Gema García fue una de las grandes protagonistas del derbi lagunero de Liga Femenina II que se resolvió con la victoria del Clarinos ante el Adareva y que deja a las de Claudio García con los dos pies en la fase de ascenso. La base malagueña acabó con 12 puntos, 10 rebotes y dos asistencias para 19 créditos de valoración, la mejor nota de todo el duelo. "Fue un partido bastante igualado como el de la primera vuelta, pero en el tercer cuarto pudimos irnos y ya luego mantuvimos la ventaja hasta el final, pero fue duro porque los dos conjuntos estábamos muy metidos", comenta la andaluza, autora de ocho tantos claves en el despegue de las suyas.

Un triunfo, el decimoséptimo del curso, que mete a las moradas de forma virtual en la fase de ascenso a Liga Femenina, el momento crucial de la temporada y en el que García ya tiene experiencia, puesto que será su tercera presencia (más una cuarta que no pudo jugar por lesión) en este tipo de eliminatorias. "La fase es una lotería y el que llega mejor es el que tiene más papeletas para ascender", explica la base, que si bien no tiene ninguna fijación por evitar a nadie, no esconde que "lo que quiere el equipo es quedar primeras y ya luego ver los rivales, que cualquiera será difícil. Dependemos de nosotras para ello, aunque lo importante es cómo lleguemos".

Una puesta a punto, la del próximo mes, que las laguneras afrontan con motivación. "Debemos estar todas duras en los partidos de grupo y también en el cuarto si lo hay", explica Gema sobre un intenso fin de semana en el que cree que tienen posibilidades. "Somos un equipo bastante completo que puede luchar por el ascenso. Lo mejor es que tenemos una plantilla larga, de calidad y experiencia, en la que muchas jugadoras pueden hacer de todo", añade sobre una versatilidad y distribución de minutos que parece llevarse sin grandes problemas en el vestuario del Ríos Tejera. "Somos conscientes de que tenemos una plantilla larga y que todas podemos tener minutos. Eso nos hace competitivas en cada entreno y en cada partido lo que a su vez provoca que si un día no está una, aparece otra. Cada día puede ser una diferente la protagonista", comenta como uno de los secretos que explica el rendimiento de este Clarinos.

Recta final de la temporada en la que García, de 31 años, y curtida en mil batallas no se va a arrugar, tal y como ya demostró el sábado con ocho puntos seguidos en el tercer cuarto. "En la primera parte casi ni lancé a canasta pero en la segunda tuve tiros cómodos y los anoté, estuve acertada en ese momento", explica la malagueña, todavía sorprendida por su excelsa aportación en el rebote, donde se hizo con 10 rechaces tras haber sido capaz, en jornadas anteriores, de haberse ido hasta los 30 puntos o incluso haber dado 11 asistencias, al margen de marchar como la jugadora que más balones recupera de todo el Grupo B, con 2,71 por duelo. "Ellas estaban muy abiertas y al final los cogía yo. Lo del rebote es inexplicable porque con mi 1,60 o me vienen a las manos o no los cojo", apunta con una sonrisa, si bien recuerda que la de este última jornada no es su mejor marca. "Ya el año pasado cogí 12 rebotes y la gente se preguntaba cómo lo había hecho", añade.

Cómoda asistiendo

Ayuda debajo del aro que Gema se toma como anecdótica, ya que ella dice centrarse más en otras facetas. "De toda la vida he sido más de asistir que otras cosa. No soy anotadora nata y no necesito meter para estar bien, pero sí hay partidos en los que si puedo meter, pues lo hago. Mi juego es más de dirigir y asistir". De su saber estar con el balón dependerá en buena medida la suerte final del Clarinos en este decisivo tramo de curso

Carlos García
laopinion.es