El Valencia Basket despertó ayer como único club de España en tener a un equipo en la Liga Endesa y otro en la Liga DIA. El descenso del Estudiantes a la Liga Femenina 2 permite a la entidad valenciana defender ese orgullo. Pero más allá de la lógica alegría por el ascenso, la mayor motivación con la que  comenzó a germinar el proyecto del equipo femenino para la temporada 2018-2019 es la respuesta de la Fonteta, con el récord de 6.200 espectadores en la final como postal, y la certeza de haber dignificado un evento como la Fase Final, que tuvo el mismo tratamiento logístico de los partidos profesionales del equipo masculino. Algo que no ha pasado desapercibido ni para la FEB, así lo ha reflejado el informe de sus técnicos, ni para los siete equipos que han participado en la fase junto a las taronja.

«Hemos creado a un montón de embajadores de L'Alqueria y de lo que se mueve en Valencia con el baloncesto femenino», admitió ayer Esteban Albert a este periódico en las entrañas de la Ciudad Deportiva. El de Ontinyent, coordinador de la estructura femenina del Valencia Basket, tiene claro que el ascenso ha sido un paso más en la hoja de ruta trazada por el club: «Cuando se germinó el proyecto Juan Roig lo tenía claro, quería que fuera L'Alqueria del baloncesto valenciano no sólo del Valencia Basket. Tenemos que ser conscientes de lo que tenemos. Nadie invierte 18 millones para que jueguen diez equipos sino para crear un polo generador de ambiente de baloncesto y hábitos saludables. El ascenso es un paso más y ahora queremos continuar creciendo porque queremos que sea el espejo donde se miren todas la jugadoras del baloncesto valenciano».


El ascenso de categoría se consiguió el domingo pero se germinó hace muchos meses. Desde la decisión de que en pretemporada el equipo se midiera a clubes de la Liga DIA, para testar el nivel, hasta profesionalizar al límite el primer equipo. Esa equiparación con el equipo de Txus Vidorreta ha conseguido que, en los momentos complicados, la plantilla haya dado ese plus para saber sufrir, como quedó patente en los últimos minutos ante el Celta.

Albert tiene claro que el próximo paso debe ser acometer la renovación de Rubén Burgos: «La idea del club es la de continuidad del entrenador, pensamos que su trabajo ha sido muy bueno y todavía tiene margen de mejora y de crecimiento. Creo que tardaremos poco en solucionar ese tema». Una decisión marcada por su trayectoria en la entidad «porque lo de Rubén Burgos fue una apuesta pero ya llevaba años entrenando, no es un exjugador que le das la responsabilidad de repente. Ha estado entrenando desde infantiles al equipo EBA y jugando fases de ascenso, pasando también por el rol de ayudante. Esa formación es muy importante».

Una vez se tenga atado el entrenador para el estreno en la Liga Femenina DIA, el Valencia Basket comenzará el diseño de la plantilla. Desde cero, puesto que ninguna jugadora tiene contrato firmado para la próxima campaña. La entidad debe decidir, en primer lugar, las piezas que le encajan en el puzzle del núcleo de jugadoras con experiencia en la máxima categoría (Tirera, Garí, Macedo, Pocek y Aleksic) pero sin dejar de lado el resto de opciones. «Nos vamos a tomar unos días para analizar como ha ido la temporada y lo que se necesita para la que viene», confesó Albert. Incluye a las jugadoras canteranas, que también han tenido un papel importante para conseguir el objetivo del ascenso.

Lo que no esconde el club es la ambición. La de ir subiendo escalón a escalón. El primer objetivo será asentarse en la categoría, un equipo con aspiraciones a playoff o Copa de la Reina ronda los 500.000 euros, teniendo claro que no se ha subido para cumplir el expediente. «La filosofía del club es mirar para arriba. Ese empujón que el club le ha dado a la parte femenina no es para un momento. El Valencia Basket en la Liga DIA no es un proyecto de hoy para mañana. La apuesta de Juan Roig y su ilusión perdura», reconoció el de Ontinyent, que no se olvidó de las personas que aguantaron el tirón tras la desaparición del Ros Casares: «Manolo Real y Toni Monzó fueron los interlocutores de que llegara el baloncesto femenino».

J.C. Villena
lasprovincias.es
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO