Gigantes dedica cuatro páginas de su edición de mayo al seleccionador femenino Lucas Mondelo. Su experiencia en China, el oro de Francia 2013, la plata de Turquía 2014 y, sobre todo, el Preolímpico de Nantes, el gran objetivo del baloncesto femenino español.

Oro, plata y bronce. Tres años, tres medallas al frente de la Selección Femenina. Brillante ciclo de Lucas Mondelo que debe culminarse con la clasificación para los Juegos de Río en el Preolímpico de Nantes (13-19 junio). Los buenos resultados colectivos van acompañados de una química especial dentro del grupo. El secreto está en la capacidad de transmitir emociones.

Así lo plasmó el propio seleccionador en el mensaje que escribió en un panel que luce en el departamento de comunicación de la Federación Española. ‘Transmitir sentimientos no es fácil. Gracias por estar ahí’. Una buena excusa para arrancar la entrevista con el técnico catalán.

¿El éxito de la Selección femenina se puede explicar gracias a su capacidad de enganchar a los aficionados con valores que traspasan lo deportivo?
Mis dos principios básicos con la Selección son transmitir y la intuición. En los partidos, yo digo lo que en ese momento me sale, sin pensar en cámaras ni postureos. Se comentó mucho un tiempo muerto ante Suecia que dije ‘la sangre se lava con sangre’ en referencia a las dos derrotas que sufrimos con ellas en el Preeuropeo para Francia 2013. Si eres histriónico en la cancha, tiene que haber algo auténtico detrás. Si sientes, déjate ir; si no, no lo hagas porque se notará.

¿Cómo se gana el respeto un seleccionador? ¿Se puede hablar de un sello Mondelo?
Con la coherencia y el convencimiento. Más que imponer, convencer. Respeto y escuchar mucho. He aprendido a escuchar el doble de lo que hablo; antes era al revés. ¿Sello? Todo entrenador quiere dejar su impronta, pero en este caso, pidiendo perdón y sin querer.

Más allá de resultados concretos ¿la consolidación de una identidad propia es el gran logro de la Selección?
Funcionamos más como un equipo que como una Selección. Casi todos los implicados hemos mamado el mismo baloncesto: agresividad en defensa, creatividad, lectura del juego, buenos pases, del tiki taka… Es nuestra identidad: atacar al ataque, arriesgar para provocar errores. Y desde ahí, correr y jugar con espacio.

Más allá de cuestiones tácticas, el grupo desprende unidad y compromiso
Hay jugadoras de Selección y jugadoras de club: va en función de la madurez. Estrellas en sus equipos puede que cuando tienen que competir con tres compañeras por esos minutos, no desarrollan su potencial, se bloquean. Aquí, todas se ajustan a lo que se les pide en cada momento. Todos aparcan sus egos, se ponen al servicio del grupo. Si hay que dar un pase más o hacer un tiro menos, sin problemas.

¿Esa generosidad es lo que más valoras en una jugadora?
Sí, pero con matices. Un pase más está bien; de más, no. El baloncesto es una toma de decisiones (y bajar el culo en defensa): cuántas más aciertes, más cerca estará de ganar. La clave en el equilibrio: entender el juego y tratar de hacer las cosas sencillas. Los equipos que parecen que juegan fácil tienen mucho trabajo detrás. Acabas jugando fluido porque tomas decisiones, porque sabes leer lo que pasa en cada momento. Y eso también se entrena. La grandeza de esta Selección es que ha hecho parecer fácil lo que es muy difícil.

Preolímpico de Nantes: doce aspirantes para los últimos cinco pasaportes olímpicos. China y Venezuela, primeros rivales. A las asiáticas las conoces al dedillo….
Sí claro. Dos son de mi equipo. El seleccionador es australiano. Si sigue la línea del físico, nos irá bien porque serán muy previsibles. Si apuesta por las jugonas, pueden ser más peligrosas porque tienen talento. Quiere imitar el juego de Australia sin tener su potencial. Un error.

