Caitlyn Ramirez no repetirá como jugadora de Cadí la Seu. De hecho, ni tan siquiera volverá al baloncesto español. Como mínimo la próxima temporada. La ala pivote amerindia ha desestimado la propuesta del equipo catalán y ya ha confirmado su fichaje por un club muy probablemente israelí. El destino final se guarda entre algodones hasta que su nuevo club no lo oficialice. Sus agentes reconocieron hace unas semanas a Lokos X El Baloncesto Femenino que negociaban con España e Israel.

Ramirez era la primera opción que contemplaba la dirección deportiva de Sedis Bàsquet para la posición de 4 después de la excelente temporada realizada por la jugadora de Oklahoma en su debut en el baloncesto profesional. Antes de empezar las vacaciones y volver a los Estados Unidos, tanto la jugadora como sus representantes fueron informados de las intenciones de la entidad catalana y se les formalizó una propuesta de renovación.

Durante estas últimas semanas se ha mantenido un rifirrafe aunque en la Seu, que hizo un esfuerzo económico para intentar retener a la pivote, se olía que Ramirez era más proclive a cambiar de aires. Más dinero, nuevos retos. Y al final se ha acabado materializando un adiós que el club confirmará deberá confirmar ya en las próximas horas en plena búsqueda de una sustituta. El mercado de la NCAA vuelve estar en el punto de mira. De hecho, ya de allí vino el verano pasado Caitlyn Ramirez.

Formada en Troy University, la pivote de 188 centímetros y 23 años fue productiva desde el inicio aunque le costó algo coger el juego que planteaba Bernat Canut. De hecho, como al grupo en su conjunto. Pero a partir del mes de diciembre, con la recuperación de jugadoras lesionadas y algunos ajustes en la plantilla -salidas de Andrea Boquete y Macarena Rosset; llegada de Helena Oma- todo el mundo subió sus prestaciones. Y Ramirez no fue menos aunque las molestias en sus piernas la lastraron algunas jornadas.

Caitlyn Ramirez terminó siendo la jugadora más valorada de Cadí la Seu con una media de algo más de 12 créditos, anotando casi 12 puntos con el mejor porcentaje en lanzamientos de dos de la plantilla (57%) y siendo una amenaza constante desde el exterior. Además, también aseguraba un buen número de rebotes (más de cinco por partido). En la Seu, Ramirez, a parte que siempre podrá recordar sus inicios en el basquet profesional, también podrá decir que cambió sus hábitos especialmente alimentarios. Gracias a la constancia y ‘control’ de Mehryn Kraker, compañera de piso y de equipo que, en su caso sí, seguirá una temporada más en el equipo catalán, Ramirez reformuló su dieta y estilizó su figura.

En la Seu, donde a parte de Kraker también mantienen a Andrea Vilaró, Yurena Díaz, Ariadna Pujol y Georgina Bahí, están en negociaciones para intentar renovar a otra jugadora interior -en este caso la jamaicana Shereesha Richards, que este fin de semana se estrenará en una liga de verano en Australia jugando con Frankston Blues- y esperan acontecimientos en relación con Helena Oma. A Sedis Bàsquet le interesa muy mucho poder contar con la alero de Terrassa, que llego a principios de diciembre al club como cedida por UniGirona.

De entrada, el equipo que entrena Eric Surís ha indicado que Oma es jugadora de la primera plantilla a todos los efectos. Y da por segura su continuidad al lado de Nadia Colhado, Núria Martínez o Rosó Buch. Pero según ha podido constatar LOKOS aún habría algunos cabos por atar. Cadí no la da por perdida y la jugadora se ha sentido importante en la Seu y no querría volver a tener que pasar más partidos en el banco sin saltar a la pista que al revés. La confección de las plantillas, con todo y con eso, está aún muy verde.

TONI SOLANELLES MOLLAR
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)