La posibilidad de que Fontajau vuelva a ser el escenario de la copa (del 19 al 21 de enero de 2018) es avalada en estos momentos hoy sobre todo por el Uni Girona, y no tanto por la FEB y el Ayuntamiento de Girona, todo y que la federación salió de la edición 2017 repartiendo felicitaciones por doquier a los organizadores gerundenses. En cuanto al consistorio, no hay una posición oficial y, de hecho, el asunto, que se puso sobre la mesa Miércoles a raíz de la renuncia de Salamanca, se debatirá hoy.

El contexto político causa dificultades objetivas de encaje que pueden acabar siendo insalvables. El Uni está dispuesto a estudiar cómo resolver todas, pero quiere partir de un acuerdo. La FEB, que también conoce las intenciones de Girona, no acaba de dar el paso, aunque admite que Girona le ofrece todas las garantías en el aspecto técnico. Tiene la alternativa de Valladolid (e incluso Palencia si termina el nuevo pabellón a tiempo), ambas ciudades muy cercanas a Salamanca, que sería otra manera de considerar la Avenida como equipo local.

corre prisa

La decisión final no se puede demorar mucho, porque la cita es dentro de ocho semanas y, si bien en Girona se podría replicar la planificación del 2017, si la FEB se va a otra ciudad el tiempo se le echa encima. En cualquier caso, la parte más débil de la ecuación corresponde al Ayuntamiento de Girona.

Si lo acabara descartando y no se implicara ni colaborara, también se podría plantear la cesión del pabellón de Fontajau -de titularidad municipal- al club durante aquellas fechas y que fuera el Uni quien se ocupara de todo. Pero en estos momentos, escasos los argumentos optimistas.

Toni Romero
foto: Q. Puig
lesportiudecatalunya.cat
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