VERO MATOSO Unicaja«El objetivo es mantenernos en Liga 2 pero, ¿por qué no aspirar a más?», asegura la experimentada ala-pívot canaria.

En su última campaña en Liga Femenina 2 (con el Real Canoe, hace un año), promedió 9,1 puntos, 8,8 rebotes y 12,1 de valoración. Y no fueron sus topes. La ala-pívot canaria Vero Matoso suma en su currículo personal nueve campañas en la segunda categoría nacional (y una en Liga Día), algunas de ellas superando la media de 10 puntos por partido y más de una decena de rebotes. Sin lugar a dudas, su fichaje por el Unicaja al inicio del pasado año se convirtió en uno de los grandes aciertos de una campaña para la historia, la de su primer ascenso. Y a falta de ultimar algunos detalles sobre su renovación, su entrega y su carácter volverán a defender la camiseta del Unicaja la próxima temporada.

«Si tuviera que volver a tomar la decisión de venir al Unicaja, daría el sí de nuevo», reconoce Matoso. Y recuerda sobre la decisión de apostar por el club malagueño en Primera Nacional: «Fue muy complicado tomar esta decisión; mucha gente me decía que estaba loca por volver a Nacional. Pero creo que ha sido dar dos pasos para atrás para dar uno de gigante hacia delante para formar parte de este gran proyecto». Hace escasos días, Matoso regresó a casa, a Lanzarote. Allí prepara desde hace semanas la que será la séptima edición de su Clinic de Tecnificación, donde contará con ponentes como la entrenadora de ACB Anna Montañana, las internacionales Leticia Romero y Yurena Díaz, o sus propias compañeras Gema García y Claudia Alonso, entre otros.

Pasado este, comenzará a planificar su pequeño período de descanso, con algún partido de voley-playa o pádel entre amigos, pero, sobre todo, con el máximo tiempo posible para disfrutar de los suyos. Aunque la canaria asegura que lo que más desea no es tumbarse en la arena, sino volver a sentir el ritmo de la competición. «Quiero vacaciones, pero tengo unas ganas increíbles de volver a jugar en Liga 2, además por la forma en la que ha acabado la temporada. Si me hubieran dicho que había que empalmar una temporada con la otra no me habría importado», asegura. Muchos pensarían que el regreso a una categoría inferior sería como un descanso, pero para una profesional adicta a la competición es especialmente complicado disputar un año así después de tanto tiempo en la élite.

«Venir aquí creo que ha sido dar dos pasos hacia atrás para dar uno de gigante hacia adelante»

En toda la temporada, el Unicaja de Lorena Aranda sólo perdió un partido, contra el CAB Estepona y en la fase de ascenso. Durante la liga regular, las diferencias en el marcador eran abrumadoras. «Este año ha sido muy bonito, pero la temporada ha sido un poco dura en el sentido de que siempre ganábamos por 80 hasta la fase de ascenso. Era un poco aburrido. Menos mal que los entrenamientos eran buenos y que también nos conseguían algunos partidos contra equipos de Liga 2 y de niños júniors y cadetes», explica Matoso sobre el desarrollo del año. Ha sido una temporada en la que no sólo ha estado entrenándose y compitiendo. También ha cursado un MBA de Gestión Deportiva a distancia y llevando las riendas del equipo infantil femenino que consiguió acabar cuarto de España el mes pasado.

Próxima campaña

Asegura además que nada tendrá que ver la nueva categoría a la que se enfrentará el equipo con la Primera Nacional en cuanto a físico y potencial de los rivales. Sin embargo, Matoso, que además recibió el premio a mejor jugadora del año por la delegación malagueña de la Federación Andaluza de Baloncesto, es muy ambiciosa: «El objetivo principal es mantener la categoría, porque será nuestro primer año, pero, ¿por qué no aspirar a más? Mi objetivo personal es buscar el ascenso a Liga Día». Y explica además el porqué: «Creo que podría ser un buen año para buscar el ascenso porque han subido el Clarinos canario y el Campus Promete de Logroño, que eran de los que fichaban más extranjeras y tenían presupuestos potentes. Dos menos para pelear arriba».

Sin embargo, quedarán en el mismo grupo de la categoría potencias como el Spar Gran Canaria, el Movistar Estudiantes o el Ynsadiet Leganés, entre otros. Es un motivo por el que también guarda un punto de cautela la ala-pívot cajista: «Tenemos que ver cómo va respondiendo el equipo a la Liga. Todavía quedan muchos fichajes por saber, además de cómo se refuercen el resto de equipos». En lo que respecta al conjunto de Lorena Aranda, más allá de las jugadoras jóvenes que se han trasladado al Asisa Alhaurín de la Torre, todo apunta a que intentará mantener a sus cuatro profesionales: Matoso, Gema García, Claudia Alonso y Noelia Masiá, además de otras jóvenes como Ana Jiménez, aunque el club todavía espera para hacer oficiales los primeros movimientos de la que será una campaña ilusionante.

 

Marina Rivas
Foto: Germán Pozo
diariosur.es