El confeti que no quedó enganchado por el cava en el parqué de Fontajau todavía sobrevolaba el escenario donde el Spar CITYLIFT acababa de alzar su segunda liga en cuatro años cuando la cúpula del Uni Girona decidía parar la planificación deportiva de su décimo proyecto en la Liga Femenina.

La dirección deportiva había trabajado las últimas semanas en el diseño de una plantilla para jugar el curso que viene de nuevo la Eurocopa -sería el cuarto año- pero el título obliga a plantear, al menos, la posibilidad de jugar el Euroliga. El paréntesis de reflexión se establece en quince días y el sobrecoste económico que conllevaría volver a la máxima competición continental, de 150.000 a 200.000 euros.

Mientras tanto, el equipo campeón será recibido esta tarde en el Ayuntamiento de Girona, donde llegará en comitiva desde Fontajau, en bus.

El antecedente

La experiencia gerundense en la Euroliga, en el que fue el debut continental del Uni la temporada después de la primera liga (2015/16), terminó con el equipo eliminado en la primera fase, aún firmando un balance positivo en Fontajau (4-3). Incluso ganaron 54-52 el conjunto que entonces era campeón de Europa, el Praga de Laia Palau y Marta Xargay. Aquel curso, Miguel Ángel Ortega no terminó la temporada en Girona sino en Salamanca, donde levantaría la primera de las tres ligas seguidas que ganó, contra el Spar CITYLIFT. El Uni acabaría cuarto en la fase regular aquel curso y afrontaba las semifinales y la final (como siempre que la ha jugado, los últimos cinco años) con el factor pista en contra.

Las tres siguientes temporadas, con Eric Surís en el banquillo y disputando la Eurocopa, han permitido a la entidad gerundense crecer en todos los ámbitos. En la primera cayó en la eliminatoria de 8 con la AGU Spor turco (subcampeón superado por Yakin Dogu); la temporada pasada, en los cuartos contra el Galatasaray (campeón), y, hace un mes y medio, en semifinales contra el BLMA (subcampeón contra el Nadejda) tras convertirse en el equipo catalán femenino que llega más lejos en una competición europea.

el peaje

Jugar la Euroliga no conllevaría sólo un sobrecoste al Spar CITYLIFT en cuanto al coste de la plantilla. La de esta temporada vale casi la mitad que la del Avenida, en cuanto a salarios. Jewell Loyd tenía un sueldo prohibitivo incluso para la entidad castellana, que no podrá retener y con el que prácticamente se cubriría el juego exterior gerundense. Una comparación que, en el caso de la pintura, se podría establecer entre lo que percibe Angel Robinson y las interiores del equipo que ha alzado el título. En las dos últimas ediciones de la Euroliga, el equipo de Salamanca no ha accedido a los cuartos de final y acabó en la Eurocopa -hay van el quinto y sexto de cada grupo-. Semifinales contra el Galatasaray el curso pasado y cuartos con el Nadejda este. La Euroliga son 14 partidos en la primera fase, los que ha jugado el equipo de Eric Surís en la Eurocopa llegando a semifinales. Y la plantilla debería tener más peso interior y un coste añadido que, a pesar del sobreesfuerzo de la entidad gerundense, supondría ser el último o el penúltimo en este aspecto de la competición, costes de logística y desplazamientos aparte.

Renovaciones, salidas, compromisos y contraofertas
El balcón del ayuntamiento será la última imagen pública de buena parte de las jugadoras que anteayer levantaron el título de liga. El club ya ha renovado Nuria Martínez, Nadia Colhado y Helena Oma. Laia Palau anunció que se quedaba (firmó 1 + 1 el pasado verano) justo después del 2-0 en la Avenida. Gabby Williams, que cubrió la baja de Shay Murphy, tiene un acuerdo con el BLMA y, el MVP de la final, Julia Resingerova, también tiene un compromiso con otro equipo. Del resto de jugadoras del equipo campeón, el club quería hacer una oferta a la capitana, Rosario Buch, que jugara su cuarto curso en Girona. Este era el plan para compaginar liga y Eurocopa: dos extracomunitarias y una Cotonou de primer nivel. Un planteamiento que quedaría en papel mojado si el Spar CITYLIFT inscribe en la Euroliga. Los compromisos deberían revisar y, incluso, se podría hacer una contraoferta a Keisha Hampton a quien el Spar CITYLIFT veía fuera de su alcance jugando la Eurocopa.

 

Borja Sánchez
foto: J. Sabater
lesportiudecatalunya.cat
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