Han pasado cuatro temporadas en Primera Nacional no por no saber mantener la categoría deportivamente, sino por decisión del club, porque la crisis económica hizo mella en  el Real Canoe Natación Club y al primer equipo femenino de baloncesto no le quedó otra que arrimar el hombro, bajar de categoría y abaratar costes.


Pero han vuelto. Lo intentaron la pasada temporada y se quedaron a un solo punto, pero esta vez no, esta vez, en Castellón y con Mónica Garrido como MVP de la Fase de Ascenso, han vuelto al primer sitio que les corresponde por historia, por trayectoria y por juego, porque insisto que no descendieron deportivamente. Éste es el primer paso de su vuelta, el siguiente está en volver a disputar otra Fase de Ascenso, pero esta vez a LF. Aunque no nos adelantemos, tenemos una temporada 2017/2018 en la que poder disfrutar del “nuevo” Canoe.


Entrecomillo lo de “nuevo” porque éste Centros Único Real Canoe me suena. Porque si leo los nombres y apellidos de todas las jugadoras del equipo, todos los he pronunciado más de una vez con la etiqueta “Canoe”, todos salvo dos. Uno de ellos es el de Vilma Kësanen, escolta finlandesa que se incorpora tras dos años en el Universitario de Ferrol de Liga Femenina y que a buen seguro se adaptará sin problemas al club, a las compañeras y a la ciudad. El otro nombre nuevo es el de Verónica Matoso. En este caso no he pronunciado su nombre como jugadora de Centros Único hasta este verano cuando se ha confirmado su fichaje, pero sí lo he deseado y soñado despierta “Vero, vente a Canoe”. Y creo que a ella le ha debido pasar lo mismo porque compartirá de nuevo vestuario con Marta Blanes, Gema García y Dovile Miliauskaite (con quienes coincidió en Rivas) y seguro que más de una vez, de escuchar las batallitas de sus compañeras hasta ella misma ha podido pensar que también ha sido jugadora de Centros Único en el pasado.

 


Precisamente Marta Blanes, Gema García y Dovile Miliauskaite son los otros “nuevos” fichajes de Centros Único. Nuevos porque en los años que el club estuvo jugando en Primera Nacional ellas tuvieron que emigrar a otros equipos, pero seguro que como nos pasa a muchos, ellas tampoco se terminaron de ver fuera del equipo del todo, simplemente se tomaron un tiempo.

 


Junto a ellas estarán Mónica Garrido, Lucía Rodríguez, Macarena Roldán, Neus Amengual y Paula Llorián, dirigidas desde la banda de nuevo por José Luis Vicente y observadas desde la barrera (ya no desde la escalera) por Juan Díniz.

 


Este es el “nuevo” Centros Único Real Canoe o el de siempre. Como también le ocurre a la mítica pista de Pez Volador. Esta temporada el club celebraba el 75º aniversario de la sección de baloncesto y algunas exjugadoras aún recordaban en qué punto concreto de la pista el balón botaba raro, o se oía hueco. Pues bien, el parquet de Pez Volador también será nuevo. O no. Según se mire.
Este verano se está procediendo a colocar un parquet nuevo, pero el viejo, el mítico parquet oscuro que hacía botar mal el balón en algunos sitios, ése, como Blanes, Gema García o Miliauskaite tampoco se  irá del todo. Se quedará por debajo para poder seguir diciendo que la cancha de Pez Volador es mítica.

 


Parece que a este renovado Centros Único Real Canoe le va como anillo al dedo la también mítica canción de Julio Iglesias, La Vida Sigue Igual.
Siempre hay por qué vivir, por qué luchar…  Siempre hay por quién sufrir y a quién amar…  Al final, las obras quedan, las gentes se van…  Otros que vienen las continuarán… LA VIDA SIGUE IGUAL

Mucha suerte en tu regreso Canoe*!!

 

 

VIRGINIA ALGORA
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO

 

 

*Centros Único Real Canoe, denominación del equipo de LF2

 

Fotos: Real Canoe / Solobasket / The Wang Connection