Después de una buena primera mitad en la que se puso al frente, el equipo salmantino no supo adaptarse a la dureza que imprimió Girona, se bloqueó en ataque y cede el título a un merecido campeón (73-65).

 

Perfumerías Avenida ante su partido más complicado del año porque no solo es uno de los más importantes de la temporada sino también porque de ceder se quedaba sin la oportunidad de jugar uno más que, ya sí, sería el definitivo. La derrota en Würzburg, en uno de esos partidos que se tuercen desde el primer segundo y en el que tardaron demasiado en comenzar a funcionar las cosas, dejaba al equipo de Ortega entre la espada y la pared obligado a vencer en la pista de un Girona que tenía la oportunidad de ganar un título en su feudo.

El equipo estaba convencido de tener opciones de conseguir su objetivo porque le daba fuerza la capacidad que tuvo para remontar aquella situación pese a todo lo que había salido mal y que en buena medida estaba localizado. Siempre dando valor a lo que hizo Girona que planteó un duelo perfecto en el que siempre fue por delante.

También fue el primero que golpeó Fontajau con una canasta de Williams pero fue casi la única similitud que hubo respecto al primer duelo. Para empezar Ortega varió su quinteto dando entrada a Eldebrink, Gil y Robinson de inicio. Jugadoras más rápidas y a las que pedía intensidad en unos primeros minutos en los que Avenida no cejó en su empeño de buscar balones interiores. No entraron los dos primeros lanzamientos pero Gil y Robinson mandaban en el rebote, capturando varios ofensivos y ganando segundas opciones que el equipo convertía.

Se cobraba también la segunda personal de Hampton muy pronto con esos balones buscando Gil y con la norteamericana en el banco Girona perdió una referencia ofensiva y llegaron unos minutos muy buenos en defensa del equipo salmantino que podía correr y encaraba con decisión el aro. Elonu anotaba desde 6,75 para poner un 12-17 y obligar al tiempo muerto de Suris que rotaba a su banquillo vindo como Ortega utilizaba hasta diez jugadoras en ese primer parcial. Un mensaje del ritmo e intensidad que quería mantener. Los cinco arriba al término del cuarto eran una buena señal a la que había que intentar dar continuidad.

Con más problemas con la faltas en el inicio del segundo cuarto, Avenida tuvo que ajustar en su defensa y apurar un poco menos con un quintento menos ofensivo en el que se mantenía Goree, que había hecho aparición en la final, pero seguía moviendo con mucho criterio y paciencia en ataque, con su juego interior como primera opción y, sobre todo, cargando al rebote todo lo posible.

Así, pese a algunos despistes en el balance defensivo que Girona siempre se cobra, sumaba segundas opciones y, aunque con rentas cortas, marchaba por delante mediado el segundo parcial aguantando sin descomponerse ni descentrarse contactos constantes muy pocas veces castigados. Volvían a pista Reisengora y Hampton tratando de buscar alternativas y también se iba recomponiendo el quinteto de Avenida que si echaba algo de menos eran los puntos de Loyd a la que se le había reservado una defensa individual 'personaliza'. Avenida logró irse ocho arriba tras un buen contraataque finalizado por el carril central por Robinson pero una falta en ataque más que rigurosa señalizada a Loyd y una canasta de Williams dejaron al descanso reducida la renta y ajustado el marcador, 31-35, aunque siempre con la importancia de sentirse y estar en partido.

Veinte minutos para conocer hacia donde se encaminaba la final y en la puesta en escena Girona mostrándose más agresivo, en ocasiones demasiado duro, pero sacando rédito de ello porque primero le pitaron faltas pero poco a poco se le fue permitiendo más y entre eso y que Avenida erraba desde el tiro libre -donde había estado perfecto en el primer tiempo-, se metía encima. Robinson no entendió que se la sancionara a ella una falta cuando estaba 'recibiendo' pero no supo frenar a tiempo y además la pitaron una técnica que favoreció que Girona empatara y se pusiera por delante desde el tiro libre, lo que provocó un tremendo enfado de Ortega, 41-38.

El equipo gerundés ahora cerraba mucho mejor el rebote y además llegaba el momento más delicado para Avenida tras un triple lejanísimo de Hampton que ponía a las suyas con +6. Faltaban tres minutos para el final del cuarto y ahora con los dos equipos en bonus se castigaban muchos contactos y el tiro libre cobraba vital importancia y ahí Girona también se mostraba más regular. Ocho abajo se la jugaba Ortega sin Loyd ni Domínguez en pista y también con Gil sentada por faltas personales y lo cierto es que no salió bien porque no se atacó bien en esos últimos instantes de cuarto en los que Girona encontró facilidades en contraataques para superar los diez de ventaja, 53-42.

En la pista y desde el banquillo, las locales se habían ido adaptando mejor a lo que iba pidiendo el cuarto según la defensa de su rival, el criterio arbitral y la tensión que despedía el partido y sacaban una ventaja que ponía todo demasiado cuesta arriba. Avenida, jugando contra el reloj y contra el marcador, y ahora ya sin encontrar acierto ante el aro. Ni siquiera Loyd que lo buscaba de todas las formas posibles, arriesgando en penetración porque los tiros no le iban pero a la que incluso desde el 4,70 se le colocaba la venda.

Nadaba a favor de corriente Girona, donde apareció incluso un factor sorpresa con los puntos de Pierre Louis, y se ahogaba el equipo azulón que no supo encontrar faro que iluminara su ataque en todo el segundo tiemp, con la salvedaz de una Gil que fue la única que entendió la lectura del choque.

Se acabó la historia. Al ganador de Supercopa y Copa le toca ceder el trono de la Liga a un merecido campeón y esperar para abrir el siguiente libro.


SPAR CITYLIFT GIRONA (16+15+22+20): Nuria Martínez, Laia Palau, Gabi Williams, Keisha Hampton, Julia Reisingerova -cinco inicial-, Helena Oma, Roso Busch, L. Dongue, Pierre Louis
PERFUMERÍAS AVENIDA (21+14+7+23): Silvia Domínguez, Elin Eldebrink, Jewell Loyd, Laura Gil, Angel Robinson -cinco inicial- Adaora Elonu, Cyesha Goree, Krisy Givens, Erika de Souza, María Asurmendi

Teresa Sánchez
tribunasalamanca.com
foto: FEB