que analiza los partidos, puede parecer que sean fáciles», explicaba Eric Surís, técnico del Spar CITYLIFT Gi-rona, después del partido.

Unas «cosas bien» que se traducen en la contundencia en el rebote de Nadia Collhado y Shante Evans en un primer cuarto (24-10) donde las dos pivotes del Uni cogieron más rebotes que todo el equipo del Araski junto. Tres triples de Marta Tudanca maquillaron un poco la estrujada que estaba recibiendo el Araski en una primera mitad en la que, cuando Colhado y Evans levantaron un poco el pie, la voracidad anotadora de Astou Traore y el baloncesto que circula por las venas de María Conde martirizaron el Araski. La técnica visitante, Made Urieta, lo intentó todo. Sobre todo una zona 1-3-1, presionar en pista contraria, saltar al 2 contra 1 a media pista ... Nada le salió. No había color. El baloncesto son mucho más que las estadísticas, pero, para los que quieran analizar el partido de ayer con números, el Uni valoró 111 y el Araski, exclusivamente gracias a Marta Tudanca, 23. Una diferencia enorme.

Marc Verdaguer
diaridegirona.cat
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO