Peque, jugadora del Corral & Vargas Raca en LF-2, y Cristina, del equipo infantil, comparten club siendo madre e hija. “Sería un sueño jugar juntas dentro de unos años”

Un apellido, un club. Cerqueira y el ‘Raca’ seguirán escribiendo una parte de la historia del baloncesto granadino por muchos años. Peque, jugadora del Corral & Vargas de LF-2, comparte afición y colores con su hija Cristina, jugadora del equipo infantil, y con su hijo. La alero completó su cuarta temporada en la que fue “un reto” para ella después de mucho tiempo sin jugar en el baloncesto de élite. Sin embargo y tras finalizar la campaña, Peque se ve con fuerzas para continuar unos años más y así poder cumplir “su sueño” de jugar con Cristina.

“Cuando decidí jugar en ‘Raca’ dije que quería ascender al equipo y creía en ello. Me hacía ilusión de que en Granada hubiese un equipo en LF-2”, explica Peque después de terminar su cuarta temporada en el conjunto granadino. No ha sido un año fácil para ellas pero, como afirma la alero, “estamos satisfechas con el curso que hemos completado y de conseguir el objetivo de la permanencia con varias jornadas de antelación”.

A sus 43 años, “porque lo dice el DNI”, Peque tumbó uno de “sus retos”: competir de nuevo al máximo nivel después de 10 años inactiva. La madre había jugado algunas temporadas en la época de los 90 y 2000 en Liga Femenina 1, participando en varias Euroligas, y lo había dejado por “los estudios y la familia”. “Estoy muy contenta y satisfecha por la temporada que he completado”, aunque siempre con la ayuda de “todas estas niñas que lo han hecho muy bien”.


Tal y como declara Peque Cerqueira, “me encuentro muy bien físicamente” para seguir varias temporadas más pese a la edad, y el único inconveniente que ve es “el ritmo de vida” ya que tiene un trabajo y una familia. Ella está dispuesta a continuar al menos un año más como jugadora y espera que en 2 o 3 cursos pueda hacerlo junto a su hija Cristina. De momento, ambas están entrenando juntas en esta post-temporada y “es un premio poder hacerlo”, comenta Peque. “No creo que muchas jugadoras puedan hacer esto y es un privilegio enorme”, concluye.

Su hija Cristina juega actualmente en el equipo infantil de ‘Raca’. La pequeña comenta, mirando a su madre y algo tímida, que “es un orgullo estar en el mismo club” porque “me parece una grandísima jugadora y quiero llegar a ser como ella”. “Ojalá llegase algún día a donde llegó ella”, finaliza. Y es que tener un padre y una madre así ayuda pero añade una presión extra. “Ella tiene el referente de los dos padres y quizás sea una presión añadida”, aunque sin embargo, “ya ha tenido experiencias con 9 o 10 años que a sus edad no había tenido”, comenta Peque.

La jugadora infantil afirma que recibe siempre consejos de sus padres, aunque cree que el mejor ha sido el de “tener siempre actitud en la pista pase lo que pase”. Su madre explica que antes de los partidos lo que le dice es que “siempre tenga actitud”, que eso “no puede faltar”. Pero sin duda, Peque cree que lo más importante es que el baloncesto “le sirva para avanzar como persona y deportista”.

Uno de los puntos que más destacan es la relación que tienen las dos. Peque asiente que “es muy buena y la quiero muchísimo”. Como profesional del baloncesto, la madre intenta transmitir a su hija “todos los valores” que le enseñaron y lo que realmente importante es que “disfrute de este deporte”.

Por último, tanto Peque como su hija no se querían despedir sin agradecer al club todo lo que hacen por ellas. “Agradezco al club porque tengo a ella y a mi hijo, y que estemos los tres compitiendo con esta camiseta me gusta un montón. Estoy muy orgullosa de poder hacerlo”, concluye.

Álvaro Barbero
basketnazari.wordpress.com