El partido clave para el Celta Zorka en la temporada, decidió que el cuadro vigués volverá a quedarse una temporada más a las puertas de la fase de ascenso. A pesar de todo, aunque le queda una victoria en los cuatro partidos que restan para certificar matemáticamente la permanencia en la categoría.

Cristina Cantero, entrenadora viguesa, tuvo que dosificar efectivos en un partido jugado con un ritmo muy alto. El equipo céltico entró mucho mejor en el partido con un parcial de 13-5 en donde Cecilia Okoye cobraba un protagonismo especial con sus diez puntos. El técnico catalán no tardó en solicitar su primer tiempo muerto, que dio el resultado apetecido al cortar el ritmo de las viguesas y meter a su equipo en el partido. Un parcial de 0-9 le pemirtió darle la vuelta al marcador siendo esta vez Cristina Cantero quien solicitó un minuto para arreglar la situación.

En los segundos cuarenta y cinco minutos la situación fue muy similar a la del primer cuarto. El equipo vigués logra ocho puntos de ventaja en el marcador, 29-21, pero un tiempo del técnico catalán cambia de nuevo las tornas logrando el Joventut un parcial de 0-9 que les permite ponerse de nuevo por delante en el marcador, 29-30. La igualdad se mantiene hasta la recta final del segundo cuarto, llegándose al descanso con victoria mínima del Joventut por un punto, 37-38.

El paso por el vestuario no le vino bien al equipo vigués. La defensa en zona del Joventut seguía haciendo daño, mientras que en esta ocasión fueron las catalanas las que apretaron en defensa impidiendo los tiros cómodos de las viguesas. El Celta Zorka comenzaba a acusar cierto cansancio, sobre todo mental, pero el problema de la entrenadora viguesa era la falta de recambios en el banquillo, pues además de las jugadoras junior solamente estaban Candela y Laura como senior.

En los últimos diez minutos de juego, el Joventut alcanzó su ventaja máxima con catorce puntos mediado el cuarto. Todo parecía visto para sentencia, pero dos triples consecutivas de Daisy Alaeze devolvió la confianza y el cuadro vigués inició una remontada que estuvo a punto de culminarse a tres minutos para el final con un marcador de 66-68. El rozaba el milagro, pero en el momento clave el equipo acusó el esfuerzo y el Joventut le metió una marcha más corriendo y apuntándose un partido clave.

Raúl Rodríguez
farodevigo.es