El Valencia Basket recupera la plaza en la Liga Femenina que dejó la desaparición del Ros Casares

El último balón del Celta surcó el cielo de la Fonteta, con 51-54 favorable al Valencia Basket. Se contuvo por un instante el aliento de miles de corazones, haciendo fuerza para que ese último triple no entrara. No podía ser, el sueño no podía terminar en lágrimas. El balón hizo el último guiño y no entró, para acabar cerca de un banquillo taronja que explotó de alegría. El salto de Rubén Burgos fue la primera postal de una celebración legendaria. El que fuera exjugador del Pamesa ya forma parte de la historia del baloncesto femenino. Todo un logro teniendo en cuenta que ayer terminó su primera temporada con el equipo. Las lágrimas de las cinco jugadoras canteranas, las que comenzaron el proyecto, fue la segunda postal. La más emotiva de la tarde. Sólo ellas saben lo que ha costado llegar a un objetivo que, hace poco más de un año, era impensable. El Valencia Basket, junto al Ensino que vuelve a la máxima categoría tras casi dos décadas fuera de ella tras quedar campeón de la Liga Femenina 2, ya forma parte de la elite española. Ahora queda dar el siguiente paso, tiempo al tiempo.

El 30 de mayo de 2012 el Ros Casares anunció su desaparición, poco después de ganar la Euroliga. Un golpe tremendo para el baloncesto femenino valenciano que emprendió una travesía por el desierto de casi dos años. Gracias al tesón de entrenadores como Manolo Real, contigo empezó todo en La Malvarrosa, se llegó al rescate de las categorías inferiores que quedaron a la deriva. Ayer, 2.160 días después, Valencia recuperó su plaza en la Liga Femenina. La que nunca debió perder. Es por ello que la emoción sobre el parquet de la Fonteta no sólo transpiraba el haber conseguido subir de categoría. No acababan de conquistar un ascenso, sino mucho más. Habían ganado un futuro para todas las niñas que se forman actualmente en L'Alqueria, ese que ellas no pudieron tener cuando la pantalla se fundió a negro hace casi seis años.

La celebración sobre la pista estuvo marcada por muchos gestos. La mayoría de ellos cargados de simbolismo. El abrazo de Rubén Burgos con Juan Roig, la búsqueda del propio Manolo Real a Esteban Albert, el otro arquitecto del proyecto y que tanto ha luchado, en lo personal, por devolver al baloncesto femenino al nivel de sus recuerdos, él que lo consiguió todo en los banquillos. Alrededor de todos ellos, la jugadoras de naranja iban y venían con las camisetas del ascenso, mientras la invasión pacífica de la pista se hizo cada vez más grande. El Valencia Basket celebrará la gesta con el resto de la afición en el partido de la ACB frente a Estudiantes. Para hoy no está prevista ninguna visita institucional. «Hemos conseguido el segundo puesto», argumentó un alto ejecutivo del club a esta redacción. Un primer gesto de grandeza, la que se espera para un proyecto que acaba de comenzar.

Cuando Leles Muñoz, que no pudo secar las lágrimas durante toda la celebración, se marchó hacia el vestuario con una de las redes al cuello ya nadie se acordaba del sufrimiento de cuarenta minutos de baloncesto vividos al límite.

El baloncesto femenino ha vuelto a Valencia, para quedarse.

 

RÉCORD DE ASISTENCIA EN LIGA FEMENINA 2

Los 6.200 espectadores que presenciaron el ascenso del Valencia Basket se convierten en un récord de asistencia a un partido de la Liga Femenina 2. La cifra ya se había rozado en los últimos dos partidos del equipo taronja, que había coqueteado con meter a 5.000 personas en el pabellón. La cifra, que tardará mucho tiempo en ser batida por otro equipo de la categoría, alcanza su máxima expresión si se compara con los aforos de las temporadas del Ros Casares campeón de Liga, donde en los partidos decisivos no se llegaba a los 6.000 espectadores. El récord de un partido femenino en la Fonteta sigue siendo para la final de la Euroliga de 2010, donde 7.800 personas llenaron las gradas del pabellón de Hermanos Maristas. Ese será el siguiente reto para el Valencia Basket, tanto en la estrenada Liga Femenina DIA como, ojalá, en el regreso de los partidos europeos al recinto.

J.C. Villena
lasprovincias.es
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO