L'Equipe titulaba su edición digital como 'la maldición española'. En realidad esto es una tiranía en toda regla, la mayor del baloncesto europeo hoy en día. Dos oros seguidos; tres en los últimos cuatro campeonatos y ocho podios en nueve torneos. Desde que comenzó el siglo XXI, España es el equipo dominante en el básket femenino europeo.

 

Hace bien L'Equipe en hablar de maldición, porque España vuelve a cerrar la puerta a Francia y lo hace además a lo grande, con un partido sublime que rozó la perfección. Pocas veces se va a ver un partido más completo, dos cuartos, el primero y el segundo, tan eficaces y brillantes, que acabaron casi con la resistencia de Francia. Casi no hubo partido tras el descanso porque las de Mondelo se sentía y eran muy superiores. Hoy hubiera peligrado incluso el dominio de EEUU. España jugó a un nivel estratosférico.

EL CRACK
Habría que destacar a dos jugadoras, dos verdaderas MVP. Una la del partido; otra la del torneo. Ante Francia, lo de Marta Xargay fue de traca: 23 puntos, 5 de 8 en triples (los tres primeros casi seguidos), 28 de valoración... una exhibición sensacional. La otra, la del torneo: Astou Ndour, elegida mejor jugadora del Europeo. Su madurez en estos dos últimos años ha sido sideral. Y ya es la reina de Europa.

EL MICROONDAS
Salió en la rotación de cambios de Mondelo y empezó a producir desde el segundo uno. Laura Gil ha firmado uno de los partidos de su vida en la selección: 9 puntos, 10 rebotes y 5 robos para 22 de valoración. Si las francesas llegaron a pensar en remontar, Laura les quitó todas las opciones. Estuvo sublime.

EL CATACRACK
Aunque Gruda acabó con 18 puntos, su fiasco en una nueva final ante España personifica la decepción de Francia. De nuevo torneo perfecto hasta la final, de nuevo la maldición española como dice L'Equipe. Gruda, y sus compañeras, de nuevo en el peldaño inferior al que se coloca España para recibir su premio.

EL APUNTE
España entró en la historia del Europeo, haciendo historia propia. Tras un primer cuarto perfecto, la selección firmó su mejor periodo anotador de su historia con 32 puntos. Y llegando a 50 puntos se convirtió en la tercera selección que lograba esa cifra al descanso. Una muestra del estado de gracia en el que se desenvolvieron las de Mondelo.

LA CLAVE
Aunque el ataque español estuvo a una altura casi inalcanzable, la clave del partido, y de este equipo, fue la defensa. Cualquier atisbo de reacción francesa se esfumaba gracias a la intensidad defensiva del equipo de Mondelo. Mientras el ataque es veces depende de la inspiración de una o dos jugadoras, la defensa es una cuestión colectiva. Si funciona en bloque, es insalvable. Y esa es la la definición de este equipo.

 

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foto: FEB