No hay Liga Femenina 2 hasta el 9 de enero, pero acaban de empezar un periodo clave para la competición. Los partidos se jugarán en los despachos: quien quiera subir y no esté del todo seguro de lo que tiene en su plantilla, tendrá que fichar. Es el caso del líder del grupo A, el Al-Qazeres.

Al menos dos jugadoras tienen que llegar al conjunto de Jacinto Carbajal, una exterior y una interior, si desea mantener el torrente de victorias que le ha caracterizado hasta ahora. Su plantilla se ha quedado muy corta tras la marcha de Clara Solé --la sustituta temporal de Andrea Ríos-- y la grave lesión de María Romero. La rotación se ha reducido a apenas siete jugadoras, sin tener en cuanta que la base Mariona Martín, con rotura de ligamentos, ya tuvo que ser sustituida por Carla Nascimento.

Demasiado poco en una competición que, si bien no es muy exigente, sí lo decide todo en cuatro partidos en cuatro días, en la fase de ascenso de finales de abril. En ese momento hay que estar muy bien armadas, como sucedió en el éxito conseguido por este mismo club en el 2014. Las incorporaciones iniciada la campaña de Claudia Aponte y sobre todo Tatiana Keshler fueron claves.

En aquella plantilla la capitana Jara Salgado, que podría tener un papel importante ahora. No ha jugado un partido oficial desde hace 19 meses, con problemas en las rodillas, una de las cuales tuvo que ser operada. Sin embargo, cuando había amagado con la despedida, parece dispuesta a regresar a las pistas si confirma su mejoría física. Al fin y al cabo, no se trata de una jugadora veterana (cumplió 27 años el pasado verano).

El club estudia con interés la iniciativa, que podría favorecer mucho a ambas partes, aunque también con sumo cuidado. Es lógico pensar que exigirá garantías a Salgado para que acredite que será útil.

El Adereva espera en la isla de Tenerife el segundo sábado del 2016. Quizás haya que ir encargando nuevas camisetas para ese día.

J. Ortiz
foto: Villegas
elperiodicoextremadura.com