Celta Zorka dio por cerrada ayer la temporada 18/19 con un acto diferente, ya que reunió a los patrocinadores, empresas colaboradoras y tejido empresarial de la ciudad para darles las gracias por el apoyo prestado durante el último año y, al mismo tiempo, explicarles el proyecto deportivo y social del club.

 

Ha sido una campaña de crecimiento deportivo tanto en las categorías inferiores como en el equipo sénior, pese al amargo sabor de boca que dejó caer en la final por el ascenso por segunda campaña consecutiva. Las lesiones marcaron ese desenlace, que se pretende que sea muy diferente dentro de un año. El trabajo de reconfiguración de la plantilla está prácticamente finiquitado, a expensas del fichaje de una "cuatro" americana de calidad, que posiblemente no se concrete hasta el final del verano. Con ella se cerrará un equipo destinado a intentar una vez más regresar a Liga Femenina.

El club quiso incluir todos estas lecturas y esperanzas en un acto de especial significación. Y lo hizo en el Estadio de Abanca Balaídos, que abrió sus puertas para un evento sencillo, pero cargado de simbolismo. Como indicó en su intervención el presidente del club, Carlos Álvarez, el Celta femenino es una marca consolidada.

Antes de las intervenciones, los asistentes al evento hicieron una visita privada a los interiores del estadio, visitando el vestuario del conjunto céltico, en donde todavía se pueden contemplar las fotografías de los jugadores de la pasada campaña. Una foto de familia sobre el césped cerró la visita a las entrañas de Balaídos.

En las intervenciones posteriores se hizo un rápido balance de lo que ha sido y es el Celta femenino. Un club "ligado a la ciudad de Vigo", que ha logrado conquistar numerosos títulos nacionales, tanto de Liga como de Copa. Un club en donde la relación entre el primer equipo y las categorías inferiores es máxima, con cinco jugadoras del primer equipo entrenando a esos equipos de cantera, que esta temporada que acaba de finalizar han alcanzado la cifra de dieciocho, con edades comprendidas entre los tres y diecisiete años.

Además de la formación como jugadoras de baloncesto, el club quiso hacer hincapié en los valores que se les trata de inculcar a las jóvenes a los largo de su trayectoria en la estructura de la entidad. Una política que ha servido para ser considerada esta temporada la mejor cuarta cantera de toda España según el ranking de la Federación Española, a un sólo punto de CB Ponce Valladolid, con Femení Sant Adriá y Movistar Estudiantes en los primeros puestos.

En su intervención, el presidente del Celta Baloncesto, Carlos Álvarez, quiso tener un recuerdo hacia el fallecido presidente Paco Araujo, "amante de la cantera y que seguro que hoy estaría muy orgullo de cómo se están haciendo las cosas". Álvarez recalcó que, además de ser la cuarta cantera de España, es el club que más espectadores lleva a los campos y el cuarto, de todo el baloncesto femenino, con mayor repercusión en redes sociales.

Carlos Álvarez finalizó su intervención dando las gracias a todos lo que han hecho posible lograr el segundo campeonato consecutivo del grupo A en liga regular, y prometió que la próxima temporada el equipo volverá a intentar dar el salto de categoría. Por último, nombró una a una a todas las empresas que colaboran con el club, agradeciendo su apoyo.

Raúl Rodríguez
farodevigo.es