Al Celta Zorka le restan cuatro jornadas en Liga Femenina 2 que huelen a trámite. La derrota ante el Joventut Les Corts deja la fase de ascenso a tres victorias de distancia. La zona de descenso se sitúa exactamente a esa misma lejanía. El presidente del club celeste, Carlos Álvarez, admite su decepción. Compañero de Paco Araújo en la directiva durante doce años y su sucesor tras su fallecimiento, Álvarez confiesa sin reparos que quiere al equipo en la máxima categoría. Aunque también reclama más apoyos. Y revela que está a punto de firma un nuevo convenio de colaboración con el Real Club Celta.

- Apenas existen ya opciones de ascenso o de riesgo de descenso. ¿Da por concluida la temporada?

- Si hubiésemos ganado el partido del domingo, nos hubiésemos metido de lleno en la pelea por la fase de ascenso. Tendrían que darse muchos rebotes. Vamos a luchar, sí, pero? La idea es que las jugadoras no se vengan abajo y acaben con dignidad estos cuatro partidos.

- ¿Su balance?

- Es pronto. Pero ha sido una temporada atípica. Se notó la falta de Paco (Araújo, el presidente anterior, que falleció en febrero de 2016). Y yo no he tenido tablas, me ha faltado algo de experiencia. Algunos fichajes tardaron mucho en acoplarse. Habíamos hecho una plantilla para ir a la fase de ascenso, pero dos o tres cosas se nos fueron de la mano. Paloma González nos dejó el último día de fichajes y nos quedamos sin base. Hace dos semanas se nos ha ido Cristiano Loureiro. Arsenic se rompe el cruzado. A ver si el año que viene somos capaces de hacer las cosas un poquito mejor. Mi ilusión es devolver el equipo al sitio que le corresponde, que es la Liga Femenina.

- Durante mucho tiempo no se habló de ascenso. Usted lo menciona con claridad.

- Estoy triste. Mi objetivo era llegar a la fase. No quiero decir que hubiéramos podido ascender, pero habríamos tenido esa experiencia de cara al próximo año. No tuvimos suerte con varias circunstancias.

- ¿Siente que están condenados a reiniciar siempre el proyecto cuando se marchan jugadoras como Paloma o María Araújo?

- Luchamos por la cantera. Es la base principal de nuestra existencia. Dos tercios de nuestro presupuesto se dedican a la base. Pero si no somos capaces de generar una ilusión en las niñas para que no se vayan? Yo entiendo que María tomase la decisión de irse con Ferrol a Liga Femenina. Ha hecho una campaña fantástica. Me alegro, pero me gustaría que María estuviese con nosotros jugando en Liga Femenina. Es la ilusión por la que luchamos.

- ¿Y esa dinámica le frustra?

- Tenemos pocas ayudas. No tenemos capacidad, por ejemplo, para becar a niñas de fuera. Eso sale por 8.000 euros al año. Con ese dinero casi tienes a una jugadora para el primer equipo. Sin embargo, estamos luchando por traer a niñas así. Quiero seguir con esta actividad. Pero sin un equipo en Liga Femenina es mucho más complicado.

- ¿Es posible que el club combine pelear por Liga Femenina y mantenga la estructura de cantera?

- Sí. Para mí son importantes ambas cosas. Somos la cuarta cantera de España según la valoración de la Federación Española de Baloncesto. Algo estaremos haciendo bien. Tendremos que confeccionar una plantilla un poco más corta y que se puedan incorporar jóvenes al primer equipo. Es la única forma de sacar jugadoras. Como se hizo en su día con Abalde, Torrens, Nicholls?

- El peso canterano se ha reducido. Ha habido quintetos iniciales sin nadie de la casa.

- En algún momento? Pero yo creo que siempre hubo alguna. Hay que tener en cuenta que este año se nos fueron cinco niñas de la cantera. A Ángela Coello o a cualquiera le resulta más fácil irse a Estados Unidos, donde la propia universidad te da una beca para estudiar. Nosotros lo hemos intentado y aquí no tenemos esas facilidades. Las jugadoras con posibilidades se acaban yendo si no tenemos un equipo en Liga Femenina. Raquel Carrera estará dos años más con nosotros. Hemos llegado a un acuerdo. Pero después cualquier universidad americana se la llevará. Quizás la podríamos retener si tuviésemos Liga Femenina. Sin ella, es imposible.

- ¿La idea es mantener a las profesionales actuales del equipo?

- Lo hablaremos a final de temporada. Habrá unas que sigan y otras que no. Lo que tenemos claro es que vamos a intentar construir una plantilla para ir a fase de ascenso la temporada que viene.

- ¿Siguen Carlos Colinas como director deportivo y Cristina Cantero como entrenadora?

- Sí. Hombre, siempre puede ocurrir cualquier cosa. Nadie estipula que yo vaya a ser presidente el año que viene. Pero confío en ellos para la etapa próxima del club.

- Apostar por el ascenso implica un mayor gasto.

- Las cosas no son como antes, cuando cualquier jovencita cobraba sobre 30.000 0 40.000 euros, como Laura Nicholls. Hoy se barajan números totalmente distintos. Paco y yo teníamos una visión muy determinada del club. No elaborábamos un proyecto deportivo si no teníamos antes el económico. Hemos bajado de categoría porque no podíamos mantenerla y que nos pasase como a otro clubes, que acabaron mal por no poder pagar facturas. Nosotros nos hemos sacrificado durante estos años para no tener deudas. En estos momentos estamos consiguiendo ser un club por lo menos saneado. Ahora que las cosas empiezan a ir un poco mejor es el momento de dar el paso. Pero necesitamos más de las instituciones y no sólo del Concello, también de la Xunta o del Gobierno central, que debiera hacer una ley de mecenazgo que ayude a las empresas a invertir en el deporte. Y más en Vigo. Ahora todo el mundo habla del deporte femenino. Si algo tiene por excelencia esta ciudad es ser una referencia nacional en el baloncesto femenino.

- El deporte de élite vigués ha perdido presencia en la máxima categoría en este último lustro. ¿Existe una causa común?

- Son muchas causas. La crisis fue bestial. No hace falta explicarla. La estamos viviendo. Aquí se perdieron cantidad de puestos de trabajo, miles de empresas entraron en concurso de acreedores y nadie podía destinar un euro a los clubes. En estos momentos necesitamos más a las instituciones y resulta que el Concello nos mantiene, la Xunta aporta poco, la Diputación también nos aportó poco el año pasado? Sin ayuda política es muy difícil continuar ahora mismo en este negocio. El único que se puede mantener es el fútbol gracias a los contratos televisivos. Para el deporte minoritario es complicado.

- Carlos Mouriño ha entrado en la directiva del Obradoiro. Hay quien opina que debiera realizar lo mismo en el Celta de baloncesto por la vinculación histórica.

- Él sabrá los motivos por los que se mete en el Obradoiro. No quiero enjuiciar el tema. Nosotros estamos en tratos con ellos y esperamos cerrar un acuerdo en menos de una semana. El Celta de baloncesto femenino necesita la ayuda del Celta de fútbol. Pero no tiene por qué ser económica. Las cosas siempre se valoran en dinero. El convenio que intentamos acordar va más allá del tema económico. Si yo tuviera el pabellón lleno, me resultaría mucho más fácil sacarle publicidad a las empresas e incluso lograr que viniese la televisión. Lo que queremos es que todos los socios del Celta puedan entrar al baloncesto

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foto: Marta G. Brea