Unas se afianzan en puestos de privilegio para el play-off. Las otras se alejan de él. Cadí y Cáceres disputaron un partido tosco, feo, pero con dominio catalán sin que las extremeñas se descolgaran hasta que se quedaron sin gasolina.

Siete jugadoras (con el permiso de Elena Corrales, la octava) son demasiado pocas en eso del baloncesto profesional. Más aún si delante tienes un equipo que sin tener grandes estrellas dispone de piezas excelentes que saben leer la partitura a coro. Cadí no hizo su mejor partido. Menos aún Cáceres, claro está. Pero supo tener paciencia para ahogar el rival y con un parcial de 10 a 0 en el ecuador del último cuarto aniquilarlo definitivamente y situarse tercero en la tabla aprovechando el traspiés de Lointek Gernika en Bembibre.

Las catalanas no ríen. Tienen la tercera posición en su mano. Pero las leonesas son su próximo rival y a las de la Seu los equipos de Fran García no se les ponen bien. Mejor, claro está, si Mehryn Kraker enchufa un triple solo empezar, como pasaría ante un Cáceres estaba dispuesto a complicar la vida a las de la Seu. Unas veces Hodges, después Ferrari y más tarde Forasté. Y también Maize. El cinco inicial extremeño aguantaba el tipo. Se hacía empalagoso. Un hueso duro de roer. De ahí que Canut empezara a hacer levantar jugadoras para salir al parqué. Una, dos, tres... todo el cinco inicial de golpe cambiaría a menos de dos minutos para finalizar el primer cuarto.



Había que cambiar dinámicas. Dotar de más ritmo el partido si las locales querían sacar adelante el partido e imponer la alegría urgelense. Cansar al rival. Pero las de Ángel Fernández aguantaban a pesar de jugar con sólo siete jugadoras. El partido estaba en el terreno donde lo querían las extremeñas, manifiestamente inferiores. Al menos, en recursos. La segunda unidad catalana no serviría para despegarse del adversario. Pero sí, al menos inicialmente, para mantener una brecha de entre cuatro y seis puntos que no eran nada del otro mundo pero a la vez eran mucho en un partido trabado. Tosco.

Tres tiros libres anotados por Paola Ferrari tras ser víctima de falta personal cuando intentaba un triple pusieron el equilibrio perfecto en el marcador (28-28) cuando ya se habían disputado más de trece minutos. Había mucho por decidir aún, aunque una canasta de Andrea Vilaró y otra con adicional de Bahí contribuyeron a volver a abrir algunas diferencias. Pequeñas.


Los cinco puntos entre unas y otras al descanso (39-34) no eran nada significativo por mucho que fuese Cadí quien llevara la iniciativa y dominara mayoritariamente. Gabi Ocete, Akele Maize y Míriam Forasté iban haciendo de las suyas para mantener las extremeñas no sólo con vida: con plenas posibilidades de victoria. Un parcial de 7 a 0 en el ecuador del tercer tiempo disparó el margen local y lo hizo pasar, por primera vez en lo que se llevaba disputado de partido, de los diez puntos. Eran once (54-43) y Fernández detuvo el partido a falta de cuatro minutos para llegar al final del tercer periodo.
No quería el técnico del Cáceres que Cadí rompiera el encuentro. Además, permitía a sus jugadoras respirar unos segundos extra. Los necesitaban. De hecho, el esfuerzo y los pocos recambios empezaban a pasar factura, y las urgelenses, con un constante movimiento en el banquillo, sacaron rendimiento de ello. Ya iniciado el último cuarto, dos acciones de fuerza de Shereesha Richards bajo el aro rival volvieron a obligar al técnico visitante a solicitar un nuevo tiempo muerto (62-48). Era, sin embargo, el definitivo principio del fin.

Sin ningún referente bastante enchufado -Ocete lo probaba, pero estaba demasiado sola muchos veces-, un triple de Yurena Díaz y otra diana con adicional de Bahí llevaban la diferencia hasta los veinte puntos (68-48) y a pesar de que quedaban cinco minutos para el término del encuentro lo liquidaban definitivamente. Habría tiempo para que Anna Palma hiciera enloquecer la parroquia local con un triple, para que Zuzanna Sklepowicz dirigiera algunos minutos más a las blanquiazules y que Richards continuara peleándose bajo el aro del Cáceres.


Tiempo, al fin y al cabo, para certificar una victoria en un partido gris, feo, pero que había que ganar en ambos lados. Las catalanas, para meterse definitivamente en el grupo de equipos que tendrán ventaja de campo, como mínimo, en el primer cruce del play off. Y las extremeñas para continuar manteniendo vivo, aunque ahora ya cada vez con más dificultades, el sueño de terminar entre las ocho primeras. En la Seu, después de la combinación de resultados, cuando miran la clasificación solo ven delante suya dos gigantes. Las chicas de Cadí son las primeras de la lista terrenal. Eso sí, gracias al mejor basquet average con Gernika.

CADÍ LA SEU (77): Díaz 13, Vilaró 7, Kraker 7, Bahí 15, Hempe 19 -cinco inicial-, Richards 11, Etxarri 2, Pujol, Slepowicz, Äijänen y Palma 3. 6 de 10 tiros libres; 25 de 44 llanzamientos de dos; 7 de 22 triples; 41 rebotes (21+13); 14 faltas, sin eliminadas.


NISSAN AL-QAZERES (56): Ocete 14, Ferrari 5, Hodges 9, Forasté 13, Maize 11 -cinco inicial-, Do Nascimento, Romero 2 y Corrales 2. 13 de 14 tiros libres; 17 de 37 llanzamientos de dos; 3 de 19 triples; 30 rebotes (23+7); 10 faltas, sin eliminadas.

Parciales: 23-19; 39-34; 58-46; 77-56

 

TONI SOLANELLES
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (LA SEU)