Cuarta temporada en China, primera sin ganar la Liga. Has terminado tu segundo contrato 1+1. ¿Cómo ves tu futuro?
Es curioso. Tras ganar el segundo título me querían echar y ahora me quieren renovar. Estoy muy cansado ya de China. Se están quedando en un quiero y no puedo, la burocracia les corta las alas. Pero el Shanxi está interesado en que siga y están de buen rollo. Los chinos son muy duros negociando: cómo te vean necesitado, estás muerto.

Maya Moore, capítulo aparte. En estos cuatro años ha jugado 102 partidos a tus órdenes ¡con una media de 35 puntos!
Esta temporada acordó jugar sólo los dos últimos meses. En la WNBA también tiene partidos que se lo tira todo. Es lo más parecido a Jordan en chica. Tiene un talento y una ética de trabajo impresionantes.

¿Papá o mamá? ¿Con qué medalla te quedas, el oro del Eurobasket en Francia’13 o la plata mundialista de Turquía’14?
En las dos, dejamos fuera a los potentes anfitriones. Una fue la sorpresa que nadie esperaba y otra, la confirmación. Si me haces elegir, lo que me pide el cuerpo es el Europeo de Francia. Veníamos del infierno y ganamos a Francia, subcampeona olímpica, en su casa por un punto. Callar a cinco mil franceses que habían estado cantando a capela La Marsellesa, no tiene precio. El Mundial es la confirmación. La semifinal ante Turquía. Perdíamos por siete en el tercer cuarto y metí a Nuria como base (Silvia y Laia, sentadas), que había ido de alero. Transmisión, intuición y valentía, una vez más. Si cuando te arriesgas aciertas, eres un genio y si fallas, estás loco. Eso es así.

Canasta ganadora de Anna Cruz ante Montenegro en los cuartos de final del último Europeo…
Es la primera vez que estando en el banquillo de la absoluta vi a mis jugadoras con miedo. Estuvo en un tris de irse todo al garete. Ganábamos por diez en el último cuarto, metieron tres triples seguidos… Por un momento malo, se iba todo a la mierda. Al final, cogió el balón Cruz y dijo ¡pero bueno, aquí qué pasa!

Jugada capital en la que no se mantuvo la jerarquía…
El año que coincidimos en Olesa, Anna me salvó cantidad de partidos: ganamos las seis prórrogas que disputamos con jugadas para ella. Recordé aquella jugada. ‘Oye, Cruz ¿te acuerdas…?  Y salió bien. Aposté por ella por confianza y porque ellas sobremarcarían a Torrens.

Campeona WNBA, finalista de la Euroliga con el Nadezhda… ¿Cómo explicarías la impresionante progresión de Anna?
Está en un punto de madurez perfecto. Hace años, necesitaba muchos minutos en pista para coger confianza, alternaba momentos brillantes con otros con dudas. Hacía muchas cosas (paraba y tiraba, peligrosísima en la línea de fondo…), pero tenía el hándicap del tiro lejano. Ha mejorado muchísimo. En la Copa’09 ya la pusimos de base. Tiene muchos recursos y defiende muy bien, sobre todo de manos, haciendo muy incómodo botar delante de ella.

Torrens y Lyttle, campeonas de Europa en Estambul con el Ekaterinburgo
Alba es una jugadora de dibujos animados. Le tienes que dejar espacio, libertad…. Cuando se desmadra un poco, un traguito de agua y retoma la situación muy bien. Es una virtud: vuelve a salir como si aquí no ha pasado nada. Sancho es el factor diferencial que te da un salto de calidad enorme.

Podemos estar ante los últimos partidos de Laia Palau con la Selección
Se jubilará cuando quiera. La gran capitana. Imprescindible por lo que transmite dentro y fuera de la pista. Es la mejor pasadora de Europa, lo dicen los números y la calidad de sus asistencias. Podría anotar más de lo que lo hace. Disfruta más creando que finalizando. Un mito.

Nacho Doria
GIGANTES

feb.es
foto: Lou Mesa (www.lokosxelbaloncestofemenino.com)