El pasado no cuenta, o cuenta poco, en algunas ocasiones. Habían cambiado mucho las cosas desde el último enfrentamiento entre Girona y Avenida en tierras catalanas. Entrenadores, jugadoras y hasta estado de ánimo y forma de unas y otras, en cualquier caso la final estaba abierta.


El partido se define en una jugadora, Erika De Souza, da igual a quien tuviera delante, ganaba todos los duelos, la lesión de Reisingerova y las tres faltas de Colhado solo allanaron el terreno. Contó con la inestimable ayuda de Elonou y Robinson, los problemas físicos de las jugadoras de Eric Suris fueron un lastre derterminante para el desarrollo del partido, el factor físico es super importante en una competición así y está claro que Avenida llegó un poco mejor, o un poco menos mal, según se mire.

Una de las imágenes de la final fueron las lágrimas de Erika en rueda de prensa, hasta el punto que no podía ni hablar, en ese momento tomó la palabra Miguel Angel Ortega, entrenador duro y exigente, pero “padre” también y sacó del apuro a la buena de Erika, acabaron fundidos en un abrazo.

Otra de las imágenes fue la de Laia Palau, jugona, competidora nata, no le gusta perder ni a las cartas, la otra cara de la moneda, alguien tenía que perder, triste y abatida, rota por dentro y por fuera no podía ocultar su decepción, algunos han aprovechado la situación para criticarla, estoy seguro de que ella pasa por encima de todo eso, pero desde aquí, desde lokos, siempre con Laia Palau.

Se apagan las luces, la pista se queda vacía, las gradas lo hicieron mucho antes, llega la despedida, agridulce, han sido grandes momentos, mucho baloncesto, y también mucha gente a la que agradecer que nos hicieran sentirnos como en casa, nunca me sentí un extraño en Gasteiz. Toda la gente Araskizale: María, Nuria, Carlos (que grandes anfitriones), Xabi, Gorka, José Antonio, Ana, Amaia, Livia, Olga, Manu de Salamanca, Amaia de Zaragoza, Miguel, Virginia Algora, Toni Delgado, Toni Solanelles, Lou Mesa, Fran Cortes, toda mi gente de IDK, Luis Javier Benito, todos los voluntarios, sois muy grandes, sobre todo Yolanda, Isabel y Mer de Gernika, Héctor de Ferrol, Dolors y seguro que me dejo a alguien en la lista.

Pero me gustaría pararme en alguien muy especial, se llama Eric y es seguidor de Cadí La Seu, veía los partidos cerca de mí, no se perdió uno y vibraba con su equipo, aplaudía, animaba….me recordaba a mí. Me toca el hombro, “¿podrías darme las estadísticas?”, se percató de que el personal de la copa nos las pasaba por cuartos y quería las de su equipo, y las de la final también. Venía de vez en cuando a ver como iban y las recogía al finalizar el partido. “Pórtate bien, Eric” le decía un seguidor de su equipo cuando pasaba por nuestro lado, “se porta bien, tranquilo” le respondía yo. Todos los días venía, me saludaba, me daba la mano y siempre las gracias.

El domingo, un amigo de IDK quería cambiar su bufanda con un seguidor de Cadí, pero estaba resignado porque entendía que se habrían ido todos, “creo que conozco a la persona idónea, déjame a mi”, localizo a Eric y le pido que me la cambie, me lleva hasta su padre, este sale del pabellón hasta su coche, donde guarda la bufanda y luego me la cambia muy gustósamente, Eric sonríe, el baloncesto femenino y su Cadí le hacen feliz, y hasta ha hecho amigos. ¡viva el baloncesto femenino!, ¡viva la copa!


JOSEMARI SIERRA
LOKOS X EL BALONECSTO FEMENINO (DONOSTIA)