Era un secreto a voces pero ahora ya es oficial: Bernat Canut seguirá siendo el entrenador de Cadí la Seu. Lo hará por segunda temporada consecutiva como máximo responsable del equipo. La primera que sabe con tanta antelación que deberá dirigir la nave blanquiazul en su décimo sexta aparición en la Liga Femenina.

Era, también, la primera y última opción que tenía el club. Su club. Dónde hizo sus pinitos como jugador y donde se ha formado como técnico.
Hacía tiempo que tenía decidido que si el club me planteaba seguir, lo haría. He trabajado muy a gusto, es mi casa”, explica el joven entrenador, que a finales de agosto cumplirá 29 años, el técnico más joven de toda la Liga Día esta última temporada. Cumplirá su sexto curso en el banquillo del primer equipo femenino de Sedis Bàsquet. El año pasado, como los anteriores, debía cumplir la misión de segundo entrenador y la de preparador físico. Y asumir el rol de primer entrenador en algún equipo de la base. La inesperada y malograda enfermedad diagnosticada a Joan Carles Pie semanas antes del inicio de la pretemporada lo llevó repentinamente a la primera butaca justo cuando terminaba de aprobar el curso de entrenador superior.


“He aprendido muchísimo. Cada año lo intento hacer. Llevo cinco en el primer equipo y no te sabría decir en cual he aprendido más. Y espero que el siguiente sea igual”, cuenta Canut, un apasionado de la montaña y de las carreras verticales. El hecho de saber con mucha más antelación que el año pasado que le toca coger las riendas del conjunto le permitirá hacer un trabajo más a su medida. Ciertamente, ya participó activamente en la confección de la que ha sido su plantilla, del trabajo realizado antes que la pelota empezara a botar. Éste verano lo hará un poco más si cabe.


“Evidentemente la planificación de la temporada es clave. El último año todo fue muy precipitado. Tendremos más tiempo para pensar y preparar todos los pasos a hacer”, explica Canut, que prácticamente dos días después de terminada la temporada con una derrota en Gernika que dejó a Cadí fuera del play off dio claros síntomas de continuidad. De hecho, en la última cena de la temporada, la de la despedida de las jugadoras que ya empezaban las vacaciones, quedo bastante claro que Canut seguiría. De hecho, aquellas que se fueron pensando si volver o no a la Seu lo hicieron sabiendo quien tendrían de jefe.
En su ciudad, la dirección deportiva y el club que preside Pere Porta valoran la juventud, la progresión y el trabajo hecho por Bernat Canut. “El futuro es suyo”, llega a afirmar el director técnico, Pep Ribes, otro hombre de la casa que sabe bien de qué habla porque a la misma edad de Canut también estaba enrolado en funciones similares. Año arriba, año abajo. Renovado el entrenador, empieza el puzzle de la plantilla. Canut no amaga que le gustaría poder contar con buena parte del bloque que entrenó hasta el 31 de marzo. Celebra el presente mostrado y tiene claro que sería una plantilla con mucho futuro.


A nivel general, el técnico explica que “de la temporada que viene por ahora espero crear un buen grupo de trabajo. Éste es el primer paso. Hacer un equipo equilibrado, con talento y ambicioso. Ahora mismo no espero nada más”. Aunque no sea cierto del todo. Sabe el club, y comparte propósito con el preparador, que le gustaría a Canut poder contar con seis o siete de las piezas de la plantilla 2017-2018. Es consciente el joven técnico de los handicaps que persiguen a Cadí. Desde las limitaciones económicas a una ciudad que no es siempre atractiva para las jugadoras. Pero agradece que la entidad haga un esfuerzo.
Con Andrea Vilaró y Ariadna Pujol con contrato y esperando una respuesta inminente que esperan positiva tanto de Yurena Díaz -que cumpliría la segunda temporada pactada con una cláusula de escape en medio- como de Mehryn Kraker. Y a partir de aquí, a ver y a esperar como respiran otras de las piezas que se querría retener. Caitlyn Ramirez -con cantos de sirena del baloncesto francés-, Georgina Bahí o Helena Oma, perteneciente a la disciplina de Uni Girona pero con las puertas abiertas en la Seu. Mientras tanto, Canut termina de charlar con su cuerpo técnico para perfilarlo para el año que viene y se coge unos días de vacaciones. Con contrato firmado y no suficiente frío en su ciudad, se marcha más al norte. Allí por el Báltico.

 

TONI SOLANELLES MOLLAR
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)