Diez días después de terminar la competición, Cadí la Seu empieza a calentar motores en los despachos. Aunque a baja intensidad, el club catalán pone en marcha la planificación de la próxima temporada. El objetivo de la dirección deportiva de la entidad es mantener el máximo número de integrantes de la plantilla que terminó la liga quedándose a las puertas del play off. La operación retener el bloque, renovar como mínimo la columna vertebral del equipo, es el primer reto de Cadí.

El club espera para esta semana las primeras respuestas afirmativas. Bernat Canut, Yurena Díaz y Mehryn Kraker podrían ser los tres primeros pilares en ligar su continuidad en la entidad que preside Pere Porta.


Con la única baja ya segura de Nogaye Lo, el club catalán ha hecho llegar casi a la práctica totalidad del plantel con el que finalizó el curso en Gernika su voluntad de alcanzar acuerdos de renovación. Los euros y los posibles cantos de sirena de otras entidades que puedan ofrecer mejores prestaciones serán algunos de los inconvenientes con los cuales deberá lidiar el conjunto catalán. De hecho, como cada año. Y aunque en Sedis Bàsquet la intención es sin duda retener tantas piezas como sea posible, la dirección deportiva de la entidad no esconde que probablemente tendrá que hacer entre dos y cuatro retoques. Dependerá de las baloncestistas que estén dispuestas a continuar. Hasta que no haya eventuales salidas, el club no lanzará ningún anzuelo, aunque está bien atento al mercado. Especialmente entre el de jóvenes jugadoras estatales con un futuro prometedor y un importante margen de maniobra, de proyección.


Durante la semana pasada Sedis Bàsquet dio por finalizada la temporada a nivel del primer equipo femenino. Si el lunes por la noche era una cena con la totalidad de la plantilla, el cuerpo técnico y buena parte de la junta directiva para despedir el año, al día siguiente las tres extranjeras del conjunto emprendían rumbo hacia los Estados Unidos. El resto del plantel mantiene diferentes ritmos de trabajo aunque poco a poco han ido cogiendo o irán cogiendo vacaciones. Eso sí, primero con citas en el Ayuntamiento de la localidad y en la sede del patrocinador principal del equipo (Cadí, una firma que tiene en la producción de quesos y derivados de la leche su actividad central) para agradecer el apoyo recibido durante la temporada.

Vilaró y Pujol, seguras seguro
Cadí la Seu tiene aseguradas al cien por cien Andrea Vilaró y Ariadna Pujol. Ambas firmaron por dos temporadas el pasado verano. Pujol, además, continua siendo una de las grandes apuestas de la entidad catalana. Y la considera su ‘mejor’ fichaje exterior para la próxima temporada después que una lesión en la primera jornada de liga, en el Open Day de Madrid, la haya dejado fuera de combate todo el año. La alero de Mataró ya está plenamente recuperada y las últimas jornadas de la competición regular participó en las ruedas de calentamiento. Pero no se quiso tomar ningún riesgo con ella. Vilaró y Pujol siguen trabajando algunos días más en la Seu bajo la supervisión de Bernat Canut antes de empezar formalmente vacaciones.
Canut debe ser el primero, o de los primeros, en dar el visto bueno a su continuidad. Formado como jugador y técnico en el club de su ciudad, este joven (1989) titulado superior cogió las riendas del equipo debido a la inesperada enfermedad que se le diagnosticó al titular del banquillo catalán, Joan Carles Pié, poco antes de que la pelota echase a rodar. En Sedis Bàsquet han quedado muy satisfechos del trabajo realizado por Canut y de su evolución como primer entrenador, por lo que ya sabe desde hace algunas fechas que se cuenta con él. Formalmente, club y técnico se han dado unos días, pero el ‘sí’ no debería demorarse demasiado.
Bernat Canut es el primero que querría la continuidad del bloque visto su buen rendimiento y la juventud del mismo. Ha terminado la competición con una media de 24 años. El preparador catalán, como el club, conoce las limitaciones de la entidad en lo económico. Y del hecho que la plaza, sólida y consolidada en la competición, con una estructura más que notable para la Liga Día y una seriedad más que contrastada, no siempre reúne los mejores atractivos cuanto a lo geográfico o a la oferta lúdico-vital de las chicas. Por eso ligar la continuidad de piezas que han sido importantes este último año puede ser un reclamo. Más allá de Vilaró y Pujol, las dos primeras que podrían dilucidar su futuro en relación a Cadí son Yurena Díaz y Mehryn Kraker.

Fecha límite con Yurena; flecos con Kraker
La base canaria a vuelto a encontrar su mejor juego en la Seu después de un año en blanco en Logroño y tras una pretemporada y unos primeros meses de competición de rodaje para ponerse en forma y coger el ritmo. Yurena Díaz ha rendido a plena satisfacción. De hecho el club tenía pocas dudas cuando el verano pasado la firmó para dos temporadas. Es la jugadora la que puede decidir no cumplir con el segundo año pactado. Así lo establece el contrato con una fecha límite: el próximo domingo, el 15 de abril. Desde el club se es optimista y se confía que habrá una continuidad en la dirección de la nave blanquiazul.
Sea cual sea la decisión de Díaz, lo que está seguro es que Cadí la Seu pretende disponer la próxima temporada de una segunda base pura. Como acompañante de Yurena se fichó el curso pasado a Macarena Rosset. La argentina nunca cogió la dirección del equipo, que en cambio sí ha llevado Andrea Vilaró y más puntualmente Marta Montoliu, que acaba contrato. Desde la dirección deportiva de la entidad, según las fuentes consultadas, se pretende que Vilaró retome su posición más natural de escolta o alero. Por ello que Sedis Bàsquet ya esté escrutando el mercado. Para la entidad las canteras de los muchos clubes catalanes que trabajan muy bien la base son un muy buen mercado. Más aún aquellas jugadoras que dan el salto al otro lado del charco para terminar su formación educativa y baloncestista para después volver.
Justo desde la NCAA llegó el pasado verano quien ha resultado ser una pieza fundamental en los esquemas de Bernat Canut: la alero Mehryn Kraker, una de las mejores triplistas de la Liga Femenina. Junto a Caitlyn Ramirez y Shereesha Richards, todas con pasado universitario americano, las tres saben que tienen las puertas abiertas de Cadí. Y la que ahora mismo está más cerca de la renovación es Kraker. Sus agentes han confirmado a ‘Lokos’ que se está negociando un año más de contrato y que el acuerdo está cercano. El club admite que se están ultimando los flecos para que la jugadora formada en la Universidad de Wisconsin (Green Bay) pueda volver a la capital del Alt Urgell.

Ramirez y Richards interesan pero…
Siguiendo con las extranjeras, la enorme temporada -especialmente durante la segunda vuelta- de la indio-americana Ramirez hace temer una renovación mucho más complicada. Como Kraker, Caitlyn se ha sentido enormemente a gusto en la Seu en su debut profesional. La ala-pivote y sus agentes ya saben qué puede ofrecer Cadí y la entidad catalana es moderadamente optimista. Retener a la jugadora formada en Troy University aún con eso no será fácil y, por ejemplo, el baloncesto francés podría ser un potente competidor. Si Ramirez decide seguir en la Liga Femenina, Sedis Bàsquet espera que lo haga en la Seu, donde también interesa la renovación de Shereesha Richards.
La jugadora jamaicana ha mantenido una constancia más que notable sobre el parqué durante toda la temporada en su segundo año en España. Su experiencia deportiva en la Seu ha sido mucho mejor que la vivida el curso anterior en Zamora y eso permite pensar que hay serias opciones que Richards coja después del verano un vuelo de regreso a Catalunya, ya sea desde Nueva Jersey o desde Kingston Town, las dos ciudades entre las que se mueve mayormente. El club leridano es consciente de un par de cosas que pueden hacer de Shereesha una pieza codiciada: su trabajo regular y su condición de ‘cotonou’, que hace que no ocupe plaza de americana.
Siguiendo con el juego interior, la entidad no tiene duda en querer renovar a la capitana Georgina Bahí, que el verano pasado firmó solo por un año y que no ha gozado de su mejor nivel en él. La lesión sufrida durante la final de la Lliga Catalana en septiembre le impidió jugar los siete primeros partidos de liga y, más importante aún, truncó su preparación. Bahí no ha terminado de coger el ritmo y aunque sigue trabajando estos días en la Seu para ponerse en forma, también quiere dejar pasar otros días más antes de tomar decisiones. En el club, por eso, la consideran un puntal ya no solo por categoría baloncestista. También, claro está, por implicación y conocimiento de la entidad.

La baja confirmada de Nogaye Lo
Quien seguro que no estará -ella mismo lo hizo público a través de las redes sociales- la próxima temporada será la pivote mallorquina Nogaye Lo. Después de dos campañas en la Seu cambia de rumbo quien sabe hacia donde ahora por ahora. Su juventud y sus 191 centímetros (más el hecho de estar en la órbita de la selección) la hacen una pieza de los más interesante. Pero esta última temporada no ha terminado de cuajar en Cadí. El club esperaba su eclosión y ella no se ha dado. La jugadora entiende que no ha tenido la confianza necesaria para poder demostrar durante los partidos el trabajo y las capacidades que sí cree que habría portado durante la semana. ¿Resultado? Los caminos se separan. Y el rumbo que cogerá Lo está aún por ver como confirman fuentes de su entorno de representación.
Sedis Bàsquet, pues, ya sabe desde hace algún tiempo que debería buscar, como mínimo, un recambio interior. Cadí, al menos los últimos años, juega sin cincos claros. Usa cuatros o cuatros y medios. Busca gente interior móvil y con buena mano. Aunque se trate de pivotes grandes. No ha habido propuestas formales ni confirmación oficial. Pero la entidad catalana habría sondeado sin suerte jugadoras como la estudiantil Paula Ginzo o la catalana enrolada en el última año con la universidad de Duquesne Judith Solé. Es pronto para que se formalice nada, pero seguro que dentro de la pintura volverá a haber, como en todas las posiciones, alguna que otra apuesta por gente joven con buenas perspectivas de futuro.

A vueltas con Helena Oma
Como las de Helena Oma. La llegada de la alero cedida por Uni Girona a la Seu para cubrir las bajas de las ‘fugadas’ Macarena Rosset y Andrea Boquete fue uno de los elementos que revolucionó, para bien, el equipo. Y la jugadora, solo con el primer partido que disputó con la camiseta de Cadí, ya jugó más minutos que los que había jugado hasta entonces con el conjunto que entrena Eric Surís. Oma ha rendido muy bien y se a vuelto a encontrar como jugadora. Sedis Bàsquet pretende su continuidad, ya sea en forma de cesión, ya sea fichándola. La alero tiene un año más de contrato y tiene claro, en principio, que estará entre una de las dos entidades catalanas. Ni Cadí ni la jugadora no quieren forzar la máquina con el club gerundense.
De hecho, no se prevé una solución rápida. Esta claro que hasta que Spar CityLift Girona no cierre la temporada no habrá decisiones. La misma posición que Oma ocupa Marta Montoliu, que ha finalizado su cuarta campaña en Cadí -la cuarta en Liga Femenina- y que no está ni mucho menos descartada. Aunque el mercado va lento. Com aquel que dice, ni se ha puesto a andar aunque, ciertamente, ya haya clubes que han empezado a cerrar renovaciones. En la Seu saben que les toca hacer mucho trabajo, antes y después. Acertar en la planificación y en los fichajes. Descubrir diamantes en bruto y empezarlos a pulir. Cuando los euros no abundan, se impone el ojo y la nariz. Y en ello están en Sedis Bàsquet. Sin prisa pero sin pausa. Y sin renunciar a intentar mantener el bloque. O, como mínimo, gran parte de él.    

 

TONI SOLANELLES MOLLAR
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)