Dos canastas cantadas, y falladas, en los últimos cuatro minutos de partido fueron las culpables de que el Raca no preservara ayer hasta el final sus opciones de sorprender al segundo de la Liga, el Ynsadiet Leganés. Primero fue Sasha. La bosnia estaba sola bajo el aro en la recepción, pero el envío llegó demasiado fuerte y la pívot fue incapaz de controlarlo. No anotaron las madrileñas en su turno de réplica, pero tampoco Patri Fernández en la segunda oportunidad celeste de estrechar el cerco visitante hasta los dos puntos. La escolta no atinó en la pintura con una bandeja y en esa curva se estrelló el equipo de Quique Gutiérrez, que hasta entonces había trazado perfectamente el plan urdido para desactivar a las de José Ignacio García, que acabaron imponiéndose con una diferencia mayor que la dictada por la justicia (58-67).

El Corral y Vargas cierra así la primera vuelta de forma agridulce. Las sensaciones mostradas ayer invitan al optimismo de cara a la rueda final de la competición; mas la realidad clasificatoria casi obliga a las granadinas a empezar bien en enero para no tener que ir a marchas forzadas en el segundo tramo de la Liga. Y eso pasa por empezar ganando la próxima semana al Campus Promete también en el Paquillo Fernández. No hay que olvidar que el Raca ya se impuso en los tres primeros partidos de Liga, racha a la que se agarra para conseguir la permanencia.

Sin Veronika Ganter ni Raquel Molina una semana más, pero con la vuelta de Laura Arrojo, la que cogió el timón del equipo fue Isa Pastor. Y eso que aún está saliendo de un proceso febril que incluso puso en duda su participación ante las leganenses, tal y como se apuntaba ayer desde el club. Nada de eso parecía distraer a la base, que en la primera mitad sostuvo a su equipo con 13 puntos y 4 rebotes. En el segundo cuarto la malagueña puso la directa con dos triples y un dos más uno seguidos en apenas cinco minutos. Antes, en el primero, el Raca comenzó fuerte con un 4-0 inicial que se volteó en el ecuador de ese mismo acto (10-16); lo que obligó a Gutiérrez a solicitar tiempo muerto. Tras el mismo, Arrojo convirtió un tiro libre de dos y sonó la bocina.

Fue en el segundo periodo cuando emergió Pastor, que devolvió el tanteo ventajoso para las suyas (22-21). También comenzó a asomar la cabeza Sasha (33-31). El Corral tuvo entonces la primera gran ocasión de asestar un 'punch' anímico al Ynsadiet, con una técnica que, de haber aprovechado, le habría permitido poner tierra de por medio. Ni tiro libre, ni ataque. Lo que llegó al descanso fue la remontada visitante (33-34). En el tercer cuarto Sasha cogió velocidad y comenzó a sumar desde la línea de 4'75. Punto a punto para no perder fuelle frente al poderío de Kjartansdottir tanto en el poste alto como en el bajo. Mientras la balcánica crecía, Pastor iba desapareciendo; algo que terminó siendo clave. Aun así, las celestes sobrevivieron al tercer periodo (45-46).

A Sasha le seguía entrando todo, y desdoblaba sus esfuerzos para coger rebotes, estorbar o bloquear. El Ynsadiet, por su parte, halló la complicidad de Paula Justel; que hasta entonces apenas había tenido minutos y se encontraba fresca. Los seis puntos de la madrileña entorpecían aún más si cabe el objetivo local. Y es que la ala-pívot de 1,83 aparecía por todos los lados de la cancha. El Raca le aguantaba como podía. Empezó a creérselo y los nervios le hicieron tropezar en los más llano. Jugaron una mala pasada en esta ocasión, pero hay hechuras de cara al trascendental mes de enero que se avecina.

Miguel López
foto: Álex Cámara
granadahoy.com