La baloncestista María Pérez Araújo es una de las promesas del baloncesto femenino español. Nacida en Vigo, el 1 de agosto de 1997, hija de la jugadora del Celta Ángeles Araújo, cuenta con un palmarés envidiable a sus espaldas y solo tiene 20 años. Entre sus logros sobresale una medalla de plata en el Campeonato del Mundo sub-18, así como dos medallas de oro en los Europeos sub-18 y sub-20. Además, en esta última cita, fue elegida como la MVP del torneo. El pasado octubre recibió la llamada de Lucas Mondelo para formar parte de la selección española absoluta, disputando dos encuentros clasificatorios para el próximo Eurobasket, lo que le ha valido para ser elegida recientemente como la mejor deportista gallega del 2017. Actualmente, forma parte de la plantilla del Star Center Universitario Ferrol.

- Acaba de finalizar su tercera temporada en el Uni Ferrol. ¿En qué ha cambiado en estos años?

- Lo primero es la madurez adquirida como persona. Me fui de casa y mi vida cambió. Como jugadora, en Ferrol he crecido mucho, me han aportado un tipo de baloncesto que yo no conocía, más práctico y físico. Evolucioné en un completo.

- Con 20 años María Araújo ya es una de las pívots más valoradas del baloncesto español. ¿Cómo ha sido posible una progresión tan rápida?

- No lo esperaba. Cuando hace tres años me vine a jugar al Universitario fue porque era el equipo que estaba más cerca de mi casa. Para nada me esperaba esta progresión. Sí que es verdad que trabajo mucho. Toda jugadora lo que quiere es mejorar; como sueño sí que tenía en la cabeza las metas conseguidas, aunque no me esperaba que fuera tan rápido.

- ¿La clave fue que usted misma creyera en sus posibilidades y soltarse?

- Sí, así ha sido. El técnico Lino López me aportó mucha confianza y, a pesar de ser muy joven, me dejaba hacer muchos tiros, jugarme muchos balones. Se aprende a base de cometer errores y corregirlos. Se crece con minutos en la cancha. No solo ha sucedido conmigo, sino también con todo el equipo. Es la clave.

- ¿Con una talla de 1,87 es duro fajarse bajo los aros, en donde sobresalen muchas baloncestistas norteamericanas que le sacan muchos centímetros y kilos?

- Ellas son más altas y fuertes, pero yo soy más rápida. Siempre buscas tus ventajas, en lugar de pegarme tanto a ellas, trato de adelantarme. De todas formas, hacemos mucho trabajo en el gimnasio con Álex de la Vega y también cuenta, se acaba notando, sobre todo al final de temporada.

- Fue MVP en dos jornadas en la Liga. ¿Qué le dice?

- Muy guay, como toda la temporada. Son pequeños premios personales. Esta bien que se te reconozca.

- El Universitario acabó en la pasada temporada en tercera posición y este año han sido cuartas. ¿Cuál es la clave para que un equipo tan humilde como el ferrolano se plante por segundo año consecutivo en las semifinales por el título?

- Siempre decimos que en el Universitario somos una familia, y no es un tópico. Este año hemos vuelto a trabajar muy duro, estamos muchas horas juntas. Este hecho, al final, es lo que nos permite ganar a equipos que nos doblan o triplican en presupuesto y con plantillas muy superiores en calidad y número a la nuestra.

- El Perfumerías Avenida de Salamanca, el equipo más poderosos del baloncesto femenino español, ha sido su bestia negra en las semifinales en los dos últimos años. ¿No se puede llegar más lejos?

- Es casi imposible estar un poquito más arriba. En los dos últimos play off por el título nos echó el Avenida. Tiene dos quintetos prácticamente iguales para sacar a la pista. Hace rotaciones y no se nota en el rendimiento. Sin embargo, a nosotras, tanto las rotaciones como los minutos en la pista, nos pesan un poco más. Además, el poderío físico que tienen estos equipos punteros es superior al nuestro. Es lo que acaba por marcar la diferencia.

- Le lloverán las ofertas, tanto de España como del extranjero. ¿Pon dónde irá su futuro?

- La verdad es que todavía no he pensado nada sobre este tema. En Ferrol acaba de finalizar la liga y todavía no hemos comenzado a hablar de renovaciones. Ya tocará pensar en el futuro.

- ¿Qué significó su debut con la selección absoluta?

- Fue una sorpresa para mí. Todo el mundo me acogió muy bien, el grupo humano es muy bueno. Aquello fue una alegría, a ver si este verano me vuelven a llamar y tengo la oportunidad de ir al Eurobasket.

- ¿Cómo es su día a día en Ferrol?

- Como si estuviera en cualquier otra ciudad. Entrenas mañana y tarde y cuando tienes un momento libre tomas café con las compañeras.

- Los vestuarios son una torre de Babel. ¿Cómo se entienden?

- En inglés o por signos.

Su vida gira casi en exclusiva en torno al baloncesto. Entre las dobles sesiones de entrenamientos diarios, los viajes y los partidos, no le queda tiempo para mucho más.

- ¿Qué hace además de jugar al baloncesto?

- Estudio Químicas en la UNED. Es complicado, aunque poco a poco se va sacando adelante. Me gusta mucho el tema del laboratorio y todo lo relacionado con el mundo científico.

- ¿Tiene otras aficiones junto a la deportiva?

- El cine me encanta. Casi todo el equipo quedamos una vez a la semana para ir a ver alguna película. También me gustan todos los deportes. Yo veo fútbol, tenis... lo que sea, en especial, baloncesto.

- ¿Alguna película que le haya marcado?

- Ahora mismo no se me viene ninguna a la cabeza, no sabría decir.

- ¿A qué jugadora le gustaría parecerse?

- Siempre digo Alba [Torrens], la veía de niña, cuando iba a ver los partidos del Celta. Si tuviera que decir una jugadora preferida la citaría a ella.

- ¿Cocina?

- Me hago la comida en casa, aunque siguiendo las directrices de un nutricionista y con pautas.

- ¿Cuál es el plato que más le gusta?

- El pulpo a la gallega.

- ¿El último libro que leyó?

- No leo mucho, no tengo tiempo. Solo los técnicos de mi carrera.

- ¿Fue duro salir de casa?

- En Ferrol estoy como en casa. Además, en los partidos de Esteiro mi madre y mi hermana vienen a vernos.

 

José Valencia
lavozdegalicia.es
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO