El Corral y Vargas, un recién ascendido, exigió al máximo al Alcobendas, campeón de la liga regular en las últimas temporadas. Las granadinas suplieron con creces su inferioridad con una entrega y derroche de fuerzas para que el partido no quedará visto para sentencia hasta el último segundo. Al final se impuso la lógica de un equipo, el madrileño, con una plantilla más completa y compensada que contó con Palomares, por fuera, y Cuevas, por dentro (30 y 23 puntos), dos jugadoras que fueron claves en apretado triunfo visitante.

El 4-0 favorable a las locales con que comenzó el encuentro gracias al acierto de Sasha dio paso a un parcial de 0-8 de las madrileñas. Aunque un triple de Cerqueira acercó a las de Quique Gutiérrez (7-8, 4'), el Alcobendas encontró en Palomares a su principal estilete (13 puntos en el primer acto). El acierto de la alero visitante desde la media y larga distancia propició la primera máxima ventaja de las madrileñas (9-15, 6'). El RACA intentó imponer mayor velocidad a su juego ante la mayor envergadura de sus invitadas. Además, apretó en defensa para que el Alcobendas no se sintiera cómodo y no aprovechara balones interiores a sus pívots. Tras varios errores a ambos lados de la pista, un triple de Molina dejó la desventaja en tres puntos a la conclusión del primer cuarto: 16-19.
    
Una canasta casi debajo del aro de Rebeca fue la puesta en escena del Corral y Vargas nada más comenzar el segundo cuarto. La respuesta del conjunto madrileño se tradujo en un 0-4 fulgurante (18-23). Tras un tiempo muerto solicitado por Gutiérrez, sus jugadoras volvieron con más intensidad y concentración. Fruto de ello fue una mejoría en el rebote defensivo, lo que propició rápidas transiciones. En ataque las granadinas disfrutaron de unos momentos de acierto gracias a su versatilidad: entradas a canasta y puntería desde la larga distancia, lo que propició un parcial de 9-0, con una Rebeca Rodríguez en estado de gracia. Tras voltear el marcador, dos triples de Pastor pusieron la mayor ventaja de las granadinas (30-24, 17'). El Alcobendas, almidonado en ataque, aguantó el empellón de las locales desde la línea de tiros libres. Luego, aprovechó un pequeño bajón ofensivo de las de Gutiérrez para dejar el marcador igualado en el intermedio: 34-34.

Con mucha intensidad se reinició el choque. Las visitantes, con una consigna clara: meter balones a Cuevas, que hizo valer su altura y su físico para anotar o sacar faltas personales. Además, si las granadinas cerraban su defensa, aparecía Palomares para anotar desde más allá de la línea de 6,75. Entre la pívot y la alero prácticamente se bastaron para forzar al técnico local a pedir tiempo muerto. El bajón físico del Corral y Vargas unido a la mayor profundidad del banquillo de las madrileñas motivó que éstas jugaran con comodidad. Una técnica señalada a Quique Gutiérrez espolearon a las granadinas, que en el tramo final del cuarto tiraron de garra para afrontar ponerse a sólo tres puntos a falta del último acto: 52-55.

Un 2+1 de Tate puso la situación cuesta arriba nada más iniciarse el cuarto definitivo. Las locales se negaron a tirar la toalla y a pesar del cansancio lucharon para evitar que las madrileñas, que manejaban una ventaja entre cuatro y seis puntos, se fueran en el marcador. Mediado el cuarto, el Corral y Vargas desaprovechó hasta tres ataques consecutivos para comprimir los guarismos. La falta de acierto la aprovechó el Alcobendas, más fresco en el tramo final, para irse hasta los ocho puntos de ventaja (60-68). Tras un tiempo muerto local, cuatro puntos seguidos de Pastor abrió la puerta a la esperanza (64-68, a 2'29'' del final). Y más aún cuando Arrojo firmó un costa a costa para asegurar la emoción. A 1'20'' Pastor desaprovechó dos tiros libres para igualar la contienda y en la siguiente jugada Tate dio aire a las suyas (66-70). A pesar de los triples de Cerqueira y Pastor, los tiros libres decidieron.


Pablo Quílez
foto:Carlos Gil
granadahoy.com