Mario Gernika FEBEl técnico del Lointek Gernika, Mario López, será el seleccionador U18 Femenino este verano en el Europeo de Udine con una generación que ya fue campeona de Europa en categoría U16.

Y nos cuenta cómo afronta este nuevo reto.

La U18 Femenina de Mario López y la U17 de Miguel Ángel Ortega se han concentrado este fin de semana en Íscar preparando el Europeo de Italia y la Copa del Mundo de Bielorrusia respectivamente. Tres días de trabajo previo antes de la concentración final para ver el estado de forma de las jugadoras de la generación del 2000 y 2001.

Mario López, técnico del Lointek Gernika, sigue haciendo historia con el equipo vizcaíno llevándole de nuevo a los playoffs de la Liga Dia y participando por primera vez en una competición internacional, la FIBA Europe Cup. Ahora vuelve a coger una selección de formación, pasando de la U16 Femenina donde ha sido el máximo responsable en los dos últimos años a la U18 Femenina.

Tres días de trabajo en Íscar ¿cómo es la valoración de esta miniconcentración?

Muy positiva. Y más aún si estamos hablando de una generación que no compite internacionalmente en un torneo oficial desde hace dos años, a excepción de las jugadoras que fueron U18 siendo de primer año. Siempre es positivo ver la evolución de las jugadoras, observar cómo están las incorporaciones nuevas, y trabajar conjuntamente con la U17 para poder ver situaciones tácticas comunes para las dos generaciones. Lógicamente habrá jugadoras que doblen con los dos grupos y que se incorporarán con nosotros después de la disputa de la Copa del Mundo y no tendrán mucho tiempo de entrenamiento antes de empezar el Europeo.

Llegan después de jugar el Campeonato de España Junior. ¿Cómo se encuentran de forma?

Sabemos la época de año en la que estamos y la preparación ha sido más de calidad que de volumen de trabajo. Vienen del Junior, algunas de la Fase Final de LF2 y están en mitad de la preparación para la PAU. Por eso esta concentración nos ha servido para hacer un seguimiento a las jugadoras, trabajar con el área biomédica para el control de lesiones y prepararlas para que lleguen en las mejores condiciones posibles a la concentración final.

Es una generación que conoces bien. ¿Qué características tiene?

Es una generación sin una estrella clara, sin una jugadora que promedie 25 puntos por partido. Por el contrario, tiene muchas buenas jugadoras que pueden aportar en ataque y que han adquirido mucha experiencia en LF2 como es el caso de Ainhoa Lacorzana, Esther Castedo o Raquel Carrera. Pero su rasgo diferencial es una defensa muy aguerrida, realizada con mucho corazón y mucho espíritu. A partir de ahí fuimos competitivos hace dos años en el Europeo U18. Luego en ataque no estamos exento de calidad con Piera, Pueyo, Lacorzana, Carrera, Castedo,… A partir de todo esto, el objetivo es ser un bloque, un equipo.

¿La experiencia del Europeo U16 puede ser fundamental?

Por supuesto. Pero no por el éxito final, sino por la experiencia de jugarse un partido dramático ante Rusia que nos llevaba a luchar por no descender de categoría. Después de ganar ese partido el grupo fue creciendo hasta terminar como campeones de Europa. Este grupo sabe lo que costó llegar hasta allí y ahora tenemos que intentar empezar donde acabamos hace dos años.

¿Cómo han evolucionado en estos dos años?

Por supuesto que son más maduras. También hay jugadoras que han evolucionado más, otras que incluso han salido del grupo… Lo que hemos intentado es darle al equipo lo que le faltaba, como por ejemplo ese tres alto tirador que no tenía esta generación, y que podemos conseguirlo con la entrada de Helena Pueyo.

Como entrenador ¿cómo afrontas cambiar la categoría senior por la formación?

Es un privilegio poder trabajar con las 12 o 15 mejores jugadoras de cada generación. Y sin dejar de ser baloncesto sí que es un cambio de chic. Son más niñas, la psicología es diferente, es otra presión diferente a la de la competición senior y a la de trabajar con jugadoras profesionales… pero quizás la diferencia fundamental es que tienes que preparar un equipo en tres semanas y competir en otra. La exigencia tiene que ser mayor al tener menos tiempo de preparación. Personalmente para mí va a ser una gran experiencia al volver a coincidir con este grupo con el que vivimos tantos momentos hace dos años. El reencuentro con ellas este fin de semana ha sido una gozada, ya que partimos de unas experiencias comunes muy intensas. 

Por último, ¿crees que el nivel de los técnicos españoles es una de las causas del éxito del baloncesto femenino?

Quiero creerlo así. Y a las pruebas me remito. Dos técnicos españoles en la final de la Euroliga (Miguel Méndez y Roberto Íñiguez), con Lucas Mondelo como el técnico más laureado del continente, Víctor Lapeña también entre los más grandes de Europa,… Está claro que el entrenador español está de moda pero el éxito del baloncesto femenino está en las jugadoras, en los clubes, las Autonómicas,… y por supuesto en los entrenadores con los que trabajan diariamente para que nosotros podamos disfrutarlas en verano.

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