Después de las renovaciones vienen las nuevas incorporaciones. El primer fichaje -de cuatro que debería hace de Cadí la Seu- es la alapivote navarra Irati Etxarri. De diecinueve años y 186 centímetros de altura, Etxarri ha jugado las dos últimas campañas en el Lacturale Araski de Vitoria y este verano disputará el Europeo U20 con la selección española, de la que es una habitual desde los dieciséis años.


La dirección deportiva del club catalán confía mucho en el talento de la joven jugadora y la proyección que se le adivina. Por eso la ha contratado para las dos próximas temporadas. Es, por ahora, la séptima integrante para el proyecto 2018/2019 de Cadí, que volverá a liderar Bernat Canut. Etxarri se sentía demasiado encorsetada con su rol en Vitoria y quería cambiar de aires para continuar su progresión. En la Seu, donde valoran "un físico espectacular, el talento y el carácter", tienen depositada mucha ilusión en ella. Pese a jugar cerca del aro con el Araski, Cadí la ha contratado para completar el juego exterior, que formará con Andrea Vilaró, Mehryn Kraker y Ariadna Pujol.


Curiosamente, al igual que la exjugadora catalana de la Universidad de South Florida, Irati, con quien formará tándem de aleros altos, es zurda. En momentos puntuales, la navarra podrá ayudar bajo el aro. Según el club ilerdense, el "poder físico" que ostenta Etxarri "le facilitará la adaptación al juego exterior y tener ventaja en esta posición”. Cadí da por completado el juego exterior a falta, eso sí, de una base. Pero en las posiciones de dos y tres, el equipo que entrenará Bernat Canut, dispondrá, en principio, de unas piezas versátiles a la vez que con buenas dotes físicas, que deben permitir reforzar la capacidad reboteadora del conjunto, algo mermada el curso pasado.


Ahora, el club se centra en buscar el complemento de Yurena Díaz para la dirección de base más dos pivotes que completen el juego interior junto con las renovadas Georgina Bahí y Shereesha Richards. Canut -que está acabando de perfilar su equipo técnico, donde no estará Pol Salanova- y la dirección deportiva se marcan como prioridad ligar la referencia bajo los aros. Referencia, al menos, en cuanto a centímetros. El club está trabajando en la confección de una pívot americana que procedería del baloncesto universitario. De hecho, los responsables de la dirección técnica de Sedis Bàsquet suelen estar muy al tanto de la NCAA para seguir la evolución de las jugadoras españolas que allí recalan y, también, para descubrir talentos que quieran iniciar su aventura en el baloncesto profesional en Europa.


La NCAA podría ser el origen tanto de la 'center' que se pretende incorporar -la temporada pasada echó en falta en algunos momentos una interior de verdad, que cerrara el rebote sin rodeos y supiera jugar de espaldas al aro- y de la 4 que también se estaría mirando. Por lo que se refiere a la base, para la que se había pensado en Aina Ayuso, recientemente incorporada por Sant Adrià, y en Laia Flores, ya está claro que ninguna de las dos aterrizará en la Seu y el club está escrutando el mercado europeo de jóvenes promesas.

TONI SOLANELLES MOLLAR
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)