Era el 10 de agosto y las dos hermanas Romero, Silvia, la mayor (27 años) y la pequeña, María (16) se presentaban como fichajes made in Extremadura del CB Al-Qazeres. Las dos, procedentes del Miralvalle, iban a emprender la aventura de la Liga Femenina 2 con toda la ilusión y con un objetivo: el ascenso a la máxima categoría.

Cinco meses después, María se ha lesionado de gravedad, con una rotura parcial del ligamento cruzado de la rodilla izquierda. La noticia, negativa, lo es menos: seguirá, "estemos en la categoría que estemos", el próximo año en el club, anuncian fuentes de la entidad, quienes alaban la actitud y el compromiso de la deportista.

Pero antes se tendrá que saber si la talentosa jugadora tendrá que pasar por el quirófano: lo sabrá mañana viernes, tras pasar consulta en Mérida. O 3 meses de recuperación en el caso de no ser intervenida o, en el peor de los escenarios, entre 6 y 8 y adiós a la temporada.

"Estoy orgullosa de poder estar en este equipo", subrayó en verano la risueña escolta de 1.73, que ha sido convocada consecutivamente en todas las selecciones españolas U12, U13 y U15. Sus MVP de varios campeonatos de España infantil y cadete han quedado para la historia del basket regional. Su progresión queda fuera de toda duda y así lo entienden desde el club extremeño, que sostiene que "estaremos con ella en todo momento". Jacinto Carbajal, el entrenador, la estaba mimando especialmente, asumiendo cada semana mayor protagonismo en la rotación exterior.

El diagnóstico de la Clínica San Miguel cacereña, que podría haber sido peor, "no va a poder con María", dicen quienes la conocen. "Me quería coger vacaciones una semana antes... es broma. Gracias por el apoyo", respondió la escolta en su cuenta de Twitter al anuncio de la noticia. Salta a la vista que su moral sigue intacta.

La lesión de María es la segunda de gravedad en el club extremeño. La base catalana Mariona Martín ya dijo adiós tras una dolencia similar.

J.Mª Ortiz
elperiodicoextremadura.